Obama gana la batalla de las convenciones

Misión cumplida para Obama. En realidad, cuentan que es más mérito de los escuderos (Michelle Obama y Bill Clinton), pero lo que cuenta es sumar. En una contienda relativamente igualada en la que en realidad el presidente compite contra sí mismo, los demócratas sólo tenían que hacerlo un poco mejor que los republicanos para salir airosos de la batalla de las convenciones.

El primer capítulo no tuvo buena pinta para Romney. La cita republicana funcionó bien y sin grandes estridencias. Si el partido apareció demasiado escorado hacia la derecha es que es así. Era suficiente con que el ala derecha no tuviera el aspecto de tener que tragar a Romney contra su voluntad. En ese sentido, la presencia de Ryan ayudó.

Pero al final una convención es básicamente un gran anuncio de unos cuatro días con la única misión de vender un producto a la nación: el candidato. Y como se demostró en su discurso final, las limitaciones de Romney son numerosas. Nunca va a despertar pasión ni siquiera entre los suyos. Los sondeos posteriores o bien no apreciaron ningún paso adelante o como mucho le dieron dos o tres puntos extra. Un botín muy escaso.

Para saber de verdad el impacto de la convención demócrata, habrá que esperar unos días. El primer titular es bastante positivo para Obama. Gallup le da un 52% de apoyo, el mayor desde mayo de 2011, y le coloca con tres puntos de ventaja sobre Romney. El dato no incluye el impacto del discurso de Obama, de ahí que se haya interpretado como el bonus recibido por las intervenciones de Michelle y de Clinton.

El discurso de Clinton tuvo más audiencia que la segunda parte del estreno de la NFL con el partido Cowboys-Giants. Con eso queda dicho todo.

También hay que apuntar, al menos así lo ha dicho alguna vez Nate Silver, que tanto Gallup como Rasmussen han dado hasta ahora peores datos a Obama que otras empresas de sondeos.

El discurso de Obama no ha maravillado a casi nadie (bueno, a Roger Senserrich un poco), pero hay aquí un asunto de expectativas que no se puede obviar. Como presidente en ejercicio, no puede escribir (que es de lo que se trata con Obama) discursos tan basados en la magia de la esperanza como antes. Inevitablemente, serán comparados con su gestión del primer mandato. La realidad tiene la molesta tendencia de torpedear la retórica más entusiasta. Por eso, supongo que Obama tenía que rebajar algunos grados el impulso por vender una idea que inspire a todos cuando ya sabe que hay una parte amplia de la opinión pública, no sólo entre republicanos, que no va a comprar el producto con tanta facilidad como antes.

Pocas horas después del discurso, la realidad entró como un cohete y dejó la cifra de 96.000 empleos netos creados en agosto. Es un número tan escuálido como lo es la propia recuperación económica. No es catastrófico pero tampoco ilusionante.

En términos de empleo, esto es lo que hay. Obama no puede esperar a que el empleo creado le resuelva todos sus problemas. Se trata de insistir en un relato de la crisis que haga hincapié en los empleos originados desde 2008 y en la tendencia que marcan. Este gráfico comparativo desde la presidencia de Carter demuestra por qué Obama está en una posición mucho más vulnerable que sus predecesores. Sólo en los dos primeros años del primer mandato de Reagan era mayor el porcentaje de paro.

La clave es convencer a los votantes de que se fijen en la evolución del gráfico desde 2010 y que recuerden cómo estaba la economía antes de 2008. Suena un poco manipulador. En eso consiste una campaña electoral.

¿Lo tienen difícil los demócratas para vender los méritos de la reforma sanitaria que los republicanos llaman Obamacare? Sólo tienen que buscar la historia adecuada.

Las portadas en los estados decisivos en las elecciones.

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Una respuesta a Obama gana la batalla de las convenciones

  1. Gutierrez dijo:

    Hoy tanto Obama como Romney han estado haciendo campaña en Iowa, donde estan dedicando más recursos que hace cuatro años, señal de que ambas campañas creen que las cosas van a estar ajustadas.

    Por cierto menuda diferencia entre la agenda de Obama, hora por hora, y la de Rajoy.
    http://www.whitehouse.gov/schedule/president/2012-09-07
    http://www.lamoncloa.gob.es/Presidente/Agenda/2012/070912Agenda.htm

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