Draghi tiene la palabra

Subir los impuestos. Limitar los sueldos de las entidades financieras con ayudas públicas. Dación en pago a familias con parados. La lista de cosas que Zapatero no hizo y que ahora sí hace Rajoy tiene un nuevo apartado: decir no a la UE. Elevar de forma unilateral el objetivo de déficit del 4,4% al 5,8% es una apuesta arriesgada pero inevitable. No había ninguna posibilidad de aplicar el recorte previsto sin inmolarse políticamente en el intento, e incluso así la tarea pendiente se antoja un obstáculo gigantesco.

En estos casos, es mejor pedir perdón que pedir permiso.

Ahora bien, estas jugadas no salen gratis. The Economist:

Germany, moreover, seems to be in an intolerant mood. There is irritation that the Spanish government is delaying its budget pending regional elections in Andalusia that Mr Rajoy’s party hopes to win, and suspicion that it is inflating last year’s deficit figures to blame its Socialist predecessor. The commission says it wants to double-check the numbers. But a senior source in Berlin puts it more bluntly: “Everybody knows the Spanish are lying about the figures.”

Uf, estas frases tienen consecuencias. Y el que aplicará el jarabe de palo será Draghi, que tiene en su mano cerrar el grifo de la compra de deuda soberana y provocar un aumento de la prima de riesgo. Hasta ahora, el BCE se ha mostrado generoso sosteniendo a los bancos europeos, y por extensión a la compra de deuda, con una lluvia de miles de millones regalados a la banca. No podía hacer otra cosa mientras Italia estuviera al borde del precipicio. Ahora que la prima de riesgo italiana se ha alejado de la zona de la muerte, Draghi tiene más opciones y eso puede ser un riesgo para Rajoy. Porque ya sabemos que los gobiernos europeos no deben interferir en las decisiones del BCE, pero a la inversa el compromiso no existe.

En el apartado de culto a la personalidad, el ABC se tiró al titular más cómico (vaya novedad) con Rajoy marcando el territorio, se supone que de la misma forma que lo hacen lobos y leones. La realidad como siempre está en un punto intermedio en el que Rajoy prefiere mover ficha por su cuenta –sabiendo que ha cumplido una parte importante de los “deberes” exigidos por Merkel–, soltar la bomba y salir corriendo de Bruselas.

Rajoy ha tomado nota de los sucesos de Grecia. ¿Que siempre termina haciendo lo contrario de lo que dijo que iba a hacer? Es mejor eso que anclarse en el plan A hasta que te arrastre al fondo.

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