Cien ejecutados en Arabia Saudí en 2015

Arabia Saudí ha ejecutado a dos condenados a muerte en los últimos días. Con ellos, son ya 100 los ajusticiados este año, cuando la cifra total de 2014 fue de 87. Casi la mitad se dictaron para castigar el narcotráfico. Los últimos han sido una persona de nacionalidad siria que se dedicaba al tráfico de anfetaminas y un saudí condenado por el asesinato de un hombre a puñaladas. Ambos fueron decapitados.

Si bien este centenar de muertos no es un récord aún (hubo 192 ejecuciones en 1995), sí supone un incremento claro con respecto a los últimos años.

Ahora queda más claro por qué un Ministerio saudí hizo pública en mayo una oferta de contratación pública con ocho puestos de verdugo. Contra lo que se pueda imaginar, el anuncio no incluía requisitos concretos, tampoco en el manejo de la espada. Sí se establecía que los elegidos serían clasificados como “funcionarios religiosos” y que estarían en la escala salarial baja del personal de la Administración.

Según informaciones que citaban fuentes diplomáticas, este incremento podría deberse a nuevos nombramientos judiciales que habrían permitido resolver una larga lista de recursos, algunos de ellos relacionados con la aplicación de la pena de muerte.

Hay una interpretación más extendida, porque además ha ocurrido antes. La llegada al trono del nuevo rey es un momento excelente para comunicar a la nomenclatura religiosa que la mano dura y la continuación de las tradiciones más rigoristas del Islam wahabí están garantizadas.

El nuevo rey Salmán ha cambiado el funcionamiento de la Administración en algunos aspectos estructurales muy importantes, como por ejemplo la autoridad sobre los asuntos relacionados con el petróleo, con un nuevo consejo dirigido por su hijo, el ministro de Defensa, por encima del titular de la cartera de Petróleo.

Lo que no cambia es la extraordinaria arbitrariedad con la que los tribunales pueden imponer la pena de muerte, ya que no existe un Código Penal. Los sectores más conservadores continúan controlando los nombramientos de jueces. Hay una serie de delitos que conllevan la pena de capital, según la tradición wahabí, pero en otros el tribunal puede castigar el delito con la ejecución o no hacerlo, en función de las circunstancias que quiera considerar. Es el caso del tráfico de drogas.

Publicado en Arabia Saudi, Derechos humanos | Etiquetado , | Deja un comentario

Sobre el Holocausto, el humor y la política madrileña

Érase una vez un cineasta brillante que tuvo una buena idea en una noche de 2011 y que la ejecutó de forma nada brillante. Érase una vez un escritor que decidió solidarizarse con ese cineasta –atacado e insultado desde todos los frentes– de forma poco inteligente con ejemplos sobre los límites del humor, así a lo bruto. Érase una vez una ciudad que inició una nueva era política y alguien descubrió ese y otros tuits del escritor, ahora concejal, y los denunció como un escándalo. Seis años después.

Ya a las doce de la noche de este sábado Esperanza Aguirre se lanzó en Twitter a exigir la dimisión de ese concejal, Guillermo Zapata. No era suficiente y 15 minutos después llamó a la nueva alcaldesa, Manuela Carmena, “cómplice de esas barbaridades” a menos que forzara el cese de su edil. Aguirre no iba a soltar la presa fácilmente.

Ayudó bastante a esas reacciones que en algunos artículos (como en este de El País) no hubiera en la noche del sábado ninguna referencia a la polémica inicial protagonizada por el director de cine, Nacho Vigalondo.

Vigalondo lo explicó todo de forma extensa en su momento, curiosamente en la página web de El País que ese periodista no había sabido descubrir. Al llegar a 50.000 seguidores, decidió crear un gag de Twitter.

“Imaginemos que yo fuese un villano de opereta con un plan maléfico, consistente en acaparar followers con excusas falsas (una carrera como cineasta) y, cuando acumulase un número lo suficientemente alto, sembrar el caos con mensajes devastadores. La idea era twittear un puñado de esas revelaciones, pero sólo me quedé en dos… “El holocausto fue un montaje” y “La bala mágica que mató a Kennedy todavía no ha aterrizado”.”

El gag no funcionó. Recibió una lluvia de insultos, él se encendió, abandonó el papel del villano de opereta, y respondió a los ataques esa noche con más tuits que podríamos definir como bastante salvajes (“El niño del pijama de rayas se va de marcha”).

Los medios se le echaron encima días después y las repercusiones laborales empezaron a ser muy reales. Es cierto que Vigalondo se había equivocado, no había sabido medir el impacto del gag truncado y luego no se explicó ni pidió disculpas al día siguiente, sino unos días más tarde. El factor tiempo es imprescindible en Twitter si se quiere apagar un fuego, y a veces es imposible.

La respuesta fue brutal. El error existía, pero llegó un momento en que el responsable podía ver su vida destrozada, simplemente por un ejercicio de humor negro mal medido. La palabra linchamiento suele venir a la cabeza en estos casos.

Vamos a decirlo de forma brutal. Si alguien hubiera agredido a Vigalondo como venganza, es seguro que los medios se habrían solidarizado con él (como hemos visto recientemente en el caso de Charlie Hebdo). Como afortunadamente nadie le mató, había barra libre con él.

Dos años después, en una muy interesante entrevista lo recordaba: “Durante una temporada estuve horrorizado porque no veía los límites de la onda expansiva que se había levantado. En los momentos más bajos, llegué a plantearme la posibilidad de irme de España”.

El autor de la entrevista, por cierto, era Guillermo Zapata.

El recién elegido concejal de Ahora Madrid había mostrado su apoyo a Vigalondo de forma indirecta, sin red de seguridad. El 31 de enero de 2011, dos días después del gag del cineasta, escribió en Twitter: “¿Cómo meterías a cinco millones de judíos en un 600? En el cenicero”.

Así sin más, es un chiste imposible de poner en ningún contexto favorable. Para mucha gente, será ofensivo o despreciable. Aun así, siempre importa quién hace un chiste así y con qué razones. No es lo mismo que lo haga alguien que quiere poner a prueba los límites del humor negro o un neonazi que niega la existencia del Holocausto. Eso es algo más que un par de matices, pero es imposible reflejarlos en un tuit.

Zapata pidió disculpas rápidamente en varios mensajes en la tarde del sábado. Los copio porque ha borrado su cuenta de Twitter. “Algunos chistes que he hecho en mi Timeline están produciendo enfado. Siento si es asi. El Holocausto me parece deplorable y terrible”. “No soy en absoluto antisemita, al contrario, siempre me ha interesado la cultura judia y no me ha gustado su criminalización jamás”. “Siempre me ha gustado el humor negro y cruel. Lo considero una expresion sana para reirnos de los horrores que hacemos los seres humanos”. “Entiendo que no es lo mismo un tuit realizado por una persona anónima que la expresión de un representante público. Disculpas en ese sentido”.

También había algún chiste sobre Irene Villa, pero de la reacción de la víctima de ETA se deduce que nadie debe escandalizarse.

Zapata también explicó que se trataba de tuits entrecomillados porque “el contexto era citar chistes en una conversación sobre límites del humor”.

Vigalondo entonces y ahora Zapata son víctimas, además de sus errores, de la intolerancia hacia los artistas y creadores cuando se atreven a cuestionar con el humor u otras armas las verdades asumidas por la mayoría. Sabemos que en otros muchos países del mundo acabarían en una celda o algo peor. En los nuestros, más civilizados, el castigo más habitual es el destierro social.

Lo que no hay que olvidar es que no es necesario apoyar esos mensajes ni considerarlos apropiados para rechazar los ajustes de cuentas en los que alguien quiere sacar un rédito político que las urnas le han negado.

En la actual política madrileña, Aguirre ha marcado el camino que seguirán su partido y varios medios. La intención será restar legitimidad al resultado de las elecciones (no olvidemos que Aguirre dijo que Ahora Madrid iba a poner en peligro la “civilización occidental”) o causar la primera víctima en las huestes del enemigo a la espera de buscar la siguiente. Porque es una guerra que tendrá muchas batallas.

No olvidemos el tema del humor. Veamos lo que cuenta Sarah Silverman sobre el Holocausto (subtitulado).

Publicado en España, Historia, Humor | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Bienvenidos al misterioso mundo de los pactos

Twilight Zone banner_0

Llegó el fin del bipartidismo y con él se nos presenta el confuso mundo de los pactos en el que se sabe cómo empieza una negociación pero no siempre cómo termina. Lo primero que hay que saber es que no se puede desear el fin del baile a dos sin reconocer que hay que aceptar lo segundo con todos sus inconvenientes. Los pactos siempre tienen un precio. Lo que importa es identificarlo, estar dispuesto a pagarlo y comunicarlo a los ciudadanos con honestidad. Todo lo demás es fantasía.

Cuando bajamos a la letra pequeña, encontramos algunas inconsistencias, pero para nada dramáticas. Con tantas alcaldías y presidencias autonómicas en juego, es lógico que ese deporte de contacto físico que es el juego postelectoral dé lugar a algunos tropiezos.

La actitud

Una crisis económica y de sistema político como esta produce declaraciones tajantes sobre lo que hay que cambiar de forma urgente. Eso casa mal a veces con conceptos como moderación, pragmatismo o empatía con el interlocutor que pueden ser útiles en las negociaciones. Presentarse en ellas con una actitud en plan lo tomas o lo dejas sólo suele conducir al fracaso. ¿Y en ese caso para qué negociar?

Las líneas rojas

En el plano retórico, la expresión favorita de estas semanas ha sido “líneas rojas”. Algunos políticos lo repetían como si fuera una plegaria. De entrada, suena bastante bélico, como las líneas que marca un general en el mapa para indicar a las tropas el punto del que no se puede retroceder bajo ningún concepto.

Es cierto que algo tiene que presentar como irrenunciable el partido con menor número de votos, no sea que el que tiene más piense que le van a conceder el apoyo a cambio de nada.

Nadie regala nada en política, y es lógico que sea así. Pero cuanto más habla un partido de líneas rojas, más claro deja que no está muy interesado en negociar porque piensa que podrá convertir el fracaso de las conversaciones (reales o simuladas) en una victoria. Claro que en ese caso no puede denunciar el desenlace como una tragedia.

La cólera de Dios

El PP ha reaccionado con un ataque de cólera ante la noticia de que va a perder decenas de alcaldías importantes. “Comportamiento sectario y excluyente”. “Desprecio a la voluntad popular”. Actitud “mezquina y cortoplacista”. Cualquiera diría que Rafael Hernando se ha tomado cuatro copas de Soberano antes de escribir el comunicado. En ayunas.

También acusa al PSOE de colaborar en dejar a Javier Maroto sin la alcaldía de Vitoria y entregarla al PNV, también con los votos de Bildu. “Ha preferido pactar con Bildu”, dice el PP. Si es así, sólo se puede decir que han seguido la línea marcada por el Partido Popular. ¿Dónde? En Vitoria.

El partido que más poder institucional ha tenido desde 2011 en esta democracia y que lo ha ejercido despreciando cualquier aportación de otros grupos se queja ahora de que todos quieran pactar contra ellos. ¿Qué esperaban?

Y es un poco tarde ya para hacerse antisistema y bolivariano.

Pactos en despachos

Los nuevos partidos han presentado como ejemplo de la vieja política esos pactos “en los despachos” o “en los reservados de los restaurantes”. La escenografía es muy importante en el teatro, pero no más que el libreto o los actores.

En inglés, se utilizaba antes la expresión “smoke-filled rooms” por la época en que las convenciones de los partidos en EEUU se dilucidaban no en el plenario ni en el apoyo conseguido por los candidatos en las primarias, sino en los encuentros secretos de los altos cargos en los que se decidía el nombre del candidato. Lo de “smoke” viene por los puros que fumaban.

Ahora se fuma menos, pero eso no quiere decir que los aparatos de los partidos no decidan ciertas cosas muy importantes sin que los demás nos enteremos (en el caso del PP, con el dedazo del líder es suficiente para elegir al número uno de la candidatura).

¿Entonces la alternativa es celebrar la negociación en mitad de un parque con altavoces o megáfonos? La transparencia es básica, pero sobre todo en relación al resultado de la negociación. La gente tiene derecho a saber qué es lo que se ha pactado y por qué, no a que le retransmitan las conversaciones en plan Carrusel Deportivo. Lo segundo puede hacer que todo se reduzca a un intercambio de discursos y golpes en el pecho, y al fracaso.

La confianza

La gente vota a un partido político para que le represente, no pensando en que le va a engañar incluso antes de que tomen posesión los elegidos. Si no te fías de esos políticos para que defiendan su programa en los contactos con otro partido, ¿vas a confiar en ellos el resto de su mandato, que es como decir cuatro años enteros? La nueva política nunca consistió en pensar: voy a elegir a gente nueva, pero sé que me van a engañar en la primera oportunidad que tengan.

La gente

Preguntaron a Susana Díaz en la campaña electoral de las andaluzas sobre posibles pactos. “Yo quiero pactar con la gente”, respondió. What? Supongo que se refería a que reclamaba una mayoría absoluta que nunca le iban a entregar. Es decir, respondió con una fantasía irreal. Después, vienen los pactos de verdad, los que no haces con “la gente”, sino con los rivales. Los que tienes que acordar con LOS OTROS (que en este caso no están muertos).

“Nosotros traemos el cambio, no el pacto”, dijo Pablo Iglesias en el último mitin de la pasada campaña. Estupendo para que el público se rompa las manos aplaudiendo, pero si no se consigues la mitad más uno, tendrás que propiciar el pacto o sentarte en tus escaños y que gobierne la lista más votada, que en muchas ciudades ha sido el PP.

La vieja y la nueva política coinciden con frecuencia en presentar los pactos poco menos que como sinónimo de rendición, de algo impuro. Pero la primera que es impura es la gente, que no parece por la labor de volver a ningún bipartidismo que convierta los pactos en una excepción.

Nunca se empieza de cero

Lo que ha ocurrido en Gijón y Oviedo permite apuntar dos factores importantes. 1/ El pasado importa. 2/ El que la hace, la paga.

No importa que el acuerdo parezca factible, en el caso de Gijón, un pacto entre el PSOE y Xixón Sí Puede que dejaría sin alcaldía a la fuerza más votada, el Foro liderado por Álvarez Cascos. Las negociaciones nunca empiezan de cero. Lo ocurrido tiempo atrás deja huella, a veces una desconfianza imposible de superar. En Gijón había muchas cuentas pendientes de épocas anteriores en las que los socialistas tenían el poder local.

Quizá habría sido más honesto presentar duras y concretas condiciones que al PSOE le hubiera costado aceptar. O decir de entrada que el acuerdo era imposible. En vez de eso, Xixón Sí Puede convocó una consulta abierta. Mucha gente afirma que el Foro movilizó a sus seguidores para que votaran contra el pacto. No es extraño. De repente, alguien había ordenado una segunda vuelta con entrada libre y derecho a primera copa gratis.

Resultado: Xixón Sí Puede obtuvo 29.750 votos en las elecciones. Unas 200 personas celebraron la asamblea que convocó la consulta, y en esta hubo 3.566 votos (salió el ‘no’ al pacto con el PSOE por amplia mayoría). Los números no dejan en buen lugar a todo este proceso.

Horas después, el PSOE decidió pagar a las candidaturas populares con la misma moneda y castigó a Oviedo negando el apoyo ya comprometido a Somos Oviedo. En este caso, el sorprendido beneficiario pasó a ser el PP. Las ideas ya no importaban. Sólo quedaba la vendetta. Tú mataste a mi padre. Prepárate a morir.

Misión no tan imposible

Barcelona en Comú consiguió once concejales en las elecciones locales, uno más que CiU. Era un resultado magnífico que casi le aseguraba la alcaldía a Ada Colau. Pero se quedaba lejísimos de la mayoría absoluta en un pleno de 41 concejales. Los intereses de los demás partidos formaban una red de intenciones difícil de analizar, no ya para el arranque del mandato, sino para los próximos cuatro años.

Algo hicieron bien unos y otros para que al final Colau vaya a recibir los votos de 21 concejales, es decir, la mayoría absoluta.

Moraleja: sí se puede.

Publicado en España | Etiquetado , , , | Deja un comentario

El FMI devuelve a Grecia a la casilla de salida

El equipo negociador del FMI ha abandonado Bruselas dando por terminadas (de momento) las negociaciones con Grecia. Frente a los anuncios optimistas de los últimos días procedentes de Atenas, la conclusión que se puede extraer de los comentarios del portavoz del FMI en Washington no puede ser más pesimista.

El tema de las pensiones es especialmente delicado después de que el Tribunal Supremo griego haya declarado anticonstitucionales los recortes aplicados en 2012 por imposición de la troika (no así los aprobados entre 2010 y 2012). El fallo no tiene efectos retroactivos, pero obliga al Gobierno a destinar unos 1.000 millones más de euros a las pensiones, según los primeros cálculos.

El FMI destaca que el gasto en pensiones de Grecia es muy superior a la media europea en relación al PIB. Es otra de las consecuencias del hundimiento de su economía desde 2010. Pero además el sistema griego permite la jubilación anticipada antes de los 60 años (obviamente, no con la pensión completa). Es otro efecto de la crisis, porque muchas personas se acogen a ella para tener algún ingreso cuando saben que les resultará imposible encontrar un trabajo.

Tsipras ha dicho que en los últimos cinco años, las pensiones han caído un 48% (no el gasto en pensiones), y que el 45% de los pensionistas vive bajo el umbral de la pobreza.

“Como nuestra directora ha dicho en muchas ocasiones, el FMI nunca abandona las negociaciones”, ha dicho el portavoz. Claro, sólo deja que el interlocutor se ablande el tiempo suficiente como para que tenga que rendirse más tarde.

Publicado en Crisis, Grecia | Etiquetado , , , | Deja un comentario

El punk se hace capitalista

virgin punk card

En un nuevo intento por demostrar que el capitalismo lo digiere todo más tarde o más temprano y como mucho expulsa las pepitas, van a comenzar a circular por el Reino Unido tarjetas de crédito con la imagen del primer ‘single’ de Sex Pistols: ‘Anarchy in the U.K.’ (y otras portadas del grupo), por cortesía de la división financiera de Virgin.

“Soy un anticristo, soy un anarquista, no sé lo que quiero, pero sé cómo conseguirlo”, decía la letra de una canción definida de inmediato como un símbolo de la ira, confusión y frustración de los jóvenes británicos de los 70. Una forma de escupir sobre el sistema y sus valores, que fue aún más lejos con la canción ‘God Save the Queen’ y su caracterización del país como un “régimen fascista”. El punk, tío, todo es una mierda y nada nos importa una mierda.

El dueño de Virgin, Richard Branson, es casi tan listo como Malcolm McLaren y ha pagado una cantidad no desvelada por los derechos. Dice que la banda no ha perdido su capacidad de provocación. Virgin afirma que es una forma de “poner un poco de rebelión en los bolsillos” de sus clientes. Seguro que sí, sobre todo si no tienen fondos en la cuenta corriente.

Que los supervivientes de los Sex Pistols están dispuestos a pillar dinero de donde sea es conocido. Que Branson, a la manera de Ryanair, es capaz de todo con tal de salir en los titulares, lo mismo. Pero ambos continúan una tradición muy consolidada. Como el estómago de una vaca, no hay material por correoso que parezca que el capitalismo no pueda aprovechar en su beneficio. A veces cuesta más tiempo del que esperaba, hace que salten algunos dientes y provoca algún mareo por el esfuerzo, quizá una ligera gastroenteritis, pero siempre termina por extraerle proteínas.

Lo mismo vimos aquí cuando Telefónica utilizó en un anuncio de 2011 una especie de asamblea vecinal algo inspirada en el 15M (convenientemente tuneado después). O más recientemente cuando el Banco Santander dio la vuelta a la denuncia de la “generación perdida” para vender la idea de la “generación encontrada”.

No es marketing. Es una forma de vida.

Publicado en Reino Unido | Etiquetado , , , | Deja un comentario

El director de la CIA sufre un ataque de sinceridad

No ocurre todos los días que el director de la CIA emplea un argumento que en líneas generales podría encontrarse en un texto de, pongamos, Edward Said. Le preguntaban si Obama no estaba realmente implicado en la actual “guerra contra el terrorismo” (hay que suponer que se refieren sobre todo a ISIS) y John Brennan respondió:

“No creo que haya nada de eso. He participado con esta Administración en diferentes funciones en los últimos seis años y medio y sé que ha habido un esfuerzo general para mantener seguro a este país. Los problemas en Oriente Medio, sean en Irak, Irán, Siria, Yemen, Libia y otros han sido los más complejos y complicados que he visto en mis 35 años trabajando en asuntos de seguridad nacional. Por tanto, no hay soluciones fáciles.

Creo que el presidente ha intentado que no vayamos demasiado lejos a la hora de proteger este país. Pero tenemos que reconocer que a veces nuestra implicación directa (en esas crisis) provocará nuevas amenazas a nuestros intereses de seguridad nacional”.

La última frase es la que cuenta. No suena espectacular, pero dice mucho sobre una realidad que aparece en raras ocasiones en el discurso político norteamericano y tampoco en las coberturas que hacen los medios de comunicación. Alguien pensará que sólo Fox News se ocupa de tocar los tambores patrióticos cuando un presidente de EEUU decide que la mejor forma de solucionar una crisis o un problema estructural consiste en enviar a los marines para disparar a todo lo que se mueva.

No es cierto. Todos los demás medios –me refiero a los más importantes, incluidos los críticos a la política exterior de ese presidente– se lanzarán a elogiar las ventajas de esa intervención, destacarán los sustanciosos avances que se están produciendo sobre el terreno y criticarán al Gobierno si no muestra el debido entusiasmo en apoyar a “nuestros chicos”. Siempre bajo la idea de que EEUU es la nación indispensable para promover la causa de la libertad a corto y largo plazo en cualquier punto del planeta. Que no es otra cosa que la posición por defecto de un imperio. La extensión de su influencia en todo el mundo sólo puede traer como efecto la propagación de valores civilizados frente a los bárbaros.

Y la lista de errores estratégicos provocados por esa mentalidad es interminable, y aparece bastante bien reflejada en esos mismos medios cuando se analizan acontecimientos del pasado, de años o décadas atrás (Vietnam en los 60 y 70, Afganistán en los 80, Irak a partir de 2003). Pero da igual. En cuanto al presente, nunca hay la más mínima duda. Y si la hay, se sepulta en la página 14 del periódico o en algún artículo de opinión con el que aparentar un mínimo equilibrio frente a 28 artículos que defienden lo opuesto.

Micah Zenko relaciona estas palabras con la amenaza, ahora omnipresente en los medios, de los “lobos solitarios”. Comenta que los expertos en antiterrorismo en círculos del Gobierno se refieren al relato propagandístico que hacen grupos como ISIS como la causa de que esas personas piensen que deben intervenir personalmente cometiendo un acto de violencia. Y dice que en Washington nadie se plantea lo que subyace a esa interpretación: que las acciones políticas y militares de EEUU en el exterior pueden contribuir a confirmar ese relato y hacer más factible que esos ataques se produzcan.

Frente a la idea, que se puede encontrar en múltiples artículos de expertos (debería haber puesto comillas) de que esos ”lobos solitarios” reciben órdenes del exterior a través de las redes sociales (me pregunto qué explicación daban cuando no había redes sociales) y reaccionan como robots, cogen un arma y empiezan a matar gente o conspirar para montar un atentado terrorista, está la realidad de que lo que puede empujarles a actuar está en lo que se ve con frecuencia en las televisiones. Ni EEUU ni Europa puede decir que es completamente ajena a esos conflictos porque cuando no interviene directamente (y ha habido múltiples casos de eso en los últimos 15 años) lo hace indirectamente apoyando a los gobiernos que protagonizan conflictos bélicos. El último caso es el de Yemen.

Pero no, la culpa nunca es nuestra. Siempre es de los bárbaros.

A veces esa responsabilidad política resulta más letal sobre el terreno en términos mucho más concretos. Gracias a su conquista de Mosul y Ramadi, ISIS se ha hecho con el control de un arma que ha resultado ser devastadora. ¿Misiles? ¿Armas antitanque? ¿Piezas de artillería? No en este caso. Vehículos de cuatro ruedas. ISIS se apoderó de un elevado número de Humvees, que se han convertido ahora en el coche bomba perfecto. Pueden transportar un peso elevado sin que sus suspensiones se dañen, pueden por tanto cargarse de grandes cantidades de explosivos, y tienen un poderoso blindaje que les protege del fuego de armas ligeras, la oposición más habitual que encuentran cuando se lanzan contra una posición. De lo que no carece ISIS es de explosivos y de voluntarios para subirse a esos coches. Con el Humvee tienen la mezcla perfecta.

Publicado en EEUU | Etiquetado , , | Deja un comentario

Cosas que hacer en sábado cuando no estás muerto

Mad Max: Center Framed from Vashi Nedomansky on Vimeo.

El montaje de Mad Max. Siempre en el centro del plano. Más la originalidad del caos en la destrucción.

–La inspiración de Tarantino.
‘El resplandor’, diferencias entre el libro y la película.
‘Tiburón’ cumple 40 años.
–El nuevo Macbeth.
–Cosas que no sabías de ‘Desafío total’.
–Sólo para los que hayan visto el último episodio de ‘Juego de tronos’. Y un remix con esa escena.
–Honest Trailers le hace la autopsia a ‘Jupiter Ascending’.
Sillas, sofás y tronos son importantes en el cine.
Estrellas de la NBA leen tuits chungos sobre ellos.
–Es un simulacro. Los antidisturbios rusos se entrenan a lo grande.
–La ‘mano caliente’ en baloncesto.
–El arte del tiro en baloncesto.
–John Oliver, sobre la FIFA.

Publicado en Cosas del sábado | Etiquetado | Deja un comentario

Víctimas de los ataques saudíes en Yemen

Arabia Saudí anunció hace unas semanas el fin de su operación de castigo contra Yemen. En realidad, los bombardeos se reanudaron casi de inmediato, pero también se abrió un periodo en el que la ONU tenía la oportunidad de convocar negociaciones políticas que permitieran la creación de un Gobierno apoyado por todos los sectores ahora enfrentados.

La cita era en Ginebra para el 28 de mayo. Antes de que llegara esa fecha, quedó cancelada. Ahora se espera que pueda celebrarse el 14 de junio, y por eso se supone que tres días antes comenzará un alto el fuego.

Hasta entonces, seguiremos viendo imágenes como estas, producto de los ataques aéreos saudíes.

El bloqueo naval saudí ha hecho que en Yemen, un país ya de por sí muy pobre, haya 20 millones de personas en una situación dramática por falta de alimentos, agua y material médico. El Gobierno saudí prometió ocuparse de poner los 274 millones de dólares con que la ONU prometió dotar a un fondo de emergencia para aliviar la situación humanitaria de la población. Hasta ahora Riad no ha enviado a la ONU ni un solo dólar.

Publicado en Arabia Saudi, Yemen | Etiquetado , | Deja un comentario

La batalla de BDS contra Israel

bds eeuu

La batalla planteada por BDS ha dejado de ser un asunto que capte sólo la atención de minorías muy interesadas por la situación de los palestinos. No es algo que, alejado del apoyo de los gobiernos y de la atención de los medios de comunicación, se encuentre aislado en los márgenes del debate. Como suele ocurrir en estos casos, ha sido el enemigo el que le ha concedido un protagonismo esencial. La derecha israelí, por el momento derrotada en la cuestión iraní en EEUU, lo ha elegido como bandera de movilización, porque además le permite recabar el apoyo de la mayor parte de la oposición a un Gobierno trufado de elementos ultras. Y de los periódicos que no soportan a Netanyahu.

BDS (por sus iniciales en inglés: boycott, divestment, sanctions) representa un movimiento de base contra las políticas de los gobiernos israelíes por la ocupación de los territorios palestinos, pero también defiende los intereses de los palestinos que viven en Israel (a los que allí se llama árabes israelíes) y de los refugiados que viven sobre todo en Oriente Medio desde hace décadas. En su mensaje central, no cuestiona la existencia del Estado de Israel, pero sí en lo que se ha convertido. Cualquier colaboración política, económica y social se considera una complicidad con un régimen tachado de apartheid.

No habría creado tal alarma en Israel si BDS no se hubiera extendido tanto en EEUU, en especial en las universidades, al calor de una evolución de una parte de la sociedad norteamericana que ya no cree que Israel deba ser inmune a las críticas, como piensa la clase política norteamericana. Tampoco habría encontrado tantos apoyos si el proceso de paz no fuera lo que es, un cadáver ambulante sostenido por declaraciones vacías de los gobernantes occidentales. Hay ya pocas dudas cuando Netanyahu anuncia en el momento más dramático de la campaña electoral que le concedió la victoria que bajo su mandato nunca habrá un Estado palestino en Cisjordania y Gaza.

Varios artículos coinciden en que BDS es “el nuevo Irán” en términos propagandísticos para Israel. Con la intención de impedir cualquier acuerdo político que revirtiera la expansión territorial lograda en la guerra de 1967, la OLP fue considerada durante años una “amenaza existencial”, no así el problema palestino como tal porque los políticos reconocían que los palestinos nunca podrían derrotar militarmente a Israel. Después, apareció Irán y el fantasma de su arma nuclear recorriendo las declaraciones desde principios de los 90, sin que nunca llegara a hacerse realidad. Ahora es BDS y la retórica está a la altura que se podía esperar.

La diputada del Likud Anat Berko ha montado un grupo de parlamentarios de varios partidos contra BDS. La propuesta palestina, luego retirada, de suspender a Israel en la FIFA ha sido el primer toque de atención en esta legislatura. Berko, una recién llegada a la política, emplea la terminología habitual en su país. Todos los enemigos de Israel son terroristas, incluidos los que nunca han tocado un arma en su vida. Todos son antisemitas:

“Lo considero (en relación a la polémica de la FIFA) nada menos que una extensión de la matanza de atletas israelíes en los JJOO de Munich. Es terrorismo diplomático, pero terrorismo en todo el sentido de la palabra, ya que socava los aspectos más básicos de la existencia de Israel. Es otra forma de decir: ‘Los judíos no pueden existir aquí’. Por lo que a mí respecta, no es otra cosa que un libelo de sangre“.

Y todo eso porque los palestinos acusaban a Israel de vulnerar las normas de la propia FIFA con la inclusión de equipos de las colonias en su Liga o el trato que reciben los futbolistas palestinos.

En los artículos en prensa, no faltan las referencias a los nazis, Hitler y en especial Goebbels para describir la campaña de BDS. Netanyahu no ha tardado en relacionarlo con las ideas antisemitas del pasado. “Los vientos están cambiando, y debemos considerar esto como una de las mayores amenazas estratégicas”, ha dicho el presidente, Reuven Rivlin. Tiene razón: los vientos están cambiando.

Sheldon Adelson –el magnate de los casinos y gran amigo de Netanyahu– ha convocado para dentro de unos días una reunión en Las Vegas con todas las organizaciones judías norteamericanas que pueden oponerse a la campaña de BDS en EEUU. Pondrá mucho dinero encima de la mesa, pero el factor económico supera lo que pueda hacer un multimillonario.

Las consecuencias económicas no pueden obviarse. Tras ser acusada de colaborar con la ocupación por su presencia en los asentamientos, la empresa de telecomunicaciones Orange ha anunciado que pretende retirar su marca de Israel, donde opera en una alianza con una empresa local. En Israel tiene 2,7 millones de clientes y un 28% de cuota de mercado. La medida tendrá repercusiones diplomáticas porque el Estado francés cuenta con un 25% de acciones en la compañía.

Netanyahu ha calificado de “miserable” la actitud de la empresa francesa. Pronto se han producido llamadas al boicot en Israel de los productos Orange. El mercado del país es muy pequeño en términos globales, por lo que el boicot cruzado desde ambos lados tendría efectos evidentes. Los números juegan en contra de Israel.

Varios importantes empresarios se reunieron con Netanyahu para advertirle ya en 2013 que mantener el actual statu quo frente a los palestinos terminaría haciendo pagar un duro precio económico al país. “El futuro del país estará en peligro”, dijo uno de los asistentes a Haaretz si persiste esa situación. El mundo no aceptará un Estado que en la práctica será binacional, pero en el que un pueblo niegue los derechos políticos al otro. “El mundo no aceptará esto”, dijo otro empresario. “Las inversiones extranjeras no vendrán a un Estado como ese. Nadie comprará bienes a ese país”.

La actual escalada retórica en Israel no sorprenderá a nadie que la conozca, pero hay algo en lo que no está completamente equivocada. El país está comenzando a perder la guerra de la propaganda. La clase dirigente nunca admitirá que eso ha ocurrido a causa de las políticas de sus gobiernos, de la vulneración de los derechos de los palestinos que viven bajo el control israelí, de las brutales campañas de castigo contra los civiles de Gaza, de la constatación de que los principios de la democracia liberal en Israel no sobrevivirán a la continuación de la ocupación.

La campaña de BDS no es sólo contra políticas concretas de gobiernos, sino también contra aquello en lo que se ha convertido Israel.

A finales de 2014 el Parlamento aprobó la toma en consideración de un proyecto de ley (que el Gobierno actual volverá a impulsar) para castigar con una pena de diez años de prisión a cualquier que lance piedras en una manifestación incluso si no tiene la intención de dañar a nadie, y de 20 años en caso afirmativo. La medida está pensada para los palestinos. Es poco probable que un castigo tan severo se aplique a israelíes, mucho menos a los colonos de los asentamientos que llevan a cabo acciones de castigo contra los habitantes de los pueblos palestinos cercanos.

La discriminación ya no es una consecuencia de la colonización de un territorio extranjero, sino la esencia del ordenamiento jurídico y político israelí. Al final, lo segundo termina siendo una consecuencia inevitable de lo primero.

Foto: protesta contra el ataque israelí a Gaza en el verano de 2014 en Oakland, California. Flickr de Alex Chis.

Publicado en Israel | Etiquetado , , , | Deja un comentario

800 bases militares de EEUU en el mundo

EEUU cuenta con 800 bases e instalaciones militares por todo el mundo, según una recopilación hecha por David Vine en su libro ‘Base Nation’. Han pasado más de 20 años desde el fin de la guerra fría, no hay ningún país que se acerque ni de lejos al potencial militar de EEUU, y sin embargo, esa presencia masiva en el extranjero continúa siendo un elemento fundamental de la política exterior norteamericana.

Los políticos de ese país mantienen el discurso oficial. Para convencer a los congresistas y opinión pública de que ese gigantesco desembolso económico está justificado, afirman que es básico para garantizar la estabilidad. Las aventuras imperiales en Irak y Afganistán sí nos demuestran una idea: la guerra siempre es más cara que la paz. Por otro lado, la existencia de esa red planetaria no ha impedido que ocurran esas guerras.

¿Cuál es su función? Mantener efectiva la idea de que EEUU gobierna el mundo. Es una ficción.

Por eso, cuando se prolonga una amenaza como la de ISIS o EEUU es incapaz de pacificar Afganistán, en vez de cuestionar el principio militarista, lo que los políticos y medios discuten es si necesitan más aviones, más tropas sobre el terreno, más bombas contra el enemigo, más bases en el extranjero. En definitiva, no hay ningún problema estratégico que no se pueda solucionar arrojando mayores bombas.

–Average U.S. Troop Cost Nearly Doubled Since 1980.
–How U.S. Taxpayers Are Paying the Pentagon to Occupy the Planet. David Vine.
The Tragedy of the American Military. James Fallows.

Publicado en EEUU | Etiquetado , , , | Deja un comentario