La alarma social y el punto de mira

¿Importa mucho que algunos periódicos y webs manipularan el sentido de esas fotos subidas a Facebook en 2012 por el conductor del tren siniestrado en Santiago? Según un artículo en El Mundo, titulado “La Policía y el Gobierno ponen el punto de mira en el maquinista” (eso mismo, el punto de mira), parece que bastante. Para que quede constancia:

“Desde Interior se decidió practicar una detención preventiva ante la alarma social que se había generado. Pesaron mucho las comunicaciones en redes sociales del pasado año en las que este detenido alardeaba de que le gustaba la velocidad aunque dejaba claro que no había rebasado los límites permitidos. Estos datos fueron determinantes para decidir la detención de Garzón”.

Realmente, no sé si es cierto lo que dice el artículo, que supongo que estará basado en fuentes policiales o de Interior. Supone una curiosa actualización del trabajo de la policía en el Estado de derecho, ese concepto que no se despega nunca de los labios de los políticos, por el que la policía tiene que estar atenta a lo que se diga en las redes sociales con vistas a proceder a una detención. Todo eso de las pruebas e indicios está muy bien, pero alguien tiene que estar atento a lo que salga en Twitter y Facebook.

Con el juez ocupado en las identificaciones de cadáveres y el conductor hospitalizado, la policía tenía un cierto margen a la hora de dar sus primeros pasos. La primera confesión de Garzón, hecha muy poco después del accidente, de que el tren circulaba a una velocidad excesiva, podía justificar su detención y puesta a disposición del juez para que fuera este quien decidiera.

Era una situación difícil de gestionar, como todo lo relacionado con el accidente en los primeros días. En cualquier caso es poco probable que hubiera riesgo de fuga. Sin embargo, este artículo deja bastante claro que la detención se produjo por razones políticas, para resguardar la imagen del Gobierno, porque ya sabemos que “la alarma social” es un chicle muy conveniente que se estira para acomodarse a las necesidades de las autoridades.

Y de ahí que sea tan apropiado lo del punto de mira.

Esta entrada fue publicada en España, Periodismo y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a La alarma social y el punto de mira

  1. mingo dijo:

    por alarma social ? pues a ver si siguen la misma senda, y detienen de forma preventiva mariano o la cospe …

  2. David Peñasco Maldonado dijo:

    A mí que no me cuenten milongas. Un tipo que hasta hace un par de días presumía en Facebook de ser el Fernando Alonso de las vías, (ahí están sus fotos junto al velocímetro de la locomotora que conducía, presumiendo cada vez que alcanzaba la velocidad máxima permitida), que escribía que ojalá pudiera echarle una carrera a la Guardia Civil para fundirles el radar, y que toma una curva cerrada al DOBLE de la velocidad recomendada con un tren lleno de gente, no me lo vendáis que es inocente como un corderito.

  3. pablo dijo:

    @David Peñasco:
    Presumir de ir a 200 cuando tu trabajo es ir a 200 no es un indicio excesivamente impactante si no es descontextualizado y utilizado por los medios para descartar otras responsabilidades

  4. Mar dijo:

    Qué ridículo, aquí nadie está diciendo si el maquinista es culpable o no, porque no tiene que haber una INVESTIGACIÓN

  5. Mar dijo:

    Perdón, porque tiene que haber una INVESTIGACIÓN. Seguro que algún piloto de aviación presume con sus amistades de a cuanto ponen el avión y bla bla. Esos, también son malotes no? Me parece increíble que se este juzgando a una persona por una tontería de facebook.

  6. JESÚS dijo:

    No me queda otra que escribir algo.
    Primero, no me creo que el maquinista tuviera ganas de morir.
    Segundo y principal: ¿Como evitar que se repite este accidente?.
    La respuesta es sencilla, adecuando las seguridades a la velocidad y peso del vehículo (capacidad de matar de la máquina).
    Creo que alguien ahorra mucho en sistemas de seguridad. Me parece una barbaridad dejar un vehículo de muchas toneladas y pasajeros al destino de un fallo humano. Al fin y al cabo habría fallado 1 de 60. Creo que los humanos fallamos mucho más que el 1 ó 2 por cien.
    Y aunque solo fallara el 1 por mil también este accidente podría llegar.
    Me parece sospechosa la rapidez de la detención y sospecho que policías y jueces también se pueden equivocar. ¿Porque no detienen al responsable de la seguridad de la maquina?

  7. JC dijo:

    Se va a linchar a un hombre para satisfacer las demandas del populacho de un culpable y asi podamos volver a coger trenes tranquilos. Como en el caso de los mecánicos de Spanair, habrá un juicio larguísimo, una asociación de víctimas perpetuamente manipulada e insatisfecha, un tribunal que asume tesis contrarias a prácticas internacionales contrastadas, interminables discusiones de todogos sobre hechos tangenciales y finalmente una sentencia absolutoria.
    Asumiendo que la causa final sea que el maquinista no frenó a tiempo. ¿Fue error o negligencia? Apuesto a que ni iba bebido, ni estaba ligando con una chica, ni nada parecido.

  8. Pedro López M. dijo:

    Cada vez estoy más avergonzado de cómo han tratado este asunto tanto los medios como una parte de la sociedad española en general. Podremos estar orgullosos de los que acudieron al lugar del accidente desde sus casas (cualquiera lo habría hecho, tampoco es para tanto) y de los profesionales en las labores de rescate, pero, como sociedad, de más bien poco más.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *