¿Cuántos votos movió Putin en Pennsylvania?

Obama ha pedido a los servicios de inteligencia que le informen sobre el alcance del presunto hackeo de las cuentas del Partido Demócrata y de la campaña de Hillary Clinton por parte de los servicios de inteligencia rusos. Y que lo hagan antes del 20 de enero, cuando Donald Trump tomará posesión de la presidencia.

La CIA ya lo tiene claro. En el mismo día, The Washington Post y The New York Times han contado este sábado de que la agencia de espionaje ha informado al Congreso y la Casa Blanca de que Rusia es responsable de un ataque deliberado de ciberespionaje que tenía como objetivo ayudar a Trump a ganar las elecciones. No se trataba simplemente de interferir en el proceso electoral para cuestionarlo, según la acusación.

El Gobierno ruso suele responder a las críticas por la limpieza de las elecciones en su país con el argumento de que también existen problemas en otros países a los que no se les da la misma atención. Pero en este caso fueron más allá, según el análisis publicado en los dos periódicos.

Como es habitual con las informaciones sobre servicios de inteligencia, los artículos no aportan pruebas concretas. En el Post, se dice que se ha identificado a personas que tienen “conexiones con el Gobierno ruso” como los responsables de entregar a WikiLeaks los emails que luego fueron conocidos. No aparecen esos nombres.

El propio artículo del Post establece algunas limitaciones sobre la calidad de esa información: “Por ejemplo, los servicios de inteligencia no tienen información específica que muestre a los responsables del Kremlin “dirigiendo” a los individuos identificados para que pasaran los emails de los demócratas a WikiLeaks, según dice una fuente de la Administración. Estas personas están separadas del Gobierno ruso, y no son funcionarios del Gobierno. En el pasado, Moscú ha utilizado intermediarios para participar en operaciones sensibles de inteligencia y poder así negar su responsabilidad de forma creíble”.

Ese modo de operar, que puede ser cierto, no sólo permite esos desmentidos plausibles de Moscú. También que las acusaciones sean genéricas y que carezcan de pruebas convincentes.

Eso es lo que ha hace que el equipo de transición de Trump afirme que los denunciantes “son los mismos que decían que Sadam Hussein tenía armas de destrucción masiva”.

En un ambiente tan enconado como el actual en la política norteamericana, todo el mundo ha reaccionado en función de sus intereses. Los demócratas dan por hecho que lo que dice la CIA es cierto para restar legitimidad a la victoria electoral de Trump. Los republicanos, al igual que hizo Trump en campaña, no le dan ningún valor a estas revelaciones. Trump incluso retó a los rusos a que difundieran los 30.000 emails desaparecidos de Clinton de su época del Departamento de Estado (lo que era falso). Sus portavoces dijeron luego que sólo pretendía ser irónico.

En toda esta historia hay un margen inmenso para la ironía. Como escribí durante la campaña, en términos de interferencia en procesos electorales ajenos, es imposible superar la reputación de EEUU en ese campo. El papel del Gobierno de Putin quedó distorsionado por un enfrentamiento en el que todos lógicamente intentaban defender a su candidato y atacar al contrario.

Algunos hechos han demostrado que Putin hacía bien en desear la victoria de Trump. El último es el más evidente. La próxima semana, el nuevo presidente anunciará quién será su secretario de Estado. Varios medios indican que el favorito es Rex Tillerson, consejero delegado de Exxon Mobil. Los negocios en gas y petróleo de Exxon han hecho que Tillerson haya firmado acuerdos con el Gobierno ruso, que conozca muy bien a Putin y que esa relación hiciera que fuera condecorado por Moscú con la Orden de la Amistad. No es extraño que Tillerson se haya mostrado en los últimos años contrario a las sanciones a Rusia.

Es otro hecho indudable que Putin no fue el artífice de que cerca de 100.000 votantes de Pennsylvania, Michigan y Wisconsin abandonaran a los demócratas y dieran a Trump los votos decisivos para ganar las elecciones. En esa parte de la historia, no salen Putin ni la CIA, pero no conviene olvidar en estos días convulsos de la política norteamericana.

Publicado en EEUU, Rusia, Wikileaks | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Para dirigir la lucha contra el cambio climático, Trump elige a un negacionista

pruitt

Al Gore visitó hace unos días la Trump Tower para reunirse con el futuro presidente y su hija Ivanka y hablar sobre cambio climático y medio ambiente. El exvicepresidente salió de la charla muy satisfecho, según dijo después. La denominó “una búsqueda sincera de una posición común (entre ambos) que continuará”.

Es poco probable que Gore se dé otra vuelta por ese edificio de la Quinta Avenida después del nombramiento del futuro responsable de la Agencia de Protección del Medio Ambiente (EPA, en sus siglas en inglés), conocido en la tarde del miércoles. El cargo ha recaído en Scott Pruitt, fiscal general de Oklahoma, el quinto estado en producción petrolífera en EEUU.

No es sólo su Estado de origen lo que importa. Pruitt es prácticamente un negacionista o al menos alguien que niega que esté comprobado científicamente que el cambio climático se debe a la acción del hombre (que es precisamente lo que sostiene la inmensa mayoría de los científicos).

En un artículo escrito junto al fiscal general de Alabama en mayo, Pruitt dijo que ese debate no está cerrado: “Los científicos continúan en desacuerdo sobre el grado y extensión del calentamiento del planeta y su relación con el ser humano. Ese debate debe fomentarse y producirse en clases, foros públicos y el Congreso. No debe ser silenciado con amenazas de demandas legales. Disentir no es un delito”.

No, no lo es, pero en asuntos científicos es una muestra de ignorancia refutar argumentos sin pruebas e indicios serios o ignorando lo que los expertos llevan años probando.

Pruitt es uno de los fiscales generales republicanos que han intentado acabar en los tribunales con casi todas las normas sobre medio ambiente que han salido de la Administración de Obama, en especial el Clean Power Plan que pretendía reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Como tal, se considera un enemigo de la EPA a la que en ese artículo citado incluía en “la banda del cambio climático” (entendiéndose banda en el sentido delictivo, gang).

“Él ha luchado contra los límites de polución marcados por la EPA en la emisión de sustancias tóxicas como el polvo de carbón y mercurio que incrementan el riesgo de cáncer, asma infantil y otros problemas de salud. Mantiene la falsedad de que el fracking no contamina el suministro de agua potable”, ha dicho Trip Van Noppen, presidente del grupo Earthjustice.

Pruitt siempre ha estado del lado de la industria de combustibles fósiles en todo tipo de demandas judiciales. El NYT demostró en 2014 que las cartas que envió a varios organismos públicos habían sido escritas antes por lobistas de la empresa Devon Energy, de Oklahoma. Pruitt sólo tuvo que ordenar que copiaran el texto en papel con membrete de la Fiscalía que dirige.

Esas empresas han sido generosas con las campañas de Pruitt. Entre 2002 y 2014 recibió 318.496 dólares en donaciones procedentes del sector.

La EPA, que no tiene rango de Ministerio, es uno de los organismos públicos clave en la lucha contra el cambio climático. Ahora será dirigida por un gran aliado de la industria de combustibles fósiles y alguien que no cree que esté probado que el calentamiento del planeta se debe a la acción humana o que las temperaturas medias no han dejado de subir en las últimas décadas.

No cabe duda de que Al Gore perdió el tiempo en su reunión con Trump, a menos que ahora asuma la misión de convencer a Pruitt de que todo lo que ha dicho hasta ahora es falso.

El nombramiento de Pruitt no es el único con el que los republicanos pretenden acabar con la política del anterior Gobierno en relación al cambio climático. El equipo de transición que se ocupa de la NASA está dirigido por Chris Shank, del gabinete del congresista texano Lamar Smith. Shank ha dicho que el cambio climático es una religión y ha comparado a los científicos que lo niegan con Galileo.

La NASA es una de las principales fuentes de la información científica sobre cambio climático. Los republicanos, molestos con el sello de autoridad que confiere, siempre han defendido que la organización debería abandonar esa tarea y centrarse en la investigación del espacio. No quieren que los satélites y mediciones de la NASA aporten más argumentos a los que luchan contra las consecuencias del cambio climático.

Foto: Scott Pruitt. Gage Skidmore CC.

Publicado en Cambio climático, EEUU, Petroleo | Etiquetado , , , | Deja un comentario

La matanza de Filipinas

filipinas-entierro

Los periodistas de Reuters en Filipinas han examinado 51 tiroteos en los que ha intervenido la policía en la región de Manila de los que han informado los medios de comunicación y un organismo público de derechos humanos. Se trata de operaciones antidroga en las que casi todos los sospechosos fallecieron tiroteados. El resultado: cien acabaron muertos y tres salieron vivos (dos de ellos porque fingieron estar muertos).

Las declaraciones de algunos testigos confirman que la policía tiene órdenes de disparar a matar. No hacen ningún esfuerzo por detener a los presuntos delincuentes ni dejaron de utilizar sus armas por el hecho de que los sospechosos no fueran armados.

Según Jun Nalangan, un investigador del CHR (siglas de la Comisión de Derechos Humanos), el patrón revelado por las pruebas apunta a un asesinato. “El informe policial dice que que hubo un tiroteo”, dice. “En nuestras investigaciones, no aparece nada de eso. En vez de una operación antidrogas, están realizando asesinatos extrajudiciales”.

Un portavoz policial dijo a Reuters que la explicación a estas cifras es que los policías tienen buena puntería.

Es la aplicación estricta de la política adoptada por el presidente, Rodrigo Duterte, desde su elección en junio para acabar con el narcotráfico y la delincuencia. Desde entonces, la policía ha matado a 2.004 personas. Siempre en defensa propia.

La policía afirma que 17 agentes han muerto en operaciones antidroga en todo el país desde el 1 de julio. Eso significa que muere un policía por cada 118 sospechosos muertos. En Río de Janeiro, por cada agente muerto en 2015, 24,8 personas murieron a manos de la policía, una ratio que dobla la de Suráfrica y triplica la de EEUU, según un informe de Human Rights Watch.

La mayoría de las muertes son obra de agentes de paisano que entran en casas donde el sospechoso es separado del resto de individuos. Cuando se encuentra a solas con los agentes, invariablemente siempre acaba muerto a tiros.

duterte
Rodrigo Duterte.

Reuters da el caso más conocido, el del alcalde Rolando Espinosa, acusado de estar implicado en el narcotráfico. Fue detenido y encarcelado. Los policías fueron a su celda, supuestamente porque estaba en posesión de armas dentro de la prisión. Acabó muerto a tiros.

Según una investigación del Senado, los policías avisaron a la unidad forense del departamento, responsable de realizar las autopsias, 40 minutos antes de entrar en la prisión.

Dante Siosina es un fotógrafo que cubre en la calle estas noticias. En el caso que se puede ver en este vídeo, el muerto llevaba puestas una esposas. Su cuerpo fue trasladado rápidamente, sin que se hiciera una investigación en el lugar de los hechos. Como en todos los demás casos, la policía dijo que disparó en defensa propia.

“La guerra contra las drogas no es un juego de niños”, respondió un portavoz presidencial a Reuters.

Una encuesta de octubre revela que el 76% de los filipinos apoya a Duterte, un porcentaje que no es muy diferente al que tuvieron otros presidentes al poco de llegar al poder. La mayoría, en un 54%, dice estar muy satisfecha con su guerra contra las drogas, pero un un 71% cree que es muy importante que los sospechosos de narcotráfico sean detenidos vivos.

Foto superior: entierro de un presunto narcotraficante muerto en una operación policial en un cementerio en Manila el 9 de octubre. Foto: EFE.

Publicado en Asia, Filipinas | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Periodismo basado en datos falsos

“Hay culpas para todos. Ben Bradlee, el director, se equivocó. Howard Simmons, el director adjunto, se equivocó. Comenzando desde luego con Janet Cooke, todos los que intervinieron este delito periodístico –o que no intervinieron, pero debían haberlo hecho– se equivocaron”.

De esta forma tan sencilla, Bill Green, ombudsman de The Washington Post, resumió uno de los fraudes más conocidos en la prensa norteamericana.  Janet Cooke escribió en 1980 un reportaje estremecedor sobre un niño de ocho años adicto a la heroína. Algunos en el periódico tenían dudas sobre la historia, pero no sólo se publicó sino que Bob Woodward –el mismo de la investigación del Watergate– la envió como candidata a los premios Pulitzer. El trabajo de Cooke recibió ese premio en la categoría de reportajes.

Sólo dos días después de la comunicación del premio, el Post reconoció que era falsa. El niño nunca existió salvo en la mente de Cooke. Seis días después, el diario publicó un completo relato de los hechos encargado a Bill Green que describía el error colectivo. Green hizo unas 40 entrevistas en su intento de hacer una autopsia de todo el proceso de edición.

Ahí aparecía una explicación de Woodward, que había leído el artículo y autorizado su publicación: “Janet había escrito una gran historia. En cierto modo, tanto ella como el artículo eran casi demasiado buenos para ser ciertos. La había visto salir de la redacción para hacer una historia difícil y volver una hora después con una pieza bellamente escrita. La historia estaba tan bien escrita y armada que mi alarma simplemente no se activó. Mi escepticismo me abandonó. Fue una negligencia”. 

Demasiado buenos para ser ciertos. La alarma no se activó, lo que llaman en inglés el “bullshit detector”, que podríamos traducir como el detector de estupideces que todo periodista, sobre todo si realiza labores de edición, debería tener siempre en funcionamiento.

Es el mismo dispositivo que estaba inexplicablemente apagado en la redacción de El Mundo cuando se autorizó la publicación del reportaje de Pedro Simón sobre la lucha de un hombre, Fernando Blanco, por encontrar un tratamiento que salve a su hija, víctima de una rarísima enfermedad que pone en peligro su vida. Cuando no hay nada para Nadia, se titulaba. Lo que sí había era infinidad de historias y anécdotas para alimentar al periodista y permitirle construir un reportaje que a buen seguro conmovió a muchos lectores.

Continúa en Zona Crítica.

Publicado en España, Periodismo | Etiquetado , | Deja un comentario

Trump recicla votos de trabajadores en un Gobierno de multimillonarios

En las primarias republicanas, Donald Trump lanzó varios ataques contra su principal rival por sus supuestos lazos con Goldman Sachs. Dicho así, uno se queda muy corto. Trump acusó a Ted Cruz de estar controlado por el banco que es una de las mayores entidades financieras del mundo (ganó. 2.100 millones de dólares en el tercer trimestre de este año).

Todo porque Cruz no había hecho público tiempo atrás dos préstamos, uno de Goldman Sachs, concedidos a su campaña para senador por Texas, en la información que están obligados a facilitar los candidatos.

Trump también se ocupó de denunciar que Hillary Clinton estaba a las órdenes de Wall Street. Le fue muy útil la polémica por los discursos que Clinton pronunció contratada por ese mismo banco a cambio de honorarios inmensos cuando dejó el Departamento de Estado. En total, 675.000 dólares por tres discursos. Dinero fácil para Clinton gracias a una decisión que ni siquiera algunos de sus asesores posteriores entendieron por qué se produjo en una época en la que ella ya estaba preparando su candidatura presidencial.

En uno de sus últimos anuncios de la campaña de Trump, apareció una imagen del consejero delegado del banco, Lloyd Blankfeincomo uno de los símbolos de una “estructura de poder global” culpable de “haber robado a nuestra clase trabajadora”. El anuncio no pretendía ser sutil.

Su campaña antiestablishment le concedió los votos necesarios para vencer en tres estados que resultaron decisivos (Pennsylvania, Michigan y Wisconsin) donde los demócratas llevaban años ganando. No los hubiera conseguido sin el apoyo de la clase trabajadora de raza blanca, enfurecida por considerarse perjudicada por la alianza de los dos grandes partidos con las grandes corporaciones financieras y el abandono del Medio Oeste industrial de EEUU.

captura-de-pantalla-2016-12-02-a-las-0-51-36

Eso fue antes de que Trump tuviera que empezar a elegir su Gobierno. Primero dio a conocer el nombre de su principal consejero estratégico, Stephen Bannon, que trabajó casi una década en Goldman dedicado a fusiones y adquisiciones. Después vino el premio gordo. El futuro presidente eligió para el puesto más importante del área económica –como secretario del Tesoro– a Steven Mnuchin, que pasó 17 años en ese banco, donde su padre había estado décadas.

Aprendió mucho en Goldman. Gracias a las aportaciones de otros financieros millonarios como George Soros y John Paulson, Mnuchin compró IndyMac, un banco que se había hundido y que había tenido que ser nacionalizado. El Gobierno quería deshacerse de él cuanto antes y Mnuchin vio la oportunidad. Con él al frente, IndyMac se lanzó a ejecutar 36.000 desahucios. Luego, Mnuchin y sus inversores vendieron el banco para obtener grandes beneficios (unos 200 millones en el caso del futuro secretario del Tesoro).

Aún hay un puesto clave que puede caer en manos de otra persona relacionada con el banco relacionado por muchos con la voracidad de las instituciones financieras que desencadenó la crisis de 2008. No es otro que Gary Cohn –actual presidente de Goldman, en realidad, número dos del banco por detrás de Blankfein–, del que se habla que podría ser el director de la Oficina del Presupuesto, que en ocasiones ha sido el segundo cargo económico más importante de la Administración.

El autoproclamado defensor de la clase trabajadora de raza blanca lleva camino de subcontratar la política económica de su Gobierno a exdirectivos de Goldman Sachs en lo que es uno de los giros menos sorprendentes del proceso de formación del Gobierno. Trump ya prometió en campaña que acabará con la Ley Dodd-Frank de 2010, que incluye centenares de normas y controles que condicionan a los bancos para hacerlos más resistentes a futuras crisis financieras, obligándoles por ejemplo a aumentar sus reservas de capital.

Los inversores lo vieron venir muy pronto, y por eso las acciones en Wall Street, incluidas las de Goldman Sachs, comenzaron a subir muy poco después de su victoria en las urnas.

Trump recibió los votos de la clase trabajadora blanca de Pennsylvania, pero para su Gobierno está eligiendo a los miembros de esa élite financiera que, según él, estaba destrozando la vida de los honrados contribuyentes norteamericanos y controlando a políticos como Ted Cruz y Hillary Clinton.

Steven Mnuchin tiene un patrimonio de centenares de millones de dólares, pero casi es de clase media comparado con otros futuros altos cargos. Wilbur Ross –secretario de Comercio– tiene una fortuna valorada por Forbes en 2.500 millones. Todd Ricketts –número dos de Comercio– vale 1.700 millones. La familia de Betsy DeVos –secretaria de Educación– se va a los 5.000 millones.

Según el WSJ, la lista de multimillonarios podría aumentar con Harold Hamm, un directivo del petróleo candidato a dirigir el Departamento de Energía (16.600 millones en activos). A su lado, Andy Puzder –posible secretario de Trabajo– tendría problemas para llegar a fin de mes. Este jefe de una cadena de ‘fast food’ ganó 4,4 millones en 2012. Pocos se sorprenderán al saber que Puzder está en contra de aumentar el salario mínimo.

Un senador demócrata ha acusado de Mnuchin de desplumar a las víctimas de préstamos depredadores. Esa era la idea cuando compró IndyMac. Pero hay otra faceta llamativa del futuro jefe del Tesoro. El cine está entre sus inversiones y ha sido productor de películas como ‘Suicide Squad’ y ‘Mad Max: Fury Road’. Sólo hay que confiar en que el paisaje de la segunda película no sea el que nos quede después de cuatro años de Gobierno de Trump. Lo que es probable es que algunos de sus votantes acabarán lamentando haber levantado un Gobierno de millonarios.

Publicado en Economia, EEUU | Etiquetado , , | Deja un comentario

Noam Chomsky: el rechazo de la izquierda a Clinton fue un error

Noam Chomsky no es un gran partidario de Partido Demócrata, pero está convencido de que los norteamericanos de izquierda que decidieron no votar a Hillary Clinton cometieron “un gran error”. En primer lugar, por una prioridad moral, para impedir un mal mayor, es decir, la victoria de Donald Trump. En segundo lugar, se refiere a la comparación entre ambos candidatos: “No me gusta nada Clinton, pero sus ideas son mejores que las de Trump en cualquier asunto”.

Le preguntan también por el comentario de Zizek, que dijo que una victoria de Trump provocaría un shock en el sistema y por tanto la posibilidad de cuestionar el status quo. “Un argumento horrible”, responde. “Es el mismo argumento que gente como él utilizó en relación a Hitler a principios de los años 30”.

Si Clinton hubiera ganado, la izquierda podría haberse movilizado para presionarla y que no renegara de las ideas más progresistas de su programa, explica Chomsky. Ahora sólo le queda proteger derechos ya ganados para impedir que sean destruidos, lo que supone un paso atrás.

Chomsky apoyó a Sanders durante las primarias demócratas, pero en enero dijo que si viviera en alguno de los estados decisivos en los que el resultado era incierto, votaría a Clinton.

Publicado en EEUU, Elecciones EEUU | Etiquetado , , | Deja un comentario

Trump orienta el tráfico informativo para que no se hable de lo que no le interesa

Un político que ha ganado las elecciones cuestiona la limpieza del proceso electoral. Ah, vamos, esas cosas no ocurren en el mundo real. Cierto, no ocurrían antes de Donald Trump.

Ahora es el momento de recordar con gran simpatía a todos aquellos que estaban seguros de que Trump moderaría su actitud y sus ideas después de ganar las elecciones. Hubo otros que pensaron que Trump iba a hacer una campaña diferente después de conseguir la candidatura republicana (se me puede incluir entre ellos sin problemas). En ambos casos, hay un error de concepto: no es habitual que un político abandone las ideas y estilo que le han concedido el triunfo.

Mientras el escrutinio del voto popular avanza ya sin ninguna influencia en el resultado electoral –el miércoles, Clinton superó la barrera de dos millones de votos de ventaja sobre su rival–, Trump continúa con su trabajo de construir su nueva Administración, ya con menos confusión que los primeros días. Pero alguien como él no deja de leer periódicos –no usa ordenador y, dado que le imprimen los emails que debe revisar, es posible que hagan lo mismo con artículos de medios digitales– y está atento a lo que se dice de él. En una época en que los jefes de Gobierno sólo leen resúmenes confeccionados por sus asesores, Trump sigue confiando en algunas fuentes originales, aunque sólo sea para preparar el contraataque.

El contenido del tuit no deja lugar a la interpretación. Trump cree que más de dos millones de votos fueron fraudulentos en las elecciones y que sin ellos habría ganado también el voto popular. Evidentemente, todo ese inmenso fraude electoral benefició a su adversaria. Esa declaración coloca a EEUU, que presume de ser la democracia más vieja del mundo a la altura de eso que se llama de forma despectiva república bananera. Viniendo de alguien cuyos votantes creen que su nación es la mayor demostración de perfección en la historia de la humanidad, alguien podría creer que el futuro presidente se ha vuelto loco o dedica los domingos a emborracharse y tuitear (eso tampoco; Trump no prueba el alcohol).

No tan rápido.

Los medios se han lanzado a dar la noticia con ese tuit de exactamente 140 caracteres. Al titular, muchos ni se han molestado en apuntar que Trump no aporta ni una sola prueba. En cualquier caso, es difícil ignorar una acusación tan grave viniendo del que será el presidente a partir del 20 de enero. Pero todas esas polémicas que han generado minutos de televisión y artículos no impidieron que fuera elegido, con lo que es razonable pensar que Trump cree que no le van a generar un daño inmediato.

Es muy posible que haya llegado a la conclusión de que le benefician. La mayoría de sus votantes están convencidos de que los medios de comunicación mienten y manipulan contra los republicanos. Lo importante no es que tengan razón en esto, sino que se lo crean.

Los medios cuentan con un espacio delimitado para incluir noticias. Al menos, sólo una noticia puede abrir un informativo de televisión. No es el principio de los vasos comunicantes, pero se le parece. Nuevas informaciones desplazan a otras. Lo último tiene preferencia sobre lo anterior. Lo escandaloso, lo que se sale de lo habitual, tiene preferencia sobre todo lo demás. No es un principio que aplican todos y cada uno de los medios, pero sí un número muy importante de ellos.

Este domingo, el New York Times –el periódico que, junto al New York Post, lee cada día después de levantarse a las cinco de la mañana– ofrecía una nueva historia sobre los conflictos de intereses del nuevo presidente a causa de sus intereses empresariales, esta vez en relación a sus inversiones fuera de EEUU. Esa es una historia que puede perjudicarle no sólo en los medios, sino también frente a su electorado.

Aún no se sabe exactamente cómo va a solucionar ese problema, pero ya ha dado a entender que no piensa tomar las medidas adoptadas por anteriores presidentes, que no llegaron a la Casa Blanca con su fortuna. Lo único que se sabe es que serán sus hijos quienes se ocuparán de la gestión de sus empresas, los mismos con los que pretende contar como asesores informales para lo que sea necesario. La idea de que vaya a vender su imperio empresarial parece estar descartada.

El WSJ pidió que Trump elimine cualquier sospecha de conflicto de intereses con medidas drásticas. El consejero para asuntos de ética de la Administración de George Bush denunció que los planes conocidos de Trump vulneraban todas las normas y costumbres conocidas.

La respuesta de Trump fue decir que la ley que rige a los empleados de la Administración federal en cuanto a conflictos de intereses no afecta al presidente, lo que parece ser cierto. Pero anteriores presidentes tomaron medidas para que no hubiera ninguna duda de que sus intereses económicos personales no iban a dañar la credibilidad de las decisiones del Gobierno: la venta de activos o confinarlos en un ‘blind trust’ gestionado por otras personas con las que supuestamente no tenían ningún contacto (por lo que cuentan los testimonios de la época, eso no era cierto en el caso de Lyndon Johnson).

Trump no está nada interesado en que se hable de eso, en especial si no tiene la intención de vender sus propiedades, algo muy difícil de realizar en un corto espacio de tiempo en el caso de los activos inmobiliarios. Sus votantes no leen el NYT, pero siempre es posible que se enteren de ciertas informaciones a través de lo que sale en televisión.

Montar polémicas escandalosas a través de Twitter genera titulares que desplazan a otros. Eso es algo que Trump conoce muy bien. Puede que sea el presidente de EEUU que llega al puesto con menos experiencia política de todos los tiempos, pero nadie puede negarle que conoce cómo funcionan los medios de comunicación.

Ese tuit es un buen ejemplo de esa ‘sabiduría’.

Publicado en EEUU | Etiquetado , , , | Deja un comentario

La CIA contra Fidel Castro

Fidel Castro y Richard Nixon

Pocos meses después de llegar al poder, Fidel Castro sorprende al Gobierno norteamericano con el anuncio de que quiere visitar EEUU. El revolucionario cubano es un enigma para Washington, pero no alguien completamente desconocido para la CIA. En un informe, la agencia de inteligencia llega a la conclusión de que el viaje puede ser decisivo para el futuro del Gobierno cubano: “A menos que reciba una clara ayuda de EEUU, muchos observadores creen que su régimen sufrirá un colapso en cuestión de meses”.

Es un ejemplo de los muchos análisis realizados por la CIA sobre Fidel Castro que se vieron desmentidos por la realidad. Desde el mismo 1959, sus informes, y los de otros organismos, pasan del desconocimiento sobre si Castro es o no comunista hasta la preparación de operaciones militares y de inteligencia para intentar acabar con él. Menos de un año después de su triunfo, ya circulan planes para derrocarlo.

No es exagerado decir que la CIA tuvo a Castro en el punto de mira desde muy pronto. Esa obsesión tuvo como desenlace el intento fracasado de invasión de Bahía de Cochinos promovido por EEUU.

En 2005, un profesor universitario descubrió una parte de la historia oficial del desastre de Bahía de Cochinos, escrita por un miembro de los servicios de inteligencia, y lo subió a la web de la Universidad de Villanova: The Official History of the Bay of Pigs Operation, volume III: Evolution of CIA’s Anti-Castro Policies, 1951-January 1961.

Esta clase de revisiones de acontecimientos pasados para consumo interno no suelen difundirse al público e incluyen documentos secretos o confidenciales. Como en el texto hay referencias a la política oficial de EEUU sobre el asesinato de líderes extranjeros, al parecer fue incluido entre los documentos desclasificados a raíz de la investigación del asesinato de JFK.

En total, son 295 páginas escritas en los años setenta que nos permiten contemplar la evolución de la política norteamericana en relación a Cuba en los primeros años de la revolución castrista.

Continúa en eldiario.es

Publicado en Cuba, EEUU, Historia | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Rafael Hernando, el símbolo del juego sucio

Todos los partidos tienen gente para el trabajo sucio. Algunos lo aceptan porque alguien tiene que hacerlo. Otros han nacido para ello. No sé en qué categoría hay que colocar a Rafael Hernando, pero lo que es seguro es que nadie como él define la arrogancia y la chulería en la política española. Lo único extraño en el portavoz del grupo parlamentario del PP es que no lleve un palillo en la boca.

Ese tipo de políticos se retratan a sí mismos con facilidad. No hay límites para embadurnar de lodo a sus adversarios y de beneficiar a su clan. Incluso cuando es su banda la que ha creado el caos y la vergüenza. En esos momentos tan complicados es cuando se aprecia su valía.

Después de ser idolatrada durante años, Rita Barberá había terminado por caer en la telaraña de las investigaciones de la corrupción del PP valenciano que había diezmado antes las filas del partido en esa comunidad. En la aplicación de la doctrina oficial del partido sobre corrupción, la habían defendido como si fuera una santa impoluta hasta que, al ser llamada a declarar como imputada por el Tribunal Supremo, fue necesario cortar amarras e impedir que la peste llegara hasta su gran valedor, Mariano Rajoy.

La secuencia siempre es la misma. Primero, se niega todo. Luego, se acusa a la oposición y los medios de comunicación de montar una campaña sin base. Al iniciarse el proceso judicial, se moviliza a los Trillos (ejem, los abogados) para que obstaculicen las investigaciones (hacer de defensores de los imputados cuando representan a la acusación es una de sus grandes aportaciones al Derecho español). Cuando un juez descubre que hay indicios sólidos de que se ha cometido un delito y alguien es señalado, hay que apartarse de esa persona como si fuera un leproso en la Edad Media para que nadie pueda exigir responsabilidades políticas al presidente del Gobierno.

Continúa en Zona Crítica.

Publicado en España | Etiquetado , , | Deja un comentario

Trump lleva tiempo buscando una solución sobre Siria que tenga el apoyo de Rusia

Una noticia en el WSJ da algunos datos sobre lo que puede ser la próxima política de Donald Trump en relación a la guerra de Siria. Su hijo mayor, Donald Trump Jr., asistió en octubre, es decir, antes de las elecciones, a una reunión privada en París cuyo objetivo era “buscar formas de cooperar con Rusia para acabar con la guerra de Siria”.

“Treinta personas, incluido Donald Trump Jr., asistieron a un acto el 11 de octubre en el Ritz de París organizado por un think tank francés. El fundador del think tank, Fabien Baussart, y su esposa Randa Kassis han trabajado con Rusia para intentar acabar con el conflicto. Kassis, nacida en Siria, dirige un grupo sirio apoyado por el Kremlin. Ese grupo busca conseguir una transición política en Siria pero con la cooperación del presidente Bashar al Asad, un aliado de Rusia”.

Kassis ha hablado con el WSJ: “Tenemos que ser realistas. ¿Quién está sobre el terreno en Siria? No EEUU ni Francia. Sin Rusia, no podemos tener una solución en Siria”. Sobre el hijo de Trump, dijo: “Creo que es muy pragmático y flexible”.

El contacto con personas partidarias de pactar con Rusia, desde hace un año el mejor aliado militar de Asad, no es una completa sorpresa. A pesar de sus vagas ideas sobre política exterior y defensa, Trump sí dijo en campaña que cree necesario implicar a Moscú en cualquier salida política al conflicto. Y dejó claro que la prioridad es acabar con ISIS. “No me gusta Asad en absoluto, pero Asad está matando a ISIS”, dijo en uno de los debates de la campaña.

Trump tiene algunas ideas al respecto, pero aún no las conocemos. En su reunión con periodistas del NYT, le preguntaron por Siria y pidió que su respuesta fuera off the record.

Donald Trump Jr. tiene 38 años y es vicepresidente ejecutivo de la empresa de Trump. No tiene experiencia en asuntos militares o de política exterior. Su presencia en ese acto confirma que los asesores más cercanos del nuevo presidente de EEUU van a ser sus hijos incluso en campos en los que no tienen formación.

Eso no es una sorpresa después de ver la foto de una reunión de Trump con el primer ministro japonés la semana pasada. Estaban con ellos los traductores e Ivanka Trump, su hija. Al encuentro también asistió Jared Kushner, esposo de Ivanka.

shinzo-abe

Trump Organization es una empresa familiar y esa compañía es la que va a dirigir la Casa Blanca.

Publicado en EEUU | Etiquetado , , , | Deja un comentario