Un golpe de Estado en Egipto sin tanques

No hay forma más fina de poner en marcha un golpe de Estado que a traves de una decisión judicial. Es difícil blanquear los uniformes de los soldados y el paso de los tanques por las calles. Un Tribunal Constitucional tiene más pase. Sin embargo, la decisión de los jueces de borrar de un plumazo al primer Parlamento egipcio elegido de forma democrática es un golpe de Estado en toda regla que sirve a los intereses de la Junta Militar.

A dos días de las elecciones presidenciales, a las que opta Ahmed Shafiq, el último primer ministro de Mubarak, el veredicto arroja un grado de confusión que es excesivo incluso para lo que están acostumbrados en Egipto desde el derrocamiento del dictador. Según algunas opiniones, la decisión no es completamente ajena a la legalidad en la medida de que las elecciones no reservaron escaños suficientes para los candidatos independientes, los que no se presentaban en listas de partidos políticos.

Se trata de una opinion jurídica de peso, pero políticamente absurda. ¿Las primeras elecciones democráticas debían regirse por las normas legales de la dictadura? Lo cierto es que no nos debería extrañar, porque varios candidatos, incluido el que presentaron inicialmente los Hermanos Musulmanes, fueron rechazados por haber sido encarcelados por delitos de opinión durante el régimen de Mubarak. Se aplicó la legalidad de la dictadura para decidir a quién podían votar los ciudadanos. A partir de ahí, cualquier cosa era posible.

La presencia de candidatos independientes en la Constitución egipcia, aún en vigor, era un truco más de la dictadura para controlar el legislativo. El partido gubernamental, a través de la corrupción y la fortaleza del Estado, era una baza sólida en varias zonas del país, pero no en otras. Para contrarrestar el poder de la oposición, cuando era tolerada en algunas citas electorales, se fomentaba la presencia de independientes en las listas (personas de un cierto prestigio social como médicos o abogados, o empresarios con contactos con el Ejército o el Gobierno) y si les resultaba difícil montar una campaña, tampoco era un problema porque el fraude en las urnas se aseguraba de que el resultado fuera el ‘correcto’.

Al final, todo esto demuestra una vez más el carácter algo más que imperfecto de la transición egipcia. Ya sabemos que cuando acaba una dictadura todo es transición. Lo curioso es que partimos de la base de que lo que había ocurrido en Egipto era una revolución, y luego ha resultado que las estructuras políticas, sociales y económicas de la dictadura han resistido incólumes. La más importante de ellas es el Ejército.

Ante este panorama, resulta muy difícil creer que la segunda vuelta de las elecciones presidenciales vaya a tener un resultado creíble. Se enfrentan el islamista Morsi y el ex primer ministro Shafiq. Los resultados de las legislativas y los votos obtenidos por los candidatos descartados en la primera vuelta arrojaban un pronóstico por el que los Hermanos Musulmanes no lo tendrían tan complicado para ganar. Ya no está tan claro.

Algunas reacciones tras el veredicto del Tribunal Constitucional hacen pensar que el rechazo de los sectores liberales e izquierdistas a los conservadores islamistas es tan grande que Shafiq puede beneficiarse de esa división. La primera reacción en la calle ante la decisión judicial no ha sido en absoluto espectacular. Quizá eso cambie el viernes.

Sin Parlamento, sin asamblea constitucional, con una Constitución y un poder jurídico procedentes de la dictadura aún vigente, puede ocurrir que el Ejército termine imponiendo a su candidato y tengamos otro régimen autoritario con un nuevo dictador, y con salud algo mejor que el anterior.

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7 respuestas a Un golpe de Estado en Egipto sin tanques

  1. manolox dijo:

    La masacre de Hula la llevó a cabo el Ejército Libre «Sirio».
    http://www.bitsrojiverdes.org/wordpress/?p=7058

    Según el periódico alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, la masacre del 25 de Mayo en Hula fue perpetrada por las fuerzas de la oposición alineadas con el Ejército Sirio Libre (ESL).
    El reportaje refuta la versión oficial de EEUU y otros países que fue presentada de forma acrítica por los medios de información. Estos medios atribuyeron la masacre a fuerzas pro-gubernamentales y lanzaron una ofensiva propagandística en favor de una intervención militar contra el régimen de Bashar al Assad. Sin mostrar ninguna prueba seria, EEUU y sus aliados atribuyeron al Ejército sirio o a las milicias de Shabiha la matanza de más de 100 personas.

  2. Sin rechazar tu análisis, sino complementarlo, la transición española se hizo desde la legalidad franquista, la ley de la reforma política es una ley franquista y la Constitución se aprueba por esas cortes. A las elecciones del 77 no pueden concurrir formaciones abiertamente republicanas. Yo lo digo por complementar.

  3. Gabriel dijo:

    Gonzalo, es cierto, y de esa etapa sale nuestro actual sistema político, incrustado de exfranquistas (y no tan ex), con un monarca nombrado a dedo por el dictador, etc.

    Sobre lo de Egipto, la verdad es que no resulta nada sorprendente, la larga sombra de EEUU y el «amigo y vecino» israelí habrán tenido mucho que ver. No importa que haya un gobierno islamista en un país pequeño como Túnez, pero en el gigante del Nilo no puede permitirse gran cosa. Que tenemos que atacar Irán y solo faltaría combatir en dos frentes.

  4. David Peñasco Maldonado dijo:

    «Ya sabemos que cuando acaba una dictadura todo es transición.»

    Que nos lo digan a nosotros, ¿eh, Mariano? Pues nada, otra sentadita en la plaza Tahrir, unos cuantos antidisturbios para repartir estopa y que los revoltosos se marchen a casa, y de vuelta a los negocios. Ya nos ganaremos al nuevo jefe de la tribu con unos cuantos collares y abalorios.

    Nada cambia.

    Nunca.

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