La huida de Snowden (y por qué Hong Kong no ha hecho nada para evitarla)

Edward Snowden vuela en estos momentos hacia Moscú acompañado por al menos un representante de Wikileaks. Su destino final es desconocido, pero una agencia rusa ha informado que mañana volará a La Habana y de ahí a Caracas. En los últimos días, han aparecido informaciones suficientes como para obligar a Snowden a tomar ya una decisión sobre el lugar en el que solicitará asilo político, la única manera de intentar no ser extraditado a EEUU.

La primera consideración que hay que hacer es que no son muchos los países del mundo que están dispuestos a enemistarse con EEUU o soportar la presión. Hong Kong era un lugar interesante como primera etapa de la huida de Snowden. Es parte de China, pero conserva sus tribunales de justicia y legislación propios, incluido un acuerdo de extradición con EEUU que descarta los delitos políticos como causa de la entrega.

Esta es una batalla en la que Pekín no quería verse implicado. Al tomar partido por Snowden, correría el riesgo de que se prestara más atención a sus propios programas de espionaje dirigidos contra gobiernos y, sobre todo, empresas occidentales. Permitir la presencia de Snowden en Hong Kong era cuando menos preocupante para China. Los medios de comunicación de la antigua colonia británica no están tan controlados como los del resto del país.

Sin embargo, hasta ahora los chinos no han hecho nada –obviamente, no es su obligación– por solucionar los problemas de Washington. Según The Washington Post, EEUU pidió ya el 14 de junio a Hong Kong la detención de Snowden con vistas a la posterior petición de extradición. Ese mismo día un fiscal presentó en un tribunal de Virginia una acusación con los cargos de robo y revelación de secretos recurriendo a la Ley de Espionaje de 1917, un recurso jurídico que no es la primera vez que emplea la Administración de Obama.

Por razones que desconocemos, el Gobierno de Hong Kong no tomó ninguna decisión y hace unas horas ha permitido que Snowden coja un avión con destino a Moscú.

La fuente de las revelaciones sobre la red de espionaje de la NSA jugó sus cartas. Se puso en contacto con un periódico de Hong Kong para contar cómo la NSA espía a las empresas de telecomunicaciones chinas, una universidad china y a las oficinas en Hong Kong de la compañía Pacnet, que posee 46.000 kilómetros de cables con fibra óptica en Asia. Era una forma de decir a sus anfitriones temporales que no tenía mucho sentido colaborar con las mismas personas que les estaban espiando.

Buena jugada. En un comunicado, el Gobierno de Hong Kong reconoce que Washington pidió la detención de Snowden pero sin presentar las pruebas necesarias que justificaran dar ese primer paso previo a la consideración de la extradición. Por eso, no podía impedir que el joven norteamericano abandonara el país. Pero además en el último párrafo anuncia que ha pedido oficialmente a EEUU explicaciones sobre esas informaciones que alertan del espionaje de la NSA a instituciones chinas.

¿Cómo reprochar al Gobierno de Hong Kong que diga sobre este punto que está obligado a «proteger los derechos legales» de sus ciudadanos? ¿Debería poner los intereses de EEUU por encima de esas prioridades?

Esto es lo que pasa cuando consideras que el resto del mundo es campo libre para tus servicios de espionaje. Luego resulta que lo tienes complicado si necesitas recurrir a la ley para perseguir a los que revelan tus secretos inconfesables.

Imagen: captura de la web flightradar24 con el vuelo de Aeroflot que lleva a Snowden a Moscú.

Para los que piensan que estos programas de espionaje sólo están dirigidos a los sospechosos de terrorismo: Obama’s crackdown views leaks as aiding enemies of U.S. Al final, el Gobierno siempre termina vigilando a todo el mundo porque todos son sospechosos en potencia de ayudar al enemigo.

18.00

Han entrevistado a Glenn Greenwald, coautor en The Guardian de varias de las exclusivas en relación a Snowden, en el programa Meet the Press. El presentador David Gregory le ha preguntado si no cree que él debería también ser procesado por ayudar a Snowden. Realmente, el Gobierno de Obama lo tiene muy fácil con algunos de los periodistas más conocidos de EEUU. Ni siquiera tienen que comparecer para exponer sus puntos de vista.

Por alguna razón, Gregory tiene poderes que le conceden el derecho a decidir quién es o no periodista, y por tanto en el caso de que no lo sea, si puede ser procesado sin problemas. Greenwald es abogado por formación y trabajó varios años como blogger para la web Salon. The Guardian lo ha fichado para su web norteamericana.

Desde luego Gregory no ha planteado si el director de Inteligencia Nacional, James Clapper, tiene que ser procesado por haber mentido al Congreso. No lo ha hecho porque eso cuestionaría su ‘independencia’.

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3 respuestas a La huida de Snowden (y por qué Hong Kong no ha hecho nada para evitarla)

  1. mikel dijo:

    El imperio no tiene amigos, solo intereses.
    Además de China y Estados «rivales», esta movida, les va a costar ciertos ajustes que, tanto Alemania, como India, Brasil…le van a cobrar tanto a UK como a USA.

    Obama es, como dicen los yanquis, «pan tostado». Robar toda la información financiera,industrial y política de sus «aliados», es lo que tiene.

  2. Íñigo, me gustaría invitar a tus lectores a descubrir cómo se leyó ‘1984’ en 1984, cuando la novela de Orwell era más una advertencia moral que una profecía tecnológica y la denuncia/huida de Snowden una trama de ciencia ficción http://bit.ly/1a15YXP Un cordial saludo

  3. Ntx dijo:

    Os dejo este video del parlamento Irlandes, llamando a las cosas por su nombre.
    Obama destroyed & called a war criminal in Irish Parliament: http://youtu.be/CnJCvKA-oEU

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