Octubre 10, 2008
Suena un móvil y un banco se hunde
El jueves comenzó con los periódicos de Londres informando sobre los detalles del plan de rescate financiero puesto en marcha por el Gobierno de Gordon Brown: 500.000 millones de libras para literalmente resucitar a los bancos en crisis. Digámoslo otra vez: 500.000 millones. 629.340 millones de euros.
Nadie se pregunta si el Estado británico está en condiciones de afrontar tal dispendio. Qué más da. Las cifras han empezado a perder todo sentido.
Con razón en The Independent comenzaban la crónica preguntándose si los bancos centrales y los gobiernos de medio mundo se estaban quedado sin munición. ¿Qué les queda para después? De entrada, un analista anónimo decía que todo esto le parecía como si el Gobierno estuviera arrojando la pistola sobre el objetivo porque en realidad se le habían acabado las balas.
Hablando de disparar con todo, la Casa Blanca anunciaba también que el Tesoro norteamericano está considerando entrar en el accionariado de los bancos para sostenerlos con vida.
Es otra demostración de que todos aquellos que nos hablan de una crisis de liquidez nos están intentando engañar. La palabra clave es insolvencia, pero si algún empresario, político o economista se empeña en utilizarla es probable que acabe con una bomba lapa en el coche. Hablo en sentido figurado. De momento.
No tengo muy claro que se pueda utilizar el término 'nacionalización' sobre lo que parece que va a ocurrir en EEUU, pero algunos ya han empezado a hacerlo. Es cierto que no es necesario que se compre el 100% de las acciones para llegar a ese punto.
En primer lugar, es una consecuencia casi inevitable del paquete financiero que se aprobó en el Congreso y de las dificultades que hubo para obtener el visto bueno parlamentario. No parece que los contribuyentes norteamericanos estén por la labor de continuar tapando los agujeros del sistema financiero sencillamente por la cara.
Al menos, si el Estado compra las acciones, como no hacía más que repetir gente como Paul Krugman, en el futuro (que ya nadie sabe cuándo será) podría venderlas (si aún valen algo) y los contribuyentes podrían recuperar (Dios mío, cuántos condicionales) parte de esos fondos.
Pero para eso queda mucho tiempo. Hay algunos que disfrutarán del momento.
En España, por ejemplo, los empresarios del ladrillo, con buenos contactos en el Gobierno (es lo que tienen los lobbys) no van a dejar escapar la oportunidad. Lo único malo para ellos es que en mitad de todo este pandemonium tienen toda la pinta de ser una pandilla de majaras que ha perdido cualquier noción de la realidad. En la prensa económica de hace un año, ellos eran nuestros 'amos del universo'. Eso dice mucho de los modelos económicos que se estilan en España.
La frase del día es de Gordon Brown. Durante su discurso, se oyó el sónido de un móvil y al primer ministro británico no se le ocurrió otra cosa que decir: "I don't know if another bank has fallen". Muy bueno lo tuyo, Gordon. Es verdad que la crisis te ha dado la posibilidad de ofrecer las dotes de liderazgo que tus compatriotas te negaban, pero por favor que no se note tanto que estás disfrutando.
Y el titular del día es: "Terror law used for Iceland deposits". El Gobierno británico utiliza una ley antiterrorista para congelar los fondos de un banco islandés que ha quebrado y que ha dejado sin un penique a muchos británicos, incluidos varios Ayuntamientos que guardaban en el banco de la isla fondos por valor de decenas de millones de libras. ¿Quién dijo que el terrorismo era una amenaza para la sociedad? Vale, una amenaza sí, pero también una inversión.
Al final del día, Wall Street dio su veredicto: un descenso de 678 puntos (un 7,3%) que en su mayor parte se produjo en la última hora de sesión. Ya no podemos decir que la economía financiera se encuentra en estado de pánico. General Motors cayó, en un solo día, un 31%. Ford, un 21,8%.
Ya no son sólo las empresas cuya función reside en mover el dinero de un sitio a otro. También le toca a las empresas que venden cosas reales y dan empleo a seres humanos reales.
Un mal día para hacer chistes malos, Gordon.
Posted by Iñigo at 02:17 AM
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El plan B que no funcionará
The Guardian recopila una serie de opiniones sobre las (escasas) opciones de McCain. Las más interesantes son las de los propios republicanos, conscientes del pozo en que se encuentra. Saben que si las elecciones se celebraran hoy, sería barrido:
John McCain needs to get in front of a camera and say: 'I'm not as polished and not as charismatic as my opponent, but we're facing an economic crisis. We need leadership and this is my plan.' Like Churchill ... he needs to make America understand that he's going to roll up his sleeves and he's not going to stop until he's got victory."
Churchill. Sangre, sudor y lágrimas. No va a funcionar. En la última década, la idea de sacrificio que han propagado los republicanos es cómica. Puedes embarcarte en dos guerras y financiar un rearme espectacular y al mismo tiempo disfrutar de unos generosos recortes fiscales. ¿Sacrificio? ¿Decirles a los norteamericanos que ya no van a poder pagarse futuros modelos de iPhone? Y todo a cuenta de un déficit creciente porque, qué demonios, que lo paguen los que vengan. O los chinos.
Ahora que se desmorona el castillo de naipes, ¿cómo va McCain a vender las mismas recetas, sólo que en versión multiplicada, que les han colocado en la actual situación?
Posted by Iñigo at 12:38 AM
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Octubre 08, 2008
Obama 2 - McCain 0

La incógnita no es ¿quién ganó el debate?. Más bien hay que preguntarse: ¿ha desaprovechado McCain la última (o penúltima como dicen en los bares) oportunidad de equilibrar la contienda?
Dar por terminada la campaña es una exageración, aún más en este proceso electoral que ha tenido tantos cambios de rumbo. Sin embargo, el segundo debate confirma la impresión que existe desde que se desencadenó la crisis financiera. McCain no tiene un mensaje con el que hacer frente a la realidad y Obama sólo necesita no cometer errores para llegar al 4 de noviembre como incuestionable favorito.
Ni siquiera en los temas de política exterior, McCain estableció ayer una diferencia clara con su contrincante.
Al final, todo o casi todo se reduce a la economía. Hasta en relación a Irak, el argumento más demoledor no reside en la presencia de las tropas norteamericanas en Irak (donde la mayoría de los votantes no está con McCain), sino en el coste del mantenimiento de esos soldados. Eso sí que ya no lo tolera el votante.
Obama:
But it's also put an enormous strain on our budget. We've spent, so far, close to $700 billion and if we continue on the path that we're on, as Senator McCain is suggesting, it's going to go well over $1 trillion.We're spending $10 billion a month in Iraq at a time when the Iraqis have a $79 billion surplus, $79 billion. [Y encima lo repite.]
And we need that $10 billion a month here in the United States to put people back to work, to do all these wonderful things that Senator McCain suggested we should be doing, but has not yet explained how he would pay for.
No es correcto sostener que McCain haya estado mal en ambos debates, tampoco en el de ayer. De hecho, hasta se puede decir que ha competido por encima de sus posibilidades, porque McCain siempre ha sido un orador espeluznante y en los debates la televisión multiplica los defectos. Es sólo que Obama ha estado mejor.
La realidad conspira contra McCain. El hundimiento del sistema financiero y sus propios errores, como esa irrupción en plan llanero solitario en Washington para luego desenfundar una pistola de agua, han dado la puntilla a su campaña. Y aún no ha sabido reaccionar.
¿Cómo podría si, con excepción del arranque del mandato de Bush en 2001, siempre ha estado de acuerdo con la política económica de la Casa Blanca?
Hasta en la web de The Weekly Standard, el semanario neocon por la gracia de Dios y de Halliburton, una firma habitual (Stephen Hayes) se ha rendido a la evidencia:
Obama’s test in the first debate was to present himself as a plausible president, as a guy who didn’t seem out of place on stage at a presidential debate and wouldn’t seem out of place delivering a State of the Union address. Much as I’d disagree with the policies in such a speech, it was clear that he passed that test. Tonight, his job was to persuade voters – particularly independents – not only that he could be president but that he should be president. I suspect polling in the next couple of days will provide evidence that he passed that test, too.
Los primeros sondeos tras el debate ya han dictaminado que Hayes tiene razón.
Y luego está la cuestión generacional. Se está imponiendo la misma sensación de 1996. Votar al candidato de más edad (entonces Dole, ahora McCain) supone volver una generación atrás. No es algo que ocurra con mucha frecuencia. Dicho de otra manera: al elegir al segundo presidente del siglo XXI, los norteamericanos tienen la posibilidad de apostar por un hombre que combatió en la guerra de Vietnam.
Elegir al primer presidente negro de la historia, a un político en principio mucho más progresista que la media de los congresistas de su partido por no hablar del americano medio, es un salto potente. Tampoco es algo que suceda todos los días. Pero da toda la impresion de que es precisamente lo que va a ocurrir.
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--Transcripción del debate.
--Transcripción con imágenes en el NYT.
Posted by Iñigo at 04:29 PM
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Octubre 07, 2008
Las dos Américas

No es ésta la portada de The New Yorker de esta semana, aunque de todas las opciones que Bob Staake presentó a la revista, es la que más me gusta. Hay que tener en cuenta que el encargo y el trabajo se hicieron con bastante antelación con lo que el artista no sabía exactamente si una idea muy relacionada con la actualidad podía quedar desfasada en unas semanas.
La esposa leyendo The New York Times y el marido sintonizado a Fox News parece una buena imagen para reflejar a una América dividida. Staake explica el proceso y también ofrece en pequeño sus otras alternativas. No está mal la del baloncesto (aunque sólo sirve para anunciar una victoria de Obama) y es marca de la casa (por sus múltiples lecturas y su efecto descarnado) la del capirote del KKK asomando en la cabina de votación.
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En la revista, George Packer escribe sobre Ohio y la clase trabajadora, que en las últimas elecciones ha abandonado a los candidatos del Partido Demócrata: The hardest vote.
Posted by Iñigo at 10:11 PM
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Roosevelt, ruega por nosotros
Cualquiera que vea esta portada debe de sentir unos deseos irrefrenables de salir corriendo a vender las acciones que tenga. Más que al miedo, la gente suele temer a quedarse sin dinero.
Esa sí que esa una motivación poderosa.
No pasa un día sin que aprendamos algo nuevo. A la pregunta ¿puede quebrar todo un país europeo?, podemos ya responder con un 'sí'. Es el caso de Islandia, cuyo Gobierno ha nacionalizado el segundo banco del país pocas horas después de que el primer ministro diera un susto de muerte a sus compatriotas:
"We were faced with the real possibility that the national economy would be sucked into the global banking swell and end in national bankruptcy," said Prime Minister Geir Haarde.
Antes de malvender el país a algún jeque de los Emiratos Árabes Unidos, el Gobierno prueba con otras medidas de emergencia. A estas horas, negocia un préstamo con... Rusia. Parece que la nueva guerra fría tendrá que esperar.
Como en los tiempos de Roosevelt. Ha llegado la hora de pedir ayuda al tío Joe.
Posted by Iñigo at 05:34 PM
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Pánico económico y electoral
Hace sólo 15 días, los periodistas norteamericanos medían las palabras para no empeorar aún más la situación. Por ejemplo, la palabra 'pánico' estaba casi descartada. Nadie cree que gritar ¡Fuego! en un cine sea una actitud razonable.
Ya no merece la pena fingir. La crónica en el NYT sobre el último hundimiento del Dow Jones comienza a esta hora con la palabra maldita.
Panic came to Wall Street on Monday morning, but its stay was brief, at least for one day.Y todo porque el índice llegó a caer 800 puntos antes de terminar con un descenso de 369 (3,5%).
Mientras tanto, hay una campaña electoral ahí fuera. Y no tiene buena pinta. Desesperada porque si se continúa hablando de economía está muerta, la campaña de McCain se ha tirado al barro. Los de Obama van a responder con armas similares.
McCain no se anda con chiquitas. Para empezar, acusa a Obama de traicionar a los tropas. Qué novedad.
A este ritmo, pronto aparecerá el tema racial, y no de forma sutil. Cuando eres republicano y vas 10 puntos por detrás de un candidato demócrata en un Estado como Virginia, sabes que estás metido en un agujero muy profundo. McCain terminará pensando que sólo puede salir de ahí a golpe de hacha. La suya es una extraña idea de patriotismo.
Posted by Iñigo at 01:33 AM
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