40 muertos en el ataque ruso a un mercado en el norte de Siria

Las prioridades rusas en Siria han quedado claras este fin de semana con varios ataques sobre la provincia de Idlib, en el norte del país. En el más dramático, más de 40 civiles han muerto en un bombardeo sobre el mercado de la ciudad de Ariha (población antes de la guerra: 40.000 habitantes).

Al igual que la ciudad de Idlib, Ariha está controlada por una coalición insurgente en la que la mayor fuerza pertenece al Frente Al Nusra (ligado a Al Qaeda). Su avance de los últimos meses amenaza a la provincia de Latakia, donde los rusos tienen su principal base. En Idlib no hay presencia significativa de ISIS.

En otro ataque en la población de Al Dana, los aviones han destruido un almacén que guardaba comida, probablemente ayuda procedente de Turquía.

El sábado el ataque fue sobre la ciudad de Jisr al-Shughur.

Los grupos insurgentes que han recibido ayuda de Turquía están sufriendo las consecuencias del derribo de un caza ruso por los turcos. Aparte de las represalias directas, Moscú está haciendo ver a Erdogan que ya no está en condiciones de proteger a los grupos que pretenden acabar con el régimen de Asad.

En los últimos días, los aviones rusos han destruido un alto número de camiones aparcados en grupo en esas localidades cercanas a la frontera con Turquía. Es posible que muchos de ellos se utilicen para el transporte de petróleo procedente de zonas controladas por ISIS en la zona este del país o en Irak. Pero esos camiones también traen de Turquía alimentos y todo tipo de suministros para la población civil. Tras cuatro años de guerra, las zonas más castigadas casi no tienen actividad económica que merezca ese nombre, y la ayuda que reciben del país vecino es fundamental para la subsistencia.

Esa ayuda también sirve para legitimar el control de una ciudad o provincia por un grupo insurgente. En época de guerra, comer y calentarse es a lo único a lo que aspira la población civil.

Un grupo británico que hace un recuento de las víctimas en los ataques aéreos de EEUU y sus aliados en Siria e Irak ha descubierto que se ha producido un aumento significativo en esas cifras desde que Rusia inició su campaña de bombardeos en defensa del Gobierno sirio.

Cifran en 110 los ataques aéreos rusos en los que ha habido víctimas civiles en su primer mes de intervención, hasta el 30 de octubre. Esos ataques han podido matar a 780 personas. Es posible que muchos de esos bombardeos sean responsabilidad de la aviación siria, que emplea aviones de fabricación rusa. Por tanto, en su estimación esa cifra podría reducirse a entre 250 y 375 muertes civiles en ataques rusos, una amplia horquilla por la dificultad de confirmar con información fiables las noticias sobre la guerra siria.

Lo que les llama la atención es la alta cifra de bajas en cada ataque, lo que indica el tipo de munición utilizado en los bombardeos.

Ese mismo grupo calcula que en los bombardeos norteamericanos y de sus aliados han muerto 680 civiles.

13.00

El grupo Observatorio Sirio de Derechos Humanos calcula cifras mayores de muertes civiles por ataques rusos. Hay que apuntar que el Observatorio es contrario al régimen sirio y por tanto a la intervención rusa.

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