Boris Johnson se pasa al bando del no a la UE

Las cosas no parecen tan sencillas ahora para David Cameron. El mismo día en que anunció el acuerdo con la UE para esquilmar algunos subsidios sociales a los ciudadanos comunitarios residentes en el Reino Unido supo que su amigo y ministro de Justicia, Michael Gove, pedirá el no en el referéndum de junio. Gove, ministro de Educación en la anterior legislatura, es alguien bastante respetado en el partido. Sin ser un intelectual, al menos no anunció su decisión con un puñado de frases ante los micrófonos, sino con un artículo de 1.500 palabras.

Pero Gove tampoco derrocha carisma, lo que no se puede decir del incorregible y ocurrente alcalde de Londres, Boris Johnson, que ha anunciado este domingo que también deja solo a Cameron en la pelea. Y lo ha hecho con estas palabras.

Aquí se puede escuchar en un audio los siete minutos de su intervención.

La hemeroteca no ha tardado en actuar. Hasta ahora, Johnson no se había definido por completo porque prefería mantener abiertas sus opciones. Siempre había sido un crítico de la UE, aunque también había destacado, y hace muy poco tiempo, los riesgos que supondría abandonarla.

Hábil como es, y dado que su prioridad en estos momentos es colocarse bien para suceder a Cameron al frente del partido antes de las elecciones de 2020, Johnson, que también es diputado, no se ha colocado en el bando de los euroescépticos radicales, los que usan un lenguaje xenófobo y a veces cómicamente nacionalista para defender la salida de la UE. Ha dicho que ama a Bruselas –un comentario que no muchos belgas compartirán– donde fue corresponsal durante varios años. También ama la cultura europea, la civilización europea, la comida o la amistad con otros europeos, pero lo que le lleva a pedir que Gran Bretaña siga su camino es que cree que el proyecto europeo «está fuera de control», fuera de cualquier control democrático, y que el caudal de legislación que llega desde Bruselas ha alcanzado niveles que superan lo admisible en relación a la soberanía británica.

La clave de la decisión del político que consiguió ganar las elecciones locales de Londres, una ciudad mucho más laborista que conservadora, hay que encontrarla en el futuro relevo de Cameron, que se verá muy condicionado por el resultado del referéndum. Los otros dos candidatos más probables, los ministros de Hacienda e Interior –George Osborne y Theresa May– estarán con Cameron pidiendo el sí, de forma más reticente en el caso de May.

Boris Johnson ha dicho que no participará en debates televisivos en los que tenga que enfrentarse a otros miembros de su partido. No conviene hacer sangre cuando en un par de años, o quizá antes, vas a pedir a esas mismas personas que te voten para convertirte en líder de los conservadores.

10.30

Como era previsible, la prensa del lunes se ha centrado en la decisión de Boris Johnson. El titular del Independent va más allá del referéndum («Out for himself»), porque todo esto tiene mucho que ver con el futuro político de Johnson.

Esta entrada ha sido publicada en Reino Unido y etiquetada como , , , . Guarda el enlace permanente.