Cosas que hacer en sábado cuando no estás muerto

Breaking Bad al estilo Disney.

Kubrick y el color rojo.
–Una historia oral de ‘Elegidos para la gloria’.
Sophia Loren y Jayne Mansfield en esa foto.
Chris Hadfield cuenta cómo es despegar hacia el espacio.
–La auténtica Lolita.
Otra entrega de famosos leyendo tuits sobre ellos.
–Cómo nos vemos con una cámara térmica.
Londres sin gente.
–El dióxido de carbono a su paso por el planeta.
La cocaína sobrevivirá al cambio climático.
–Los agujeros gigantes de Yamal, en Rusia.
–Abuelas fuman marihuana por primera vez.

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La duquesa de Alba y la España que se inclina

¿Qué impide vivir como le dé la gana a una persona con un patrimonio de unos 2.500 millones de euros? Alguien que ha vivido bajo un manto de privilegios desde su infancia. Alguien que formó parte de la élite social durante una dictadura. Alguien a quien el folclore popular en algunas zonas del país le profesa un amor sincero y absurdo. Hasta un monje budista educado en el más estricto ascetismo dejaría de ser persona para convertirse en personaje.

Continúa en Zona Crítica.

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El espacio aéreo británico

Esta animación revela que el espacio aéreo británico está bastante ocupado con 6.000 vuelos diarios. Los vuelos que llegan a primera hora de la mañana desde América casi parecen una lluvia de misiles. Desde hace tiempo, muchos sectores reclaman una tercera pista para el aeropuerto de Heathrow, lo que suscita una gran oposición en una zona densamente poblada por razones medioambientales. Una vez que la loca idea del alcalde de Londres, Boris Johnson, de crear un nuevo e inmenso aeropuerto en el estuario del Támesis ha sido descartada, la opción más probable parece ser una segunda pista en Gatwick.

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Los cadáveres como recurso de propaganda

netanyahu isis

El Gobierno de Netanyahu estaba decidido a obtener una rentabilidad política inmediata del ataque contra la sinagoga de Jerusalén en el que cuatro rabinos y un policía fueron asesinados. Poco antes de las seis de la tarde del martes, según Haaretz, varios medios israelíes recibieron seis fotografías del lugar de los hechos. El fotógrafo oficial de la Oficina de Prensa del Gobierno había recibido acceso casi exclusivo al interior del templo.

Cuatro de esas imágenes eran de objetos religiosos manchados de sangre. En dos fotos, especialmente horribles, se veía claramente a dos cadáveres.

“A pesar de estas explicaciones (sobre las razones de hacer públicas esas fotos), es muy dudoso que esta diplomacia pública pornográfica le servirá a Israel ganar muchos partidarios en el extranjero”, dice el autor del artículo. “Es más probable que sirva para incitar a la opinión pública israelí contra los palestinos, aumentar la hostilidad contra los árabes y convertirse en arma de los que piden venganza”.

Bien contado, pero dudo de que eso preocupe mucho a Netanyahu. De la misma forma que tras el asesinato de tres jóvenes israelíes en Cisjordania antes de la invasión de Gaza, su objetivo es propiciar deseos de venganza y hacer ver a sus votantes que nadie como él para llevarlos a la práctica. Dicho en otras palabras tantas veces utilizadas en Israel, los palestinos sólo entienden el lenguaje de la fuerza, y estamos dispuestos a responder multiplicándola por el factor que sea necesario.

Sí, lo mismo se dijo durante la operación de castigo de Gaza y el desenlace no estuvo a la altura de lo que esperaban los israelíes azuzados por esa clase de mensajes. No ha pasado mucho tiempo, pero no importa. Ese lenguaje político es la única respuesta que conoce la clase política israelí. Quizá sea la única respuesta que está dispuesta a escuchar la opinión pública israelí.

Recuerdo que al principio de abril de 2002 salía de un hotel de Jerusalén y escuché una gran explosión a muy poca distancia. Junto a otros periodistas, corrí hasta allí. Un palestino se había hecho estallar en una de las entradas del mercado de Ben Yehuda. Seis personas murieron en el acto y algunos más por las heridas días después. Era un viernes cerca del comienzo del sabbath. Las tiendas ya estaban cerradas y los puestos del mercado estaban recogiendo. Los pocos clientes que quedaban eran ancianos o pobres que confiaban que en los dueños les regalaran la comida perecedera, que de otra manera tendrían que tirar, o se la vendieran con descuento. Sólo por eso el número de víctimas no fue mayor.

Marzo había sido un mes horrible para israelíes y palestinos. Unas 150 israelíes murieron en atentados indiscriminados contra autobuses, restaurantes y bares. El Gobierno de Sharon envió tropas y tanques contra Ramala, sitiando la Mukata de Arafat, Belén y Jenin. Los soldados arrasaron con toda la resistencia que encontraron. Ese mes tocaba que sólo hablaran las armas.

Los periodistas llegamos hasta una cordón policial desde donde no se veía el lugar del atentado, una parada de autobús al lado de la entrada del mercado. Vimos cómo evacuaban a los heridos en la zona en la que estaban esperando las ambulancias. El suicida había llegado tarde. Seguro que esperaba estar allí cuando hubiera más gente. Ben Yehuda siempre estaba abarrotado. Activó los explosivos al poco de bajar del autobús.

En ese momento, llegó una agente de policía, de la oficina de prensa, que nos condujo a la carrera a otro punto más alto de la calle Yafa donde estábamos realmente cerca del lugar de la explosión. No era algo que ocurriera con mucha frecuencia, tanta atención con los no muy queridos miembros de la prensa.

Acto seguido, mientras hacían su trabajo los miembros de la organización que se dedica a recoger en la acera, la calzada o los árboles cada trozo de un cuerpo humano despedido por la explosión, los policías colocaron en fila sobre el suelo varias bolsas de plástico negro en la que se habían depositado esos restos. Por entonces trabajaba para la televisión, pero no tuve que decirle al cámara que cogiera esas imágenes. Cámaras de medio mundo hicieron también ese trabajo. No lo llamaría un espectáculo montado para disfrute de los informativos del televisión –está claro que el autor del atentado y sus jefes no trabajaban para la policía–, pero es indudable que los que dieron las órdenes tenían muy claro lo que pretendían.

No fue la policía la que tomó esa decisión. Era el Gobierno el que quería aprovechar esa oportunidad en un momento en que los medios llevaban tiempo hablando del sitio de la iglesia de la Natividad en Belén o de la destrucción provocada en Jenin. Había que aprovechar cualquier oportunidad para cambiar ese relato y volver a los titulares de los primeros días de marzo. Frente a los que pedían negociación, se ofreció la imagen de las bolsas negras.

Justo después del ataque a la sinagoga, Netanyahu acusó a Mahmud Abás y a Hamás de incitar esta violencia por sus llamamientos a la defensa del recinto religioso de Al Aqsa. También reprochó a la comunidad internacional por ignorar estos hechos, ahora que varios países europeos se plantean el reconocimiento de un Estado palestino. De improviso, fue desmentido por el director del Shin Bet (el servicio de inteligencia interior), que en una sesión a puerta cerrada de una comisión parlamentaria negó que el presidente palestino estuviera detrás de la violencia. Yoram Cohen dijo que Abás no está interesado en promover el terror, no quiere que se desencadene una tercera intifada, ni hay razones para pensar que esté haciendo algo así de forma oculta.

Cohen explicó que el último ciclo de violencia se inició con el asesinato del adolescente palestino Abú Khdeir en Jerusalén en julio y por la presentación de un proyecto de ley en el Parlamento por un diputado del Likud para que se permita a los judíos rezar en la explanada de las mezquitas, que para los ultras es el lugar donde estuvo hace 20 siglos el Segundo Templo de los judíos. A ello se unió las provocaciones de dirigentes derechistas que alentaron una idea extremadamente peligrosa, el caldo de cultivo perfecto para venganzas y ataques indiscriminados contra civiles.

No es ese el escenario que contempla el primer ministro. Netanyahu, como otros gobiernos anteriores al suyo, prefiere optar por la propaganda, y para eso todo recurso es bien recibido, fotos de cadáveres incluidas. No hay que apagar el fuego, sino atizarlo. De ahí podemos deducir lo que vale la declaración aprobada por el Congreso en favor del reconocimiento de un Estado palestino, pero sólo si es consecuencia de unas negociaciones entre ambos lados, a día de hoy inexistentes. Y lo seguirán siendo mientras Netanyahu presente la negociación como sinónimo de rendición.

Foto: Netanyahu muestra la foto de un miembro de ISIS con un rehén en un discurso ante una organización judía en Nueva York el 30 de septiembre.

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Ataque a una sinagoga en Jerusalén

Seis personas han muerto a primera hora de la mañana en un ataque a una sinagoga en Jerusalén. Dos de los muertos son los agresores, que entraron en el recinto religioso con una pistola, un hacha y un cuchillo. El atentado se ha producido en el barrio de Har Hofa, en la zona oeste de Jerusalén, habitado en su mayor parte por judíos ultraortodoxos. Según las primeras informaciones, los atacantes son primos y uno de ellos trabajaba en una tienda cercana a la sinagoga.

Se trata del último de una serie de ataques que se han producido en las últimas semanas. Una mujer de 26 años fue asesinada el lunes de la semana pasada apuñalada por un palestino cerca del asentamiento de Alon Shvut, en Cisjordania. La prensa informó de que el atacante había pasado cinco años en prisión por un ataque con cóctel molotov. Ese mismo día un soldado de 20 años corrió el mismo destino cerca de una estación de tren al sur de Tel Aviv. También ese día un palestino de 21 años murió de un tiro en el pecho en un enfrentamiento con soldados cerca de Belén. Los militares respondieron con fuego real una manifestación de jóvenes que lanzaban piedras y cócteles molotov.

En la noche del domingo, un conductor palestino de la compañía israelí de autobuses Egged fue encontrado ahorcado en lo que la policía ha dictaminado como un suicidio después de la autopsia. Tenía 32 años y era padre de dos hijos. Su familia y compañeros de trabajo niegan que acabara con su vida y han denunciado que tuvo que tratarse de un asesinato.

Todos estos incidentes violentos han dado lugar a comentarios y análisis sobre la posibilidad de una tercera intifada. Parecen prematuros si consideramos como tal un iniciativa promovida por organizaciones políticas palestinas. Siempre se ha tratado de ataques aislados realizados por personas de perfiles diferentes. Este ciclo de venganzas se produce meses después de la operación de castigo de Gaza. El hecho de que no no hubiera una respuesta masiva en Cisjordania no quería decir que fuera imposible que se produjeran tiempo después respuestas violentas, y así parece que está ocurriendo.

Cabía la posibilidad de que, precisamente para impedir esa reacción, los gobiernos israelí y palestino aprovecharan la tranquilidad siempre relativa de Cisjordania para llegar a acuerdos políticos sobre el futuro. El margen de maniobra del Gobierno de Mahmud Abás no era muy amplio ni el Gabinete de coalición de Netanyahu mostró mucho interés cuando John Kerry viajó a la zona.

Posteriormente, tuvo lugar una serie de incidentes en torno a la explanada de las Mezquitas en Jerusalén originados por el intento de grupos ultras israelíes de forzar una situación en la que se permita a los judíos rezar dentro de lo que para ellos es el lugar donde estaba emplazado hace 2.000 años el Segundo Templo (las autoridades rabínicas de Israel lo prohíben). Esa es una de las líneas rojas que todos los gobiernos israelíes saben que no se pueden cruzar si no se quiere provocar un enfrentamiento de dimensiones imposibles de prever. Cuando Netanyahu se decidió a pedir en público que se detuvieran esas provocaciones era ya demasiado tarde. Es fácil encender el fuego de la violencia religiosa cuando no se frena a los grupos más extremistas, y es mucho más complicado apagar ese incendio si empieza a causar hechos violentos.

Ahora el primer ministro dice que el ataque a la sinagoga es “una consecuencia directa de la incitación realizada por Hamás y Abú Mazen (Mahmud Abás) que la comunidad internacional ha ignorado de forma irresponsable”. Es habitual que la derecha israelí ponga en el mismo frente a los islamistas y a Fatah cuando se produce esta violencia con la intención de cortocircuitar las presiones en favor de unas negociaciones de paz condenadas desde el principio al fracaso por la falta de voluntad política de sus protagonistas.

En los últimos días, el partido de Netanyahu ha difundido la idea de que las diferencias internas dentro del Gobierno de coalición hacen casi inevitable la convocatoria de elecciones anticipadas. Nada solucionará la vuelta a las urnas si entendemos por eso la formación de un Gobierno diferente y más estable. Lo que sí originará será una competición de mano dura entre los principales partidos.

16.00

Paul Danahar incide en esa idea de una violencia de respuesta que no está organizada ni controlada por una cadena de mando. Algunos de sus autores pueden haber formado parte en el pasado de grupos palestinos o tener simpatía por ellos (lo que hace que esos mismos grupos puedan reivindicar como propios esos ataques, como así parece haber hecho esta vez el FPLP). Pero no han tomado la decisión de apuñalar a alguien por órdenes directas de un superior, ni les han encargado matar a alguien ese día concreto.

Netanyahu ya ha ordenado la demolición de las dos viviendas de las familias de los autores del ataque a la sinagoga. Eso ya no tiene ningún efecto disuasorio porque se da por descontado en caso de atentados graves.

Como apunta Danahar (autor de ‘The New Middle East: The World After the Arab Spring’), esa situación hace más difícil a las autoridades israelíes poner fin a los ataques, lo que no impedirá por otro lado que se hagan las promesas de costumbre sobre una respuesta despiadada y eficaz, además de acusar a Mahmud Abás de estar detrás de una violencia que no puede controlar.

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Rojava, el sueño de los kurdos en Siria

Un reportaje de BBC sobre el Kurdistán sirio (conocido como Rojava) y la lucha de sus milicias contra ISIS en una zona en la que ahora gozan de un cierta autonomía desde que las fuerzas del Gobierno sirio se retiraron. Las autoridades de Rojava tienes ideas izquierdistas e igualitarias que les distinguen de los demás grupos de la insurgencia siria. En parte, están inspirados en los principios del PKK, la organización armada kurda en territorio turco, lo que hace que también cuenten al Gobierno de Ankara entre sus enemigos.

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África, ese gran país

Nadie para denunciar los estereotipos occidentales sobre África como el Rusty Radiator Award. Este año la parodia se consigue echando mano de los concursos televisivos con “Who Wants to Be A Volunteer”. Casi tan divertido como el del año pasado, pero es que el de 2013 era muy bueno.

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El bonus de ISIS en favor de la industria de armamento

ataque isis

En Fortune hacen un breve repaso a las empresas norteamericanas del sector de la defensa que más se van a beneficiar de la guerra contra ISIS. Se refieren a las necesidades inmediatas de la Fuerza Aérea en forma de aviones, drones y la munición correspondiente. A ello habría que sumar las ventas a países de la región, clientes habituales de esas compañías.

La campaña aérea contra los yihadistas está costando al Pentágono no menos de 7,5 millones de dólares diarios. Dado que los mandos militares han dicho que las operaciones durarán probablemente años, podemos suponer que la factura continuará aumentando a un ritmo superior. Una vez que se abre el grifo de los fondos públicos, es muy difícil pararlo. El relato de las amenazas ya está hecho. Sólo queda rellenar la cartera de pedidos.

Lo mejor del artículo es la frase final de un tal Ronald Epstein, analista del Bank of America. Te lo imaginas sonriente y haciendo números: “Veamos cómo está el mundo ahora. Tienes a los europeos preocupados por lo que los rusos están haciendo en su patio trasero. Nosotros estamos muy ocupados ahora en Irak. Tienes a los israelíes muy ocupados en su zona. Y luego tienes a los chinos y japoneses en el Mar del Sur de China. Como inversor, con todos estos conflictos regionales en el mundo, eso no puede ser malo”.

Si los fabricantes de armamento estaban preocupados por el fin de las operaciones militares a gran escala en Irak y Afganistán, no se puede negar que la aparición del ISIS les ha supuesto una fantástica noticia, una de esas que aseguran la cuenta de resultados durante toda una década. En el negocio de las armas, el concepto de recesión es casi desconocido.

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Cosas que hacer en sábado cuando no estás muerto

Morir en el cine a lo bestia.

Benedict Cumberbatch es bueno con las imitaciones.
–Las mejores películas de terror, según Scorsese.
Richard Burton y Elizabeth Taylor en el rodaje de ‘Cleopatra’.
Christoph Waltz y Barrio Sésamo.
–Parodiando a Aaron Sorkin.
Aaron Sorkin ya no es el que era.
–Las diez grandes cagadas empresariales de todos los tiempos.
–Un pequeño elefante contra una manada de leones.
Con tantos estados en EEUU, es fácil equivocarse.
–La historia de la película ‘Argo’, según la CIA.
–Comer en el Gran Bazar de Teherán.
Satanás se ha pasado al negocio de las bebidas energéticas.
El Sol en la más estricta intimidad.
–En Nueva York no hay una rata por persona. Quizá dos millones.
–El negocio de reventar cajeros automáticos en Rusia.

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Un perro judío… ¿Qué?

vargas

Tengo que reconocer que escuche la expresión en un informativo de televisión y me dejó tan perplejo que pensé que tenía que haber algún error. Quizá que la nueva alcaldesa de Collado Villalba (Madrid) dijera que no era un “perro judío” se refería a alguna intervención anterior que no había escuchado. Es difícil pensar en qué contexto puede justificarse algo así, pero igual convenía no precipitarse.

No eran necesarias tantas dudas.

—¿Hay algo más que nos quieras decir para convencernos de que eres la persona indicada?—continuó Martínez Vidal.

—Más que deciros, es mostraros lo que soy. No te voy a decir que soy un perro judío, que no lo soy. Me remito a la gente que me conoce.

Mariola Vargas respondía a preguntas de militantes del PP y periodistas en una especie de sesión de calificación presentada por Esperanza Aguirre como la última idea genial para aumentar la transparencia en política. Sus intervenciones demostraban que no parece una persona muy inteligente o, como mínimo, sin mucha facilidad de palabra.

El viernes ha pedido disculpas porque sí, dijo lo que había creído escuchar yo. Había utilizado una expresión racista sin venir a cuento, casi de pasada, como lo más normal del mundo. Imaginemos que hubiera dicho ‘negro de mierda’ o ‘puto moro’. Suena exactamente igual. De mal, claro. Y esta es la persona que el PP cree apropiada para sustituir en el Ayuntamiento de una localidad de 60.000 habitantes a un alcalde que ha sido detenido por corrupción.

Pero no se vayan todavía, aún hay más. ¿Ha dicho algo más que pedir disculpas? Desde luego. ”Utilicé una expresión coloquial, muy madrileña, pero muy desafortunada”. ¿Muy madrileña? ¿Los madrileños son conocidos por sus expresiones coloquiales racistas?

Felicidades a Esperanza Aguirre por el éxito de otra de sus iniciativas en favor de la “regeneración”. Ya ha conseguido algo que sería inaudito en cualquier otro país europeo. Promover a una persona que antes de asumir el cargo ya deja claro que no puede representar a los ciudadanos desde una institución.

Supongo que nos dirán que esto es un paso adelante en el intento de aumentar la credibilidad de los políticos. Vargas emplea insultos racistas, pero no va a robar. Es todo un alivio.

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