Facebook es el mejor refugio para la extrema derecha

Donald Trump ha hecho famoso en medio mundo al grupo británico de extrema derecha Britain First con tres retuits. Esas dos palabras ya circularon en los medios porque fueron pronunciadas a gritos por el asesino de la diputada laborista Jo Cox en junio de 2016. Pero el grupo como tal sólo tiene un millar de miembros y su líder obtuvo el 1,2% de los votos en las elecciones para la alcaldía de Londres.

Políticamente, son irrelevantes por sí mismos. Al igual que en otros países europeos, si acaso su poder procede de la capacidad para contaminar el debate político con ideas xenófobas. De todas formas, en Reino Unido ese papel lo ha cubierto en los últimos años con mucha más eficacia el UKIP, como se pudo apreciar en la campaña del referéndum del Brexit.

Donde la presencia de Britain First es mucho mayor es en Internet y las redes sociales, como explicaba este reportaje de BBC en 2014.

El líder del grupo, Paul Golding, presume de su capacidad para extender el mensaje a través de Facebook. Ahí puede llegar por ejemplo a medio millón de personas y si intentara hacer lo mismo en estas calles repartiendo folletos, comenta en la entrevista, “necesitaría varios meses”.

Las redes, sobre todo, Facebook, son algo más que un altavoz para estos grupos. Casi se han convertido en su única razón de ser. La diferencia entre los votos que consiguen en las urnas o las personas que responden a sus convocatorias en la calle, y los retuits y me gustas que reciben en redes es inmensa. A fin de cuentas, no hay que sentirse seguidor de extrema derecha para apoyar en Internet muchas de sus reivindicaciones y denuncias. De hecho, mucha gente presume de lo segundo negando por completo lo primero. Por eso, por mucho que Golding alardee de el alcance de su mensaje en Internet, eso no le llevará muy lejos.

Pero el problema no es ese, al menos en Reino Unido y otros países entre los que podríamos incluir a España (aunque no a casi toda Europa del Este). Lo que importa no es tanto el bonus digital que reciben estos grupos, sino el que consiguen sus ideas.

En 2014, año del reportaje de BBC, Britain First contaba con medio millón de seguidores en Facebook. Ahora, en parte por el impacto de los retuits de Trump fuera del Reino Unido, tiene 1,9 millones de me gustas en Facebook y 1,7 millones de seguidores. Quizá por eso han puesto una foto de Trump como cabecera de la página. Como señal de agradecimiento.

En la Cámara de los Comunes, diputados de todos los grupos se han unido para descalificar a Trump por su labor propagandística en favor de la extrema derecha. Dos diputados conservadores han dicho que sería una buena idea recomendar al presidente de EEUU o a Twitter que borren su cuenta. “Muchos de nosotros compartimos esa idea”, respondió la ministra de Interior.


Que sean tan pocos en Britain First no quiere decir que no sean un peligro en la calle. Un equipo de Channel 4 les acompañó en 2014.

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