Chuck Hagel y el lobby judío

Varios medios dan por seguro que Obama anunciará muy pronto, quizá este mismo lunes, el nombramiento de Chuck Hagel como futuro secretario de Defensa. Los nombres del Gabinete del presidente deben ser confirmados por el Senado, y en este caso la decisión no es una simple formalidad, porque congresistas republicanos y algunas de las organizaciones del lobby judío están dispuestos a impedirla por todos los medios.

Hagel fue senador republicano por Nebraska entre 1997 y 2009, votó a favor de la Patriot Act y de la resolución que autorizaba la invasión de Irak. Pero a partir de 2005 se convirtió en un duro crítico de la ocupación, no ocultó su desprecio casi personal por Cheney y comparó con frecuencia lo que ocurría en Irak con las lecciones no aprendidas en Vietnam, guerra en la que combatió.

Se quedó sin amigos en el Partido Republicano por su idea, no muy habitual entre sus correligionarios, de que como senador había jurado defender la Constitución, no al presidente ni a su partido. En cualquier caso, sus posiciones sobre política exterior terminaron estando más cerca de los demócratas que de los republicanos. En relación a los enemigos de EEUU, nunca ha considerado que negociar sea sinónimo de rendición, y por eso cree que es una opción que no se debe descartar en las relaciones con Irán o con Hamás.

Pero al final el test definitivo sobre Hagel tiene que ver sobre todo con Israel. Con una crudeza muy poco habitual en la política norteamericana, el ex senador lleva muchos años cuestionando el apoyo ciego a los gobiernos israelíes. Donde la cosa llega a herejía intolerable es en sus críticas al lobby judío y a su capacidad para intimidar a los congresistas:

Hagel had the brass to call this grass green: Congresspeople will tell you openly that AIPAC has become one of the most feared, and secretly loathed, presences on Capitol Hill. Hagel spoke with thinly veiled contempt—which he came by honestly—of efforts by the Israeli lobby to intimidate dissenting diplomats and legislators. Ah, but he spoke of the power of the «Jewish Lobby»—not the Israeli lobby—which was the opening the lobby’s hallelujah chorus needed to brand him a bigot.

Por decirlo en sus propias palabras: «El lobby judío intimida a mucha gente aquí (en el Congreso), pero yo soy un senador de EEUU. No soy un senador israelí».

Al igual que otros congresistas de ambos partidos, Hagel era favorable a la solución de dos estados para el conflicto israelí-palestino. Lo que le diferenciaba de ellos, entre otras cosas, es que no firmaba las declaraciones (escritas por AIPAC) en la que la inmensa mayoría de los senadores suscribía promesas de amor eterno a Israel. Y además presumía de ello con el argumento de que esos textos eran «estúpidos».

Hagel cometió un pecado terrible. Se refirió al lobby judío, no al lobby israelí, que es la terminología correcta en la política norteamericana. Es algo curioso, porque la definición de israelí lleva a pensar que esas organizaciones que representan a la comunidad judía norteamericana tienen como único propósito la defensa de los intereses de un país extranjero. Por muy aliado que sea, resulta cuando menos complicado presionar a un legislador para que beneficie por encima de todo a otro país. El argumento de que esos grupos reciben apoyo, por ejemplo financiero, de no judíos (protestantes, católicos, etc.) parece un poco endeble. Esa aportación exterior no afecta en absoluto a sus prioridades.

Sea o no lógico, hablar de «lobby judío» es suficiente para que te coloquen en el bando de los antisemitas o, en un plano menos hiriente, que estás «bordeando el antisemitismo».

Varios congresistas republicanos ya han dicho que se opondrán a la elección de Hagel. Algún senador demócrata, como el neoyorquino Charles Schumer, dice que se lo está pensando.

Después de perder a Susan Rice para el puesto de secretaria de Estado, es poco probable que Obama acceda a renunciar a otro de sus principales nombramientos por la presión exterior. Y aunque algunas organizaciones judías, sobre todo si son cercanas a los republicanos, han anunciado su oposición frontal, quien no ha dicho nada oficialmente es la más poderosa, AIPAC.

El nombre de Hagel para el Pentágono se conoce desde hace al menos un par de semanas. Obama ha tenido tiempo de sobra para retirar su nombre en el caso de que no esté dispuesto a llevar la batalla hasta el final.

Desde el punto de vista de los intereses de Israel, Hagel tampoco sería una novedad en el Pentágono. No puede ser más crítico con la opción de un ataque contra el programa nuclear iraní, pero también lo era Robert Gates. Y Gates, otro republicano, terminó algo más que enfadado con la «ingratitud» del Gobierno israelí. No importa lo que Washington haga por Israel. Siempre quieren más.

Hacer lo posible para intentar vetar a un miembro del Gabinete de Obama es un paso que quizá AIPAC y Netanyahu prefieran no dar.

Foto: Chuck Hagel (derecha) con su hermano Tom en Vietnam. Sirvieron en la misma unidad.

Esta entrada fue publicada en EEUU, Israel y etiquetada , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Chuck Hagel y el lobby judío

  1. mikel dijo:

    Es «vox populi», en los mentideros USAnos, que, este Obama (II) se está deshaciendo(decapitando, dicen por allá) de toda la infiltración israelí en las estructuras federales norteamericanas, desde Bush senior. Chupinazo tal, que comenzó desde el mismo momento en el que fue reelegido, cepillandose al «inteligente» Petraeus, al comandante «AFRICOM», con el vice-almirante del «US Stennis» en el Golfo y al «jefe» de Afganistán, Allen. Toditos ellos VIPS cuatro estrellas.
    Lo de la Susan Rice es parte de la misma jugada; todos ellos, parte del lobby judio.
    Lo de Kerry y Hagel explica bastantes cosas que todavía desconocemos. Todo andará.
    Israel puede estar en la cuerda floja. Obama, se siente «liberado».

  2. gd dijo:

    Michael Moore apuntaba en su blog que Chuck Hagel tenía otro problema, haber dicho (demasiada sinceridad en 2007):
    «People say we’re not fighting for oil. Of course we are. They talk about America’s national interest. What the hell do you think they’re talking about? We’re not there for figs.»

    http://www.michaelmoore.com/words/mike-friends-blog/six-years-ago-chuck-hagel-told-truth-about-iraq
    Y la continuación a ese post para contestar a Bill Kristol http://www.michaelmoore.com/words/mike-friends-blog/my-friendly-offer-bill-kristol

  3. Pingback: Esos locos y desquiciados republicanos | GUERRA ETERNA

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *