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Enero 05, 2007

Bienvenidos a la involución

Con las bombas de ETA vuelve también la involución y la sospecha de que ciertos sectores del poder han utilizado el pretexto del terrorismo para colar en la sociedad española interpretaciones restrictivas y reaccionarias de la democracia.

La Fiscalía de ese tribunal especial llamado la Audiencia Nacional ha presentado una querella por la publicación en los diarios Deia y Gara de un artículo en el que el autor se burla del Rey y su afición por la caza de osos. La querella es por un presunto delito de injurias graves y se ha presentado ante el juzgado de instrucción número 3 que ahora está vacante y al que podría incorporarse pronto el juez Grande-Marlaska. (Desconozco por qué la medida se presenta en un juzgado en el que no hay juez. ¿Alguien sabe si el fiscal ha escogido a su juez favorito o ha seguido el procedimiento habitual?).

El artículo no es especialmente gracioso, aunque no creo que la justicia tenga que ocuparse de elevar el listón del humor nacional. Llama "mequetrefe" al monarca y "cuchipanda" a sus nietos, unos apelativos que habrá quien piense que son irrespetuosos pero que, sólo para una mentalidad autoritaria, pueden pasar por injuriosos.

La arbitrariedad de la iniciativa de la Fiscalía clama al cielo. Su repentino furor en la defensa de la figura del Rey ha brillado por su ausencia cuando se han dirigido contra Juan Carlos I críticas más directas y más graves en artículos en los que no había ninguna intención paródica ni excusas humorísticas. En eso se ha destacado en los últimos tiempos Federico Jiménez Losantos, que no ha cesado de cargar contra el Rey. Le ha acusado de ser un traidor y de no ejercer la función que le asigna la Constitución, y lo ha hecho en tono amenazante, y también con referencias despectivas al resto de la parentela real:

El último ejemplo ha quedado plasmado en el último libro de Losantos, De la noche a la mañana (La Esfera de los Libros), donde además de reconocer que sus relaciones con el Jefe de Estado no son buenas, le reprocha su falta de apoyo a la Cope. En un pasaje de la obra llega a advertir a Juan Carlos I que "si se cumple la Biblia, cosecharéis lo que Vos sembráis y algún día recibiréis el ciento por uno" después de señalar que "en cuanto al Rey y a la Reina, el Príncipe y la Princesa, las tribus de los urdargarines y marichalares, los azas y azadones de la Zarzuela, todavía estoy esperando una visita de apoyo, un mensaje de aliento, una llamada que no sea para pedir lo mismo que Montilla o ERC: que los obispos me quiten de en medio".

Jiménez Losantos ha recomendado al Rey la abdicación como única forma de pagar por su supuesta complicidad con el Gobierno en un golpe de Estado (se refiere al proyecto de Estatuto catalán). También ha sugerido, sobre los Príncipes de Asturias, que parece que "lo suyo es tratar con el mundo marginal, con el hampa" por haberse reunido en una visita a Barcelona con cargos institucionales del PSC.

¿Quiere decir todo esto que los fiscales deberían haberse querellado contra el periodista de la COPE? Yo creo que no, porque la democracia no sólo admite las críticas juiciosas y medidas, sino también el exceso, la grosería, la vulgaridad y cualquier defensa apasionada y exagerada de las ideas propias. La fortaleza de las convicciones democráticas no se mide por la capacidad de defender a los que piensan como tú sino también a los que piensan de forma diametralmente opuesta.

Está claro que la Fiscalía ha aprovechado la nueva situación política creada por el regreso del terrorismo etarra para ajustar cuentas con los que considera que son sus enemigos. Y mientras el presidente de la AVT acusa al Gobierno de colaboración con banda armada, los fiscales, celosos defensores de la legalidad, miran para otro lado y afilan sus plumas para cargar contra una chanza de medio pelo.

Si esta gente impone su interpretación del derecho, habrá que dar la razón a aquellos que piensan que vivimos en una democracia de baja calidad. Que ha sido sólo un espejismo la serenidad con la que, con algunas alarmantes pero escasas excepciones, han reaccionado desde 1977 los Gobiernos y la sociedad ante el terrorismo.

Y podremos mirar con envidia lo que ocurre en otros países, afortunados ellos porque no tienen que soportar a fiscales como los nuestros. Como el Reino Unido y su sana costumbre de parodiar instituciones mucho más sólidas que las nuestras.

Si la íntima relación de la familia real británica con el alcohol y su escaso intelecto no resultan evidentes, se pueden apreciar otros valores por cortesía de Spitting Image: aquí y aquí.

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Tenemos derecho a reírnos del Rey. Periodistas 21.

Posted by Iñigo at Enero 5, 2007 08:38 PM

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Comments

Se puede decir más alto, pero no más claro.

Muy buen artículo. Y 100% de acuerdo.

Con las barbaridades que dicen algunos, aparte de los nombrados, sobre el Rey;resulta que van a por "los de siempre..."

¡País!

Posted by: nushu at Enero 5, 2007 09:28 PM

Grandes verdades que nuevamente nos hacen pensar que el miedo a la derecha en nuestros fiscales es más fuerte que la propia ley. Es como el ejemplo de que el que roba miles de millones (corrupción urbanística) a los dos días sale a la calle a disfrutar de sus hurtos, pero el que deja de pagar un puñado de multas acaba meses o incluso años con sus huesos entre rejas. Son las leyendas urbanas las que al final nos dan la razón. Si, tal vez la cobardía ha sido que esos dos periódicos eran de donde eran, o son de donde son, un acto cobarde lo mires por donde lo mires. La verdad es que no lo entiendo. ¿En que están pensando con estos actos?¿A quien tienen tanto miedo? ¿Cual es el objetivo? No puedo pensar en positivo, solo se me ocurren respuestas muy tristes para ponerlas en un comentario. En fin. Buen artículo, como siempre.

Posted by: enkil at Enero 6, 2007 11:00 PM

La derecha española, tradicionalmente, ha tenido grandes fantasmas, entre los que destacaría sobre todo dos: el miedo a la disidencia social o política y la obsesión por blindar España mediante la sacralización de sus instituciones. Del primer caso es ejemplo la "doctrina Mayor Oreja", para quien (y me remito a palabras textuales suyas) cualquier proyecto de "ruptura" en España (incluido el republicanismo, el federalismo o el socialismo) forma parte del programa de ETA (vamos, que todo aquel que no comulgue con el modelo actual es "objetivamente etarra"). Del segundo fantasma hay muchos ejemplos, como el que se nos cuenta en el artículo. Se trata no tanto de preservar España como de defender las verdaderas bases del poder ocultas tras la "historia desde arriba", en la que la "Patria" es resultado de sus instituciones y no propiedad de sus ciudadanos. De ahí el uso de expresiones de tipo religioso o militar ("infiel" o "traidor") para atacar toda visión alternativa de España, no sólo en el aspecto territorial. En fin, es lo de siempre, una miseria de la que, advierto, no se libera en última instancia ninguna visión nacionalista o institucionalista de la historia, sea central o periférica.

Posted by: Eduardo at Enero 8, 2007 08:36 AM

Al loro: podeís ser los siguientes
¡¡¡MAS MADERA!!!

Posted by: biltxa at Enero 8, 2007 06:59 PM