Ucrania y los inconvenientes de la cirugía de fronteras

times

No falla. En el momento en que un país sufre una guerra o un conflicto interno aparentemente irresoluble en el que hay identidades históricas en juego, alguien sale en Occidente para argumentar que quizá el problema sea que ese país no es real. Una ficción histórica mantenida durante años o siglos que hay que actualizar rompiendo las fronteras y separando para siempre a los bandos en disputa. Ocurrió con Irak, se ha vuelto a plantear en el caso de Siria y no ha tardado mucho tiempo en aparecer ahora con Ucrania.

Con todos los cambios de frontera originados por guerras y hundimientos de imperios en Europa Central y del Este en el siglo XX, tampoco vamos a extrañarnos ahora con que alguien saque ahora este argumento.

Lluís Bassets recoge la opinión de Leonid Peishakin, de la Fundación Juan March: “Si hay algo que define la experiencia ucrania es la división, entre la unión polaco-lituana y Rusia desde 1569 hasta 1795, los imperios austríaco y ruso entre 1795 y 1917, y el catolicismo griego y la ortodoxia rusa desde 1596 hasta hoy”.

Todo eso puede ser cierto, y hay muchos países cuya integridad interna, mantenida durante siglos, se ve ahora cuestionada por distintas razones y no sólo en Europa del Este (demos la bienvenida al ruedo europeo a Escocia, Cataluña y Flandes). Pero no está escrito en ningún sitio que las crisis políticas profundas que provocan disturbios en las calles sólo puedan arreglarse con el bisturí del cirujano.

Va aún más lejos Alexander Motyl, profesor de Ciencias Políticas en la universidad norteamericana de Rutgers, y de origen ucraniano, en una entrevista en The Atlantic. Motyl cree que la solución pasa por la dimisión de Yanukóvich, pero planteó en un artículo no hace mucho la provocadora idea de que quizá Ucrania debería dividirse. Pero en realidad no está a favor. Es sólo que cree que el país estaría mejor sin esas zonas llenas de rusohablantes controlados por los antiguos comunistas:

«Pero el hecho es que Donbas (una región en la zona oriental) es un agujero económico, una carga en los recursos de Ucrania, y resulta que es donde vive la parte más retrógrada de la población, no porque sean rusos o rusohablantes, sino porque son el equivalente a los sureños de EEUU que apoyaban el racismo y las leyes de Jim Crow. Y por último, sin que sea lo menos importante, es donde tiene más apoyos el Partido de las Regiones (el partido de Yanukóvich) y el Partido Comunista».

Acabáramos. Nos deshacemos de las zonas más retrasadas o influidas por Moscú y nuestros problemas desaparecen de inmediato.

Las divisiones internas en Ucranias son profundas y no se pueden obviar. Un Oeste volcado hacia Europa y que no olvida la hambruna de 1921 o la de 1932 y 1933, junto a la represión de Stalin. Un Este rusohablante que siente una afinidad cultural natural con Rusia. La zona industrial que depende de los subsidios del Estado. La zona menos urbana que cree que saldrá beneficiada del acercamiento a Europa porque de hecho sus exportaciones ya van a los países de la UE. Una mayoría de cristianos ortodoxos, pero con dos patriarcados diferentes, el de Moscú y el de Kiev. Los jóvenes que quieren ser europeos, no sólo en términos geográficos. Los más mayores que no creen haberse visto muy beneficiados por casi 25 años de independencia.

Esa realidad existe, pero la primera fisura que originó el último enfrentamiento procedió del comportamiento autoritario del Gobierno. Yanukóvich ganó las últimas elecciones (35,3% en la primera vuelta, 48,9% en la segunda) y eso le dio una legitimidad que no tardó en desgastar con leyes de contenido represivo. Después de lo ocurrido en Irak y Afganistán, no creo que sea necesario insistir mucho en la idea de que unas elecciones no conceden la democracia como por arte de magia. Sólo dan el poder al partido que consigue más votos. Si la corrupción afecta después a todos los niveles de la vida cotidiana, no sólo a los grandes contratos concedidos por el Estado, si los servicios de inteligencia acosan a la oposición, y si la ley se va cambiando para hacer cada vez más difícil la actividad de los disidentes, ningún Gobierno puede sorprenderse si la oposición pasa del Parlamento a la calle.

Pero eso no es motivo suficiente para trocear a un país.

Lógicamente, en televisión no tienen problemas para proponer las hipótesis más demenciales.

Por razones casi místicas, hay una izquierda que aún cree que todo lo que amenaza a Rusia forma parte de una conspiración en la que inevitablemente tiene que haber grupos de la extrema derecha implicados (y pagada por el oro de Moscú, bueno, no, el otro). En las manifestaciones de los últimos días, hemos podido ver a grupos ultraderechistas o ultranacionalistas (no suele haber muchas diferencias entre ambos) en la vanguardia de las manifestaciones, y probablemente en los enfrentamientos más violentos.

Uno de esos partidos es Svoboda, que obtuvo el 10,4% de los votos en las elecciones legislativas de 2012 en la primera ocasión en que conseguía representación parlamentaria. Forma parte del bloque de partidos de la oposición que se enfrenta a Yanukóvich. En las elecciones presidenciales de 2010, su candidato tuvo el 1,4% de los votos.

La idea de que la oposición está controlada por elementos fascistas o ultranacionalistas no se corresponde con esos números.

Otra cosa muy distinta es saber qué pasará si se impone el enfrentamiento a tiros. En ese contexto, los grupos más radicales de cada bando tienden a ver amplificada su influencia. Pero como explican aquí, si ese es el caso, el principal beneficiado será probablemente el Gobierno, a menos que antes el partido de Yanukóvich llegue a la conclusión de que necesita deshacerse de él para poder sobrevivir.

Preciosa la foto de la portada de The Times, ¿no?. Den las gracias al artista del photoshop (y un poco también al fotógrafo).

17.20

Hoy mismo los titulares más dramáticos («Ucrania al borde de la guerra civil») han quedado de repente obsoletos. Gobierno y oposición han firmado un acuerdo que supone la formación de un Gobierno de unidad nacional, la recuperación de la Constitución de 2004, una reforma constitucional y finalmente elecciones presidenciales como muy tarde.  Sigue leyendo

Publicado en Ucrania | Etiquetado | 30 comentarios

Rubén Blades y Venezuela

El músico panameño Rubén Blades escribe sobre Venezuela:

«El país está tristemente polarizado y por eso hoy Venezuela duele. La aparente ausencia de una solución se debe a la falta de un liderazgo que establezca un propósito de lucha que unifique al país, en lugar de dividirlo. Si estás a favor de la oposición, eres un burgués parásito, agente de la CIA, vendido al Imperio. Si favoreces al gobierno eres un comunista, maleante, vendido a Cuba y a los Castro. Ninguna de estas definiciones habla de Venezuela y de su necesidad. Solo pintan el odio y la expectativa
personalista de quien esgrime el argumento, impidiendo la posibilidad de un diálogo inteligente y patriótico».

Siempre es fácil ante una situación como la de Venezuela alegar que los dos bandos están igualmente equivocados en su visión del conflicto. ¿Y cuál es la solución? Pero lo que es difícil de rebatir es la idea de que el diálogo político en un país es imposible cuando se impone la norma ‘o conmigo o contra mí’. En ese caso, es bastante frecuente que las diferencias políticas sólo puedan solventarse a través de la violencia, verbal o física.

Publicado en Venezuela | Etiquetado | 23 comentarios

El niño del desierto

niño desierto

Otros ya lo han contado antes que yo y los medios de comunicación ya han rectificado. El niño de cuatro años que cruzó solo el desierto entre Siria y Jordania no estaba solo, pero sí separado de sus padres. Estaba perdido, pero no solo en mitad de un desierto. La fotografía, la información incompleta dada por ACNUR, no de mala fe (y no olvidemos que tienen otras cosas de las que ocuparse en su trabajo), y un tuit de una periodista de CNN, no totalmente falso pero sí incorrecto, hicieron que muchos medios dieran una historia inverosímil.

Si la materia prima son 140 caracteres y unas fotos, no siempre hay suficiente para construir una noticia.

Como cuenta BBC, todos los días se pierden niños en estos pasos fronterizos del desierto. En el tránsito, las familias se separan, muchas mujeres ayudan a niños aunque no sean de su familia y la única alternativa es reunirse al otro lado. Sólo hay un sitio al que ir y es hacia delante, y todos confían en que al final todo se solucione, como así ocurrió en este caso. Si suena terrible, hay una cosa que debemos tener claro: es mucho peor de donde vienen.

Por lo que respecta a los medios de comunicación, el veredicto, aunque el error se solventó unas horas más tarde, no es muy alentador. La guerra de Siria es increíblemente compleja por distintas razones, excepto para aquellos que ya saben lo que va a ocurrir desde mucho antes de que termine, pero eso nunca es excusa para los periodistas. Mucha gente se queja de que no hay respuestas claras sobre los acontecimientos, pero lo que ocurre es que no existen. Al menos, se podría pedir que hechos concretos que ocurren en un sitio donde hay testigos no sean adulterados para provocar mayor emoción.

Cuando no tienes información de calidad, la tentación es recurrir a los sentimientos. Hay informaciones que se propagan con más facilidad, incluso entre gente a la que no le puede importar menos lo que ocurre en Siria, porque son dramáticamente directas y fáciles de entender. ¿Quién no se siente conmovido por la imagen de un niño solo?

Se supone que los periodistas deben reaccionar más con la cabeza que con el corazón. Si lo hacen con lo segundo en momentos en que los hechos confirmados son escasos, lo más probable es que cuenten cosas que no son ciertas. Y eso es lo peor que le puede pasar a un periodista.

Publicado en Periodismo, Siria | Etiquetado , | 7 comentarios

Más propaganda de Moncloa en las portadas

elmundo ceuta

Al igual que el lunes, otro periódico ha sacado en portada un titular que parece redactado por los servicios de propaganda de Moncloa. En El Mundo, se lee este martes en primera página que «el Gobierno cambiará la ley para evitar dramas como el de Ceuta» (versión web con titular diferente).

¿Quiere decir eso que la Guardia Civil dejará de abrir fuego con material antidisturbios contra los africanos que intenten entrar a Ceuta por el agua? No exactamente.

La noticia hace referencia al intento de cambiar la ley de extranjería y «unificarla» (sic) con el acuerdo que se firmó con Marruecos para la repatriación inmediata de los subsaharianos que intentan entrar en España. No termino de entender muy bien cuál es el problema en este supuesto desequilibrio. Una ley aprobada por el Parlamento siempre tendrá más fuerza que cualquier acuerdo al que llegue el Gobierno con un país extranjero. Se supone que el poder ejecutivo está obligado a cumplir la ley, y con él las fuerzas de seguridad.

Pero a este Gobierno no parecen interesarle los derechos que la actual ley concede a los extranjeros, esas «garantías de derechos humanos», como suelen ser descritas en los medios de comunicación. En teoría, eso no permite lo que se denomina con frecuencia «expulsiones en caliente», uno de esos expresiones tan curiosas que abundan en los medios por razones bastante discutibles.

Por otro lado, como también cuenta el periódico, en el caso de Ceuta el día de la tragedia ni se cumplió ni la ley ni tampoco los términos del acuerdo con Marruecos.

No hay datos concretos sobre ese intento de reforma legislativa, porque de momento lo que se ha hecho es crear un «grupo de trabajo» en el que supongo que habrá expertos y altos cargos de varios ministerios.

Entonces, ¿qué tiene que ver todo esto con la desgracia de Ceuta? ¿Cómo pueden saber que agilizar los trámites para expulsarlos de vuelta a Marruecos en algunos casos impedirá la llegada de inmigrantes por tierra o agua? Dudo de que la ley vaya a decir que la playa de Ceuta no es territorio español y que por tanto los africanos que lleguen allí puedan ser expulsados de inmediato sin más trámites. Tampoco me creo que una nueva ley certifique esa explicación tan delirante, procedente de mandos de la Guardia Civil, según la cual la frontera siempre está por detrás de la primera línea de agentes.

En ningún momento del artículo, se explica en concreto cómo ese cambio legislativo de resultado aún incierto puede «evitar dramas como el de Ceuta».

Eso sí, el titular habrá lucido radiante en la mesa de la secretaria de Estado de Comunicación.

Publicado en España, Periodismo | Etiquetado , , | 13 comentarios

Hoy es un gran día para el Ministerio de Interior

avalancha

Los lunes son días terribles para los periódicos, y en general para los medios de comunicación (por no hablar del resto de la población). No es raro que la apertura de la portada sea un tema hecho el viernes que, para cuando llega el lunes, tiene un sospechoso olor a habitación cerrada. En los días peores, casi cualquier cosa que tenga un titular puede llegar a valer.

Un regalo al ministro de InteriorLa portada de El País de este lunes no está dentro de ese nivel de necesidad. Es una ayuda al ministro de Interior como sólo puede prestarla el diario que tanto ha hecho por el Gobierno de Rajoy en esta legislatura.

Frente a las críticas a la actuación de la Guardia Civil por su intervención en una operación que se saldó con 15 cadáveres, nada podía alegrar más la vista a Fernández Díaz que ver una portada que evaluara las dimensiones de la amenaza: un ‘ejército’ de 30.000 personas que esperan su momento para cruzar la frontera por la fuerza. Seguro que sus votantes se ponen del lado de los uniformados.

‘Asalto’, ‘avalancha’, ‘salto’ más raramente, como en este titular. Todas estas noticias, habituales también en los medios de comunicación públicos como RNE, TVE y Efe, están impregnadas de un alarmismo evidente. Se diría que hay un enemigo que puede terminar arrollando las defensas de la nación.

Así empieza el artículo: «Alrededor de 30.000 subsaharianos están asentados en Marruecos a la espera de poder entrar clandestinamente en Europa, en la mayoría de los casos a través de Ceuta y Melilla, según informes de la inteligencia española, a los que ha tenido acceso El País».

Eso es lo que aparece en la primera página del periódico. En su versión en la página web, desaparece esa referencia a la «inteligencia», que mucha gente pensará que se trata de los servicios de inteligencia, y es sustituida por un «según fuentes policiales españolas». Lo que viene a ser, traducido al lenguaje normal, un mando de la policía.

Ni la cifra es noticia –Fernández Díaz citó de pasada ese número en la comparecencia parlamentaria de la semana pasada («las autoridades marroquíes cifran en no menos de 30.000 el número de inmigrantes que en su país están esperando para llegar a Europa»)– ni es la primera vez que aparecen en la prensa informes policiales sobre la presencia de un importante contingente de africanos en el norte de Marruecos que esperan pasar a Europa a través de España.

La diferencia estriba en llevar ese titular a la portada del periódico unos días después de que se produjera la tragedia de Ceuta. Ese es el regalo concedido a Fernández Díaz, que aspira a que se vayan olvidando las mentiras del delegado del Gobierno y del director de la Guardia Civil. Esta crisis es mucho más llevadera para él si el foco del debate se centra en las dificultades del trabajo de las fuerzas de seguridad en la frontera.

Es una constante de los tabloides británicos, en especial el muy influyente Daily Mail, de pintar la inmigración procedente del exterior, legal o ilegal, con o sin papeles, como una amenaza económica, social o cultural. Hoy mismo lo hace el Daily Express con un sondeo probablemente manipulado o inventado –marca de la casa– con la peculiaridad, que no deja de tener su gracia, de que los otros tres personajes que aparecen en portada tienen raíces personales en el extranjero. Por ejemplo, el padre de Helen Mirren nació en Rusia. El nombre original de la actriz es Helen Lydia Mironoff.

Se trata de elegir para la portada la noticia o imagen que más recelo provoque en relación a los extranjeros. Cualquier número por encima de mil, no digamos ya 10.000, puede generar alarma social entre la gente para la que siempre hay demasiados extranjeros.

Las cifras pueden ser reales. Lo que se olvida, siempre en el mismo sentido, es el contexto.

Juan Luis Sánchez plantea las dudas algo más que razonables sobre el número real de extranjeros que viven ahora en Marruecos con la esperanza de pasar algún día a España.

Pero incluso si fueran 30.000, si las fronteras se hundieran durante un día y todos lograran entrar, si todos los subsaharianos que hablan francés o inglés prefirieran quedarse en España con un idioma que no entienden y una economía que no tiene empleos para ellos, si todas esas circunstancias improbables se dieran al mismo tiempo, ¿sería una catástrofe para España? ¿Para el país que la década pasada absorbió un número espectacular de extranjeros sin tensiones sociales graves hasta que han alcanzado un 11,7% de la población (5.520.133 sobre 47.059.533 habitantes), según los datos del padrón recopilados por el INE?

Ya sabemos que la política oficial del Ministerio de Interior no va a ser nunca la de dejar la puerta abierta a cualquier inmigrante que quiera entrar. No lo fue con el anterior Gobierno y no lo es con este. Pero en cualquier caso ya deberíamos saber que incluso si no tiene un éxito completo en esa tarea, y no lo va a tener, las consecuencias económicas y sociales no serán dramáticas.

El último número de la revista Alternativas Económicas dedica un amplio reportaje al saldo positivo que ha supuesto la llegada de esos inmigrantes. Aumentaron la natalidad con el consiguiente efecto positivo en la viabilidad del sistema de pensiones, aceptaron los empleos peor remunerados que buena parte de la población española no quería, fueron los que más perdieron con el hundimiento de la construcción, son los que tienen más parados pero gozan de menos subsidios, y utilizan mucho menos los servicios sanitarios al ser inferior su edad media.

En términos generales, se puede decir que esa aportación es mucho más profunda que la que hacen los potentados saudíes, que salen en la foto, con el contrato del AVE de La Meca.

Pero de todas formas algún periódico tenía que ocuparse de los intereses políticos del ministro de Interior. Cuestión de prioridades.

Publicado en España, Periodismo | Etiquetado , , | 25 comentarios

Ellen Page ya no tendrá miedo

Emocionante discurso de la actriz Ellen Page en una conferencia sobre derechos humanos unos días después de que anunciara en público que es lesbiana. Más allá de cómo afectará eso a su vida personal y profesional, lo importante es que puede dar fuerzas a otras muchas personas que durante años, como cuenta ella, han sufrido discriminación y abusos y han tenido que vivir en una mentira.

En una situación parecida está el jugador de fútbol americano Michael Sam, que recibió este sábado el apoyo de la afición de la Universidad de Missouri en un partido de baloncesto. Sam es jugador universitario y aspira a entrar en el draft de la NFL tras esta temporada.

El apoyo público, como el que recibió el jugador de baloncesto Jason Collins, ha sido amplísimo, como muestra de la evolución de la sociedad norteamericana, que cada vez más ve la homosexualidad, no como un asunto afectado por los prejuicios morales y religiosos, sino como una cuestión de igualdad de derechos. Sin embargo, los inconvenientes profesionales ante este paso no son menores. Collins, que estaba sin equipo cuando dijo que era gay, no ha vuelto a jugar en la NBA desde entonces.

Publicado en EEUU | Etiquetado , | 7 comentarios

Los piratas de la prensa

Los piratas de ABCEuforia en el mundo de la cultura. Éxtasis en el periodismo. La crisis de la prensa –pilar de la democracia, el Estado de derecho y los buenos modales en la mesa– tiene por fin ante sí un remedio milagroso. Varios periódicos le dedican este sábado sus portadas. Nos hemos salvado. O mejor dicho, el Gobierno nos ha salvado de… (música de terror) ¡¡la piratería!!

Al final, era eso. Un mercado publicitario de 2.000 millones ha pasado a tener que conformarse con 600 porque Google News publica el titular y dos frases con un enlace al artículo original. Las empresas han tenido que despedir a miles de profesionales porque algunas webs publican resúmenes de prensa. Se acabó el «gratis total» sin el cual los lectores, arrepentidos, volverán en manada a los quioscos para hacerse con esas cabeceras que perdieron el año pasado 1,3 millones de lectores.

Para el nuevo director de El Mundo, Casimiro García Abadillo, la llamada tasa Google es el primer paso necesario para «evitar el hundimiento de la prensa por los piratas». Eso mismo, los piratas. ¿La falta de adaptación al universo digital? ¿Los cambios de costumbre de los lectores? ¿La creciente falta de calidad en los contenidos y la cobertura de temas del corazón para subir las ventas en fin de semana? ¿La pérdida de capital humano en las redacciones? ¿Las inversiones millonarias fallidas, como las de Prisa en Sogecable y la de Unedisa con la compra de Recoletos, que han generado una deuda imposible de enjugar con los recursos propios?

No, nada de eso, son los piratas los que han provocado el hundimiento. Todo lo descrito en el párrafo anterior es sólo una mala racha.

Como el boxeador sonado con la cara cubierta de sangre que casi ya no puede ver, cuentan a su preparador que sólo necesitan un par de puntos de sutura para salir a ganar el combate.

Toda esta visión de la prensa como pilar imprescindible de la democracia pasa obviamente por el requisito previo de su independencia. Resulta difícil de aceptar esa importancia si los periódicos se limitan a ser el brazo propagandístico del poder político. Las empresas editoras llevan tiempo pidiendo ayuda al Gobierno, mientras algunas de ellas rechazan al mismo tiempo la intervención del Estado y las subvenciones a las empresas no productivas. Ahora ya están en deuda con el Gobierno, al igual que con los bancos, y nos quieren hacer creer que una limosna de Google, en forma de unas decenas de millones de euros al año para todos, les sacará de su crisis estructural.

Su problema, y el de sus lectores, es que el Gobierno no entiende de nada que tenga que ver con el concepto de «gratis total». Tengan por seguro que se cobrará su deuda y con intereses. Los piratas que visten de traje son mucho más implacables que los que navegan en barcos con cascos agujereados.

17.00

Un apunte final gracias al tuit de Juan Antonio Giner. Frente a los que piensan que los periódicos han perdido una parte impresionante del mercado publicitario a causa del abandono de los grandes anunciantes o la crisis económica, está la realidad, lo que en inglés se llama «death by a thousand cuts».

En muchos países, los periódicos tenían un monopolio virtual sobre los pequeños anuncios, lo que en muchos diarios aparecía como anuncios por palabras. Procedía del monopolio informativo y publicitario que esos medios tenían sobre las ciudades en que se editaban. En el caso que nos ocupa, tanto da Nueva York como Albacete. Si querías vender un coche de segunda mano, alquilar un piso o anunciar un pequeño comercio, esa era la única ventana disponible, o al menos la más efectiva.

Es cierto que la prensa gratuita supuso una competencia directa en algunos mercados, pero la mayor amenaza se originó en Internet, y aunque la personificación diabólica de esa competencia es Google, no se puede decir que fuera la única. Los periódicos podrían haberse adelantado y no lo hicieron.

Algunas empresas lo intentaron con mayor o menor fortuna, pero la mayoría de ellas se quedó mirando al horizonte confiadas en que por algún mandato divino nadie estaría en condiciones de disputar esa jugosa parte del mercado publicitario. Algunos idiotas con traje dijeron que no tenía sentido hacerse la competencia a sí mismos. Si no hacían nada, la gente continuaría estando ‘obligada’ a pasar por el aro.

Cuando se dieron cuenta, era ya demasiado tarde. De hecho, algunos no se han enterado todavía.

Publicado en Crisis, España, Periodismo | Etiquetado , , , | 29 comentarios

Qué está pasando hoy – 13 Feb.

–«Quien quiera mi puesto que lo diga abiertamente», dijo Enrico Letta. Y Matteo Renzi lo dijo. Dijo que el primer ministro había hecho un «gran trabajo» y comunicó a los dirigentes del PD que ya es hora de enviarlo a casa. Ganó la votación por 136 votos a 16. Con esa diferencia, Letta no podía engañarse. El viernes presenta la dimisión. La política italiana en todo su esplendor.

Desaparece en Pakistán un periodista y activista contra los ataques de drones. Probablemente, ha sido detenido por los servicios de inteligencia.

–Londres avisa a Escocia: con la independencia, os quedáis sin la libra. Respuesta de Salmond: sin libra, no pagamos nuestra parte de la deuda. Un problema para una unión monetaria: el Banco de Inglaterra debería avalar la futura deuda escocesa o rescatar al RBS si este volviera a tragarse una burbuja.  Sigue leyendo

Publicado en Qué pasa hoy | 3 comentarios

Qué está pasando hoy – 12 Feb.

–Enrico Letta se resiste a dimitir. Matteo Renzi quiere ser primer ministro para hacer la misma política sólo que más rápido. Lo normal en Italia. Reuters describe a Renzi como «un centrista que no oculta su desprecio por el ala izquierda del partido».
–Amnistía Internacional llama limpieza étnica a lo que está ocurriendo en la República Centroafricana.
–Penguin retira en India un libro sobre mitología hindú por presiones de grupos ultranacionalistas.  Sigue leyendo

Publicado en Qué pasa hoy | 2 comentarios

Cameron se pone el disfraz de político conmovido

Gran viñeta de Peter Brookes en The Times. Por si no se ve bien, por debajo del agua se lee en el cartel «Vote Tory». El aspecto teatral de la política se acentúa en el caso de grandes desgracias. El líder se quita la corbata, se pone las botas y cuenta a la gente lo muy apenado que está por la desgracia que han sufrido. Y en el fondo, está pensando: por amor de Dios, espero que todo este desastre no me quite los votos que necesito para ganar las próximas elecciones. Y como buena parte de las zonas afectadas por las lluvias en el Reino Unido son distritos donde los conservadores disputan sus escaños con los liberal demócratas, el más mínimo error se puede pagar caro.

Desde que Schröder ganó las elecciones en Alemania gracias a su respuesta decidida tras unas inundaciones, o al menos eso se suele decir, el desbordamiento de ríos es considerado un elemento clave. Puede hundir un Gobierno o hacer que un político empiece a andar sobre las aguas.

Publicado en General, Reino Unido | Etiquetado , | Deja un comentario