Una foto símbolo de la guerra de los militares israelíes contra los menores palestinos

La foto, de la agencia palestina Ma’an, se extendió con rapidez hace unos días, el 7 de diciembre. Mostraba a un palestino detenido en Hebrón y rodeado de soldados israelíes en las protestas por el reconocimiento por Trump de Jerusalén como la capital israelí. El arrestado era Fawzi al-Junaidi, de 16 años, un menor de edad. El número de soldados era 23. El comentario más extendido: ¿cuántos soldados israelíes se necesitan para detener a un adolescente?

Hay un vídeo de parte de ese momento.

Estaba previsto que Al-Juanidi fuera conducido ante un tribunal militar este lunes.

Como símbolo, la imagen sirve de ejemplo de la inmensa superioridad de los militares en el uso de la fuerza frente a los palestinos. Los titulares de los últimos días sobre la posibilidad de un estallido de violencia a causa de la decisión de Trump ocultan que son los israelíes los que están en una posición de completa superioridad.

Los palestinos pueden manifestarse, hacerlo de forma pacífica o lanzando piedras u otro tipo de objetos a las fuerzas policiales y militares. La respuesta israelí siempre es implacable.

Otro caso reciente de detención de un menor es el de un chico de 15 años, con síndrome de Down, arrestado por los soldados en Hebrón. Raquel Martí, de UNRWA, destacó el domingo que llevaba dos días detenido.

Los menores son detenidos de forma rutinaria en los territorios palestinos. Con independencia de lo que opinen sus padres y de las órdenes que reciban de ellos, los adolescentes y también muchos niños se lanzan a la calle para ser testigos de los enfrentamientos y manifestaciones y a veces para participar lanzando piedras. Pero la mayoría de los que participan de forma más arriesgada no son niños de 12-14 años, sino adolescentes de 15-18.

Si son detenidos, los menores comparecen ante los mismos tribunales que los adultos. Algunos acaban en prisión donde se ven obligados a convivir con adultos. Centenares de menores son detenidos cada año por militares y policías israelíes. La mayoría son atados o esposados cuando raramente están en situación de huir y están en clara inferioridad física frente a los soldados. Fácilmente intimidables, el 83% de los menores firma una confesión, según un informe de HaMoked y Btselem de octubre de este año.

En 2013, un informe de Unicef denunció que los malos tratos sufridos por menores palestinos a manos de militares eran “amplios, sistemáticos e institucionalizados”.

La organización israelí de derechos humanos Btselem ha difundido el vídeo de las detenciones a niños realizadas en Hebrón en un incidente ocurrido en octubre.

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