Entrevistas a dictadores: ¿dónde está el problema?

No sé si es un intento de llenar páginas como sea o es que los periodistas han pasado a aceptar cualquier crítica o intento de coartar sus derechos. El planteamiento de este artículo es absurdo. Cuestiona el derecho de los medios de comunicación a entrevistar a «asesinos». En este apartado se incluye a dictadores: «¿Debemos los periodistas dar voz a los dictadores y asesinos? ¿Deben servir los medios de comunicación de plataforma para que los sátrapas difundan su propaganda?».

Olvidaba incluir una tercera explicación. La falta de autoestima de los periodistas ha llegado al extremo de que cualquier crítica del Gobierno o de los partidos se considera por definición no ya legítima, sino por defecto apropiada. Al Gobierno francés no le gustó la entrevista de Le Figaro a Asad. Como todos los gobiernos, piensa que sólo su propaganda debe aparecer en los medios de comunicación. Parece que eso es motivo suficiente como para que haya surgido un «debate».

Siempre hay políticos que se oponen a que los periodistas busquen respuestas por sí solos en vez de tragar sumisos la doctrina de rigor. No hay debate en eso. Es sólo el ataque de costumbre. Para ellos, la entrevista es un altavoz propagandístico. Cuando ellos son entrevistados, se escandalizan si las preguntas no se hacen estrictamente para su lucimiento. Cuando los entrevistados son sus rivales, dan por hecho que el periodista hará de grabadora humana porque para eso, y no para otra cosa, están las entrevistas.

Asad es un dictador y responsable de crímenes de guerra. Pero para cubrir la guerra civil siria, es imprescindible conocer sus opiniones y la de sus partidarios, aunque sólo sea porque son relevantes en el conflicto. ¿Qué es mejor si se tiene la oportunidad de elegir? ¿Escucharlas de él directamente y estar en condiciones de preguntar o tener que conformarse con las opiniones de un portavoz que repite como un loro el discurso oficial?

En fin, ante la típica pregunta que eleva todas las apuestas hasta el final (¿entrevistarías a Hitler?), la respuesta de todo periodista debería ser: desde luego. Las respuestas dependerían de él, obviamente. Las preguntas son del periodista.

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11 respuestas a Entrevistas a dictadores: ¿dónde está el problema?

  1. Javier dijo:

    Pero supongo que el riesgo es que por asegurar la entrevista el periodista se torne particularmente manso ante el poderoso y haga puras preguntas complacientes/halagadoras.

  2. Gorki dijo:

    Ya, y ¿quién decide quien es el asesino? Porque ya puestos, tampoco habría que entrevistar a Obama. O a Hollande. También se hacen propaganda.

  3. mikel dijo:

    Otra vez, haciendo de Bepe Grillo:
    «Asad es un dictador y responsable de crímenes de guerra.»

    Evidentemente, es su opinión ¿Alguna sentencia, al respecto?
    Claro que, hay que «cumplir» ciertos protocolos de «si, señor»
    http://www.theguardian.com/media/media-blog/2013/sep/27/seymour-hersh-obama-nsa-american-media

    Por otra parte – dicho sea de paso-, estoy de acuerdo con el espíritu de su articulo. Sin embargo, que se haya llegado a ese punto que usted denuncia, hay muchos responsables; «periodismo» de allá y acá. A la primera frase entrecomillada me remito.
    Saludos y tal…

  4. OJO CRÏTICO dijo:

    Por supuesto que el periodista debe entrevistar a cualquier persona que genere un interés social, sea dictador o no. A mi juicio lo malo no son sus respuestas, sino todo lo contrario ya que la opinión pública mayoritariamente las rechazaría. El problema es cómo se traten después dichas respuestas que, en ningún caso, deben mutarse en propaganda positiva como suelen hacer determinados medios. Conocer la verdad, incluida la de los dictadores, es siempre bueno, lo perverso es la difusión de las mentiras o las verdades a medias, vengan de donde vengan, sean dichas por dictadores o no
    Ojo crítico, http://jcremadesena.blogspot.com.es/ o Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/

  5. Dr. Pointer dijo:

    Assad es responsable de crímenes, de guerra no lo sé, aunque es probable (no hablo del episodio del gas). Pero es que Obama es responsable de crímenes peores, incluyendo los de guerra, y si Hollande no tiene los mismos registros es porque no puede, no porque no esté dispuesto. Así que efectivamente el argumento «crímenes» es bastante inconsistente.

    En realidad tiene razón, el problema ni siquiera es que lo saquen en una entrevista, el problema es que cuestionan las versiones oficiales. Entiendo que Occidente se ha degradado tanto, conviertiéndose todo en meros negociados del mismo tinglado, que este tipo de reacciones (que en realidad siempre existieron aunque expresadas en otros términos) se han vuelto el n-ésimo síntoma de decadencia.

    Entendámonos: las críticas a esto son claras y diáfanas: están acusando a los periodistas de hacer mal su trabajo… propagandístico. (Por otro lado críticas normales cuando el que pone la pasta no le gusta el resultado).

  6. Javier dijo:

    No basta con manipular sino que les es necesario autocensurarse (¡¡y justificarlo!!), convirtiéndose así en puros aparatos de propaganda.

    Todo ello sin que dejen de defender la libertad de expresión. Sea lo que sea que signifique aquí «defender» y «libertad de expresión».

  7. pepito dijo:

    Y de nuevo aqui, mi aristocratico «saenz de ugarte» ¿Ya te mando el cheque Tel-avi?
    Bueno pues nada, a seguir diciendo gilipolleces, y tus palmeros a lo suyo.
    Por cierto, ¿Porque no te vas a Siria, a defender la democracia de la casa Saud, de los colonos judios y demas chusma? Con un poco de suerte te vuelan los cojones

    P.D. espero que eldiario.es se vaya a tomar por culo lo antes posible y ahi va una cita que
    os viene al pelo neoproges de mierda:

    “Estos nuevos guerreros no clasistas de cierta izquierda académica actual aceptan en la práctica la construcción neoliberal del universo social. Tampoco para ellos hay clases o política de clases; simplemente, un mundo postmoderno en el que la fragmentación, la
    diversidad y las identidades ‘múltiples’ han acabado con las viejas solidaridades de clase.”

  8. Planc dijo:

    Las citas suelen darse con su procedencia incluida. Siempre que no le resten demasiado espacio a los insultos, por supuesto.

  9. Berto dijo:

    Pepito, creo que nadie defiende a Assad, como dictador que es habrá cometido las mismas o más barbaridades que Franco en España, que los Israelis soltando fósforo blanco y demás en Palestina, como USA con el gas mostaza, que los Saudíes colgando a a la gente en la plaza pública; pero aquí lo que creo que se discute es la legitimidad de solo escuchar y dar voz a los » buenos» sin preguntar a los «malos», que a lo mejor puede ser interesante lo que digan o no, pero desde luego una entrevista como la que hizo Ana Pastor al expresidente de Irán se deberían dar más a menudo.

    Afortunadamente gracias a internet que de momento es algo más libre que los periódicos y tv que vemos podemos ver que los malos A VECES, no son tan malos pero que los buenos CASI siempre no son tan buenos.

  10. Pintaius dijo:

    Habría que comenzar por definir dictadura y democracia. Que la diputación de Orense pase de padres a hijos ¿la convierte en un «régimen»? No, por supuesto, esto nuestro es una democracia ¿O no? Nuestras políticas sociales y económicas vienen dictadas por unos señores que «trabajan» en Bruselas a quienes ningún pueblo ha elegido ¿Dictadura? ¿Otro «régimen»? También habría de definir qué es asesinato y qué no lo es. Bashar al-Asad asesina gente, Obama decide semanalmente quienes serán las víctimas de sus drones, el mercado de futuros de Chicago decide el precio de los alimentos decidiendo cuántos mueren de hambre y cuántos no, las farmacéuticas ensayan sus productos con poblaciones marginadas, los bancos españoles inducen al suicidio a gente desesperada, Israel ataca a barcos en aguas internacionales (piratería) asesinando a varios de sus ocupantes, Shell mata la vida del Delta del Niger derramando el equivalente a 20 prestige en los años que lleva explotando sus recursos… Necesitaríamos varios tomos para continuar con las prácticas asesinas de esta enferma sociedad.

  11. Joan dijo:

    Además de las definiciones que indicas, también podríamos pensar ¿es Marhuenda periodista? por ejemplo. En la profesión también están no sólo los que agachan la cerviz por miedo y sonríen con sonrisa de conejo al jefe, también están los triperos como el Paquito Marhuenda, propagandista nacional-católico que mantiene un diario gracias a las ayudas gubernamentales y televisivas del hijo del alférez que entró en Barcelona con la derrota republicana.

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