Respuesta inaudita del Gobierno turco a la tragedia de la mina de Soma

mina turquia

¿Qué tiene que decir un primer ministro cuando un accidente en una mina acaba con la vida de 274 trabajadores? Tayyip Erdogan ha explicado que estas cosas pasan en las mejores familias. ¿Cuándo? En el siglo XIX. «204 personas murieron en el colapso de una mina en 1838. En 1866, 361 mineros murieron en Gran Bretaña. En una explosión en 1894, 290 personas murieron allí», ha dicho Erdogan en una visita a la ciudad de Soma. También ha citado ejemplos de accidentes en minas de EEUU en 1907 o de China en 1942.

Sólo le ha faltado decir: ¿de qué se quejan?

Los habitantes de Soma tenían muchos motivos para quejarse. Por eso, Erdogan ha sido recibido con silbidos y abucheos. Así han despedido al que parece ser su coche, o al menos uno de los vehículos de su comitiva oficial.

350 mineros han sido rescatados, pero se teme que puede haber centenares más sepultados en los escombros desde el accidente ocurrido el martes. Es difícil saberlo con seguridad, porque el Gobierno está dando muy poca información. Algunas de las explicaciones ofrecidas rayan en el absurdo. Un ministro se ha felicitado porque no era cierta la noticia de que entre los fallecidos había un adolescente de 15 años. Estaba muerto, pero tenía 19 años.

¿Se puede caer más bajo? Aparentemente, sí.

El tipo con traje que está dando una patada a uno de los manifestantes parece ser Yusuf Yerkel, el segundo jefe de gabinete de Erdogan.

3.000 mineros han muerto en accidentes en Turquía desde 1941, según The Economist. «La prioridad no es la seguridad, sino los beneficios», dice Mahmut Arslan, presidente de una confederación de sindicatos de inspiración islamista, y por lo tanto cercana ideológicamente al partido de Erdogan.

El Ministerio de Trabajo renovó en marzo todos los permisos de seguridad a la mina escenario de la tragedia. El ministro de Energía la visitó en 2013 y elogió sus condiciones de trabajo. Hace sólo unas semanas, el partido de Erdogan votó en el Parlamento contra la petición de tres partidos de la oposición de que se investigaran las condiciones de seguridad de las minas de la zona de Soma.

Se trataba de una mina privatizada. Los términos de su venta establecían un precio fijo del carbón que se comprometía a comprar el Gobierno, lo que lleva a sospechar si se estaban reduciendo los costes a cualquier precio para aumentar los beneficios.

 

La primera reacción de los ministros ha sido la acostumbrada en el Gobierno turco. Denunciar a los que propagan informaciones falsas o alarmistas y señalar a los partidarios del movimiento islamista Gulen, enfrentado a Erdogan. El ministro de Energía ha llegado a quejarse de que se han presentado demasiadas personas en los hospitales de Soma para donar sangre, porque era «innecesario». Del ministro de Trabajo, no se sabe mucho. No ha aparecido en Soma por un supuesto problema de salud.

Esta vez no es un conflicto político. Los votantes de Erdogan han podido presenciar el interés del Gobierno por su bienestar.

11.30

La última cifra de cadáveres extraídos de la mina es 282. La cifra de desaparecidos se ha establecido en 150.

Yusuf Yerkel, asesor de Erdogan, ha reconocido que él es la persona que aparece en la foto golpeando a un manifestante. Aquí otra foto del momento de la patada.

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