Jeremy Corbyn y los medios de comunicación

Unos días antes de las primarias laboristas, el programa Panorama de BBC emitió este reportaje sobre Jeremy Corbyn, un análisis bastante completo de su trayectoria, con especial énfasis en los aspectos más polémicos, como suelen hacer con todos los políticos.

La campaña de Corbyn envió a BBC una queja por dos razones. En primer lugar, afirman que les engañaron. Les contaron que estaban haciendo un reportaje sobre las primarias, por tanto, con los cuatro candidatos, que al final resultó ser un perfil del que luego fue el vencedor. Lo otro es más serio. Afirman que Corbyn no asistió a una conferencia en El Cairo en 2003 donde se apoyó la resistencia armada contra la ocupación de Irak, lo que significaba promover ataques contra los soldados británicos que acompañaron a las fuerzas norteamericanas en la invasión. La posición de Corbyn es que precisamente estaba en contra de la ocupación, entre otras cosas, para que los soldados de su país no fueran puestos en peligro al servicio de una decisión ilegal e injusta.

corbyn spec1El programa incluye críticas duras a Corbyn procedentes de dirigentes laboristas moderados de los años de Blair en el Gobierno, los exministros Clarke y Blunkett, pero también testimonios de sus partidarios.

Panorama elige imágenes de desfiles de Hizbolá para arrancar la parte dedicada a sus ideas sobre política exterior. Podría haber escogido en ese punto ejemplos del desastre de la ocupación de Irak, el aspecto más definitorio de esas ideas de Corbyn en la última década, pero no lo hizo.

Si bien el reportaje provocó numerosas críticas en Twitter entre los partidarios del nuevo líder laborista –se emitió tres días antes del fin del plazo para votar–, no es en BBC donde Corbyn tendrá la cobertura más crítica. Sólo hay que ver los primeros artículos y reacciones en Twitter de los periodistas y comentaristas políticos más conocidos para comprobar que le espera una reacción completamente hostil. Sólo un puñado de comentaristas de The Guardian se pueden contar entre los que le apoyan o le conceden el beneficio de la duda. La prensa conservadora ya se ha lanzado contra él con todas las armas a su alcance.

En el estilo más informal de Twitter, algunos optan por el ataque personal, a poder ser insultante, como este columnista del Telegraph que era partidario de Cooper, una de las rivales de Corbyn en las primarias. Por lo demás, muchos seguidores del laborista han reaccionado en las redes con una agresividad inusitada contra diputados laboristas moderados.

Si tu proyecto político es una denuncia completa del establishment del que forman parte los medios de comunicación, no debe extrañarte que te ataquen con especial ferocidad. Corbyn ha denunciado todas las intervenciones militares británicas de los últimos 20 años, y esos medios las han refrendado con pasión. La versión oficial de los tories es que una victoria de Corbyn les beneficiaría porque, en una repetición de lo ocurrido en los 80, cuanto más a la izquierda se vayan los laboristas, más fácil lo tendrán ellos en las urnas. Eso no quiere decir que hayan recibido a su nuevo enemigo con una sonrisa condescendiente. Más bien al contrario.

 

 

En su mensaje, los conservadores manipulan la frase de Corbyn, que dijo que la muerte de Osama bin Laden era una tragedia porque debería haber sido llevado ante un tribunal para ser juzgado, no eliminado en una operación de comando.

El problema de partida de Corbyn es el de cualquier líder que inicia su carrera política o que asume un nuevo cargo. Si no defines con claridad quién eres y cuáles son tu programa, y lo haces con frecuencia, también en los medios de comunicación, otros lo harán por ti, y con peores intenciones. Ese es el tipo de política que no interesa mucho al diputado de Islington Norte y en el que es posible que no tenga un apoyo muy entusiasta y efectivo de los diputados laboristas que no coinciden con sus ideas ni votaron por él. Para empezar, el vicelíder del partido también elegido en primarias, Tom Watson, no comparte su oposición al programa nuclear Trident, la OTAN y la UE. Se sabe que Corbyn votó en contra de continuar en la Comunidad Económica Europea en el referéndum de 1975, pero no si ahora volvería a hacerlo.

 

La política actual no te deja tiempo para tomarte tu tiempo.

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