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Febrero 21, 2010

El rebaño

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Un ejemplo entre muchos, los hay en todos los partidos, de por qué los ciudadanos pierden interés en la política, y por qué a la política le resulta difícil atraer a gente brillante.

Pero por muy razonada y respetuosa que sea la discrepancia, la disciplina de los partidos puede ser brutal. En marzo de 2007 se tramitaba la llamada Ley de Transexuales, a la que el PP se opuso desde el principio. Cuando llegó al Senado, el PP le encargó la ley a Evaristo Nogueira, senador por Galicia y decano del Colegio de Abogados de Santiago de Compostela. Se apasionó con el tema, se reunió con colectivos de transexuales y, al final, decidió que sus reivindicaciones eran jurídicamente de lo más razonable y no afectaban a ningún otro interés.

Nogueira expresó su opinión donde tenía que hacerlo, dentro del grupo del PP. Con argumentos, convenció a sus compañeros de la Cámara alta de que debían votar a favor de la ley. Así lo hicieron. Pero cuando la ley volvió al Congreso, Eduardo Zaplana impuso la tesis inicial, hizo que el PP votara en contra y despreció el trabajo de Nogueira. El senador no volvió a hacer nada. Al acabar la legislatura, abandonó la política y regresó a la abogacía en Santiago. Es la clase de ejemplo que revela por qué a veces en política es mejor seguir al rebaño y no pensar en voz alta.

Posted by Iñigo at Febrero 21, 2010 11:19 PM

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Comments

Esto es la antidemocracia en la política espeñola..

Posted by: Yassin Al-Hussen at Febrero 22, 2010 09:34 AM