El termómetro del miedo en las elecciones del Reino Unido

¿Cómo se mide el miedo que sienten los políticos en los últimos días de campaña? Sabemos que son habituales las declaraciones dramáticas sobre lo que el país se juega en la cita. Queda menos presentable hacer hincapié en lo que se juega el partido o el líder. Hay una cosa segura: David Cameron y Ed Miliband tendrán que buscarse otro empleo si no acaban en Downing Street. A diferencia de España, los partidos británicos tienen poca paciencia con los perdedores.

Continúa en eldiario.es

Publicado en Reino Unido | Etiquetado , , , | Deja un comentario

Los valores republicanos de Francia tienen un precio

hollande

Y ahora cuéntame otra vez la historia de los valores republicanos de Francia, la defensa de los derechos humanos, libertad, igualdad y fraternidad, la dignidad del ser humano, el laicismo.

François Hollande ha ido corriendo a Riad a presentar sus respetos al Consejo de Cooperación del Golfo, que dirige Arabia Saudí. «Estamos aquí para definir una asociación estratégica y permanente» contra el terrorismo, ha dicho.

Y ahora pasemos a la pasta:

«Hollande se negó a dar detalles sobre posibles acuerdos comerciales, pero dijo que hay unos 20 proyectos que incluyen la exportación de armas, instalaciones de energía solar, aviación civil, proyectos de transporte e inversiones en sanidad. Algunos de los acuerdos se harán realidad en octubre, dijo».

Este lunes, Hollande firmó la venta de 24 cazas Rafale a Qatar por valor de 6.300 millones de euros. Las crónicas dicen que Francia apoya con decisión los intentos del Consejo del Golfo de «restaurar la paz y la seguridad en la región».

Todo marcha perfectamente para el rey Salmán.

Foto: Hollande y el ministro saudí de Defensa, Mohamed bin Salmán.

Publicado en Arabia Saudi, Francia | Etiquetado , , | Deja un comentario

Arabia Saudí, el país que nunca cambia

salman

En 1979 un comando de yihadistas asaltó La Meca y durante varios días se hizo fuerte en los lugares más sagrados del Islam ante las muy poco competentes fuerzas de seguridad saudíes (ver libro ‘The Siege of Meca’).  La idea de que el régimen más integrista del mundo musulmán pudiera tener enemigos tan peligrosos entre los fundamentalistas parecía difícil de creer, más allá de su alianza estratégica con EEUU. Que pudieran montar una operación de esas características y avergonzar a la monarquía saudí (ante lo que Riad tuvo que rendirse a la evidencia y pedir la ayuda técnica de franceses y norteamericanos), era algo muy diferente. Realmente, ¿llegaría el día en que esa dinastía multimillonaria pagaría con su desaparición la vida de lujo que parecía ser su único objetivo?

Desde entonces, muchos análisis han previsto un futuro de incertidumbre para Arabia Saudí por varias razones: la volatilidad del mercado del petróleo, su dificultad para encontrar empleos para los jóvenes, su apoyo económico e ideológico a una versión fanática del Islam que creaba monstruos  que terminaría devorándolos. Lo cierto es que en estos 25 años el régimen no se ha venido abajo.

Ahora ha sido capaz de promover una guerra de precios que ha causado el hundimiento del precio del petróleo y ha neutralizado cualquier intento de la OPEP por frenar esa tendencia. En esa pelea, los saudíes juegan con ventaja, lo que no pueden decir iraníes, rusos y venezolanos. En los últimos años, han mantenido su rivalidad histórica con Irán, han ayudado a Bahréin a reprimir un movimiento por la libertad, han intensificado su odio a los Hermanos Musulmanes egipcios y han promovido el apoyo a los grupos insurgentes sirios que quieren derrocar al Gobierno de Asad, aliado de sus enemigos iraníes.

No parece que eso sea propio de un Gobierno agonizante.

En parte, hay que aceptar que todo eso ha sido posible gracias al monarca que falleció en enero con 90 años. Abdalá había dirigido los destinos del país, no ya desde 2005 cuando llegó al trono, sino en la práctica desde 1995 cuando el rey Fahd sufrió un ataque que le dejó casi incapacitado para los asuntos políticos. Los medios le colocaron de inmediato la etiqueta de reformador, aunque sólo fuera porque tenía un estilo de vida menos ostensoso que otros miembros destacados de la familia real. A su edad, no iba con su estilo pasar el verano en Marbella como a Fahd ni montar fiestas espectaculares en Dubai.

Nunca alteró uno de los puntos cardinales del Estado saudí: la alianza de la monarquía con la jerarquía religiosa wahabí, que imparte una visión de la religión que no ha contado con una revisión teológica desde hace varios siglos. Continuó contribuyendo a que ese mensaje se extendiera por otros países musulmanes de tradiciones diferentes. Se enfrentó a Al Qaeda, no porque los yihadistas fueron unos herejes, sino porque estos habían declarado la guerra al Estado saudí. Al estar también en primera línea en la guerra contra Al Qaeda, los medios norteamericanos decidieron que eso convertía a Abdalá en un moderado.

Cuando llegó al poder, Washington pensó que tendría problemas con él porque le adjudicaba una mentalidad nacionalista que podría entrar en colisión con la alianza estratégica con EEUU. Eso no ocurrió. En los últimos dos años, su Gobierno sí dejó patente su malestar por la falta de ayuda norteamericana a los insurgentes sirios y por la actitud ambivalente de EEUU ante las rebeliones de la Primavera Árabe. Cualquier desafío a los regímenes autoritarios y dictaduras era visto con malos ojos en Riad, y sólo cuando el golpe de Estado acabó con el Gobierno de los Hermanos Musulmanes en Egipto Abdalá pensó que el peligro estaba conjurado.

Las ejecuciones de condenados por delitos comunes continuaron, así como la discriminación legalizada de la mujer. Ni siquiera la cuestión simbólica de la prohibición de conducir para las mujeres sufrió algún cambio. A las mujeres se les permitió trabajar como dependientas en supermercados (los hombres saudíes no suelen hacer la compra) y en tiendas destinadas sólo a mujeres. La ‘modernización’ de Abdalá consistió por ejemplo en que las tiendas de ropa interior femenina no estaban obligadas a contar con hombres como vendedores, una situación francamente surrealista.

Eso no impidió que apareciera a su muerte en algunos titulares como defensor de los derechos de la mujer, y no por haber tenido cerca de 30 esposas (nunca más de cuatro al mismo tiempo como marca la ortodoxia islámica que permite la poligamia).

No hubo ningún cambio relevante en el sistema educativo saudí. La solución de Abdalá fue aumentar las becas para que miles de jóvenes estudiaran en el extranjero. Con eso aumentó la formación técnica de la élite saudí y su contribución a la economía, pero sin que eso cambiara nada las relaciones de poder dentro del país.

Muchos análisis indican que el rey Abdalá hizo lo posible para contener la corrupción en la familia real. Lo dicen porque el último escándalo conocido de grandes dimensiones (el contrato de Al-Yamamah de compra de armas al Reino Unido del que Tony Blair se ocupó de que la investigación no llegara demasiado lejos) se remonta a algo más de una década. Nunca estuvo en condiciones de poner coto a otros miembros de la realeza, sobre todo los que controlaban el Ministerio de Defensa y los contratos de armamento, más predispuestos que él a embolsarse las comisiones correspondientes.

Abdalá no era un monarca absoluto que pudiera imponer su voluntad al resto de la familia real. Los asuntos políticos e internos se rigen en la monarquía saudí por un cierto consenso que durante décadas se vio favorecido por el hecho de que el rey Fahd y otros miembros de la cúpula formaban parte del llamado clan de los Sudairi. Todos ellos eran hermanos, no hermanastros, y establecieron en la práctica lo que podríamos llamar un Gobierno de coalición para regir el país. La mala salud de Fahd y los méritos conseguidos durante años por Abdalá limitaron su poder, además de por el hecho de que Abdalá, hermanastro de todos ellos, era mayor.

Para entender el complicado reparto de poder en la familia real, hay que saber que el fundador del Estado saudí, Abdul Aziz ibn Saud, tuvo no menos de 45 hijos, y que tras su muerte el trono fue asignándose a cada uno de sus hijos en función de su edad y de sus capacidades para el puesto. Cada hermano promociona a sus hijos y a los hijos de sus aliados, y sólo cuando algunos de ellos muestran una total incompetencia para el cargo son relevados.

Abdalá puso en marcha en 2006 un consejo para formalizar todas estas relaciones políticas y familiares y diluir el poder del clan de los Sudairi. Sin embargo, eso no le impidió tomar algunas decisiones drásticas en el segundo escalón de la élite, el nivel de los nietos de Abdul Aziz, aspirantes a hacerse con los grandes puestos cuando se produjera el salto generacional.

En abril de 2013 destituyó al viceministro de Defensa, Khaled bin Sultan. Khaled no era un alto cargo más a sus 63 años. Hijo del que había sido ministro de Defensa durante décadas y luego príncipe heredero, había dirigido las Fuerzas Armadas durante la Guerra del Golfo de 1991. Nunca quedaron muy claras las razones del relevo, que podrían deberse a negocios corruptos no aclarados o al fracaso de las unidades militares saudíes enviadas a Yemen para ayudar a su Gobierno a acabar con la rebelión de los huzíes.

La muerte de Abdalá en enero llevó al trono a Salmán bin Abdulaziz, de 79 años, también hijo del fundador de la dinastía. Tres meses después de su ascensión, tomó las decisiones postergadas durante años para asegurar el futuro de la dinastía a través del ascenso de la nueva generación. Destituyó al príncipe heredero Muqrin, cercano al anterior monarca, y colocó en su lugar al príncipe Mohamed bin Nayef, de 55 años y ministro de Interior.

Abdalá no lo había dejado todo tan atado como pensaba. Había obtenido el apoyo del consejo real para el nombramiento de Muqrin de forma que su sucesor no pudiera anularlo. Al final, y en un plazo de tiempo tan breve como sorprendente, Salmán logró convencer al mismo consejo de la necesidad de un nuevo cambio, que además coloca a su hijo en disposición para optar en el futuro por la sucesión. Mohamed bin Salmán, de 34 años (una edad ínfima en la gerontocracia saudí) y ministro de Defensa, se sitúa como segundo en la línea de sucesión por detrás de Nayef.

Con Salmán, el clan de los Sudairi vuelve a controlar el poder en el país. Los hijos del matrimonio de Abdul Aziz con su esposa «favorita» y sus descendientes aceptaron el poder de Abdalá pero no han dejado que se prolongue tras su muerte.

¿Cómo han conseguido convencer al resto de la familia real de este golpe de palacio? Es difícil saberlo en un régimen encerrado sobre sí mismo y estructurado bajo la premisa de que nada puede cambiar. La interpretación más extendida es que precisamente Salmán ha convencido a los demás de que la estabilidad y los nuevos retos en política exterior exigen tomar decisiones que llegan con mucho retraso. El objetivo es hacer frente a Irán.

Salmán fue vicegobernador y gobernador de Riad durante 48 años, nada menos. Como la mayoría de los miembros de la familia real vive en la capital, una de las principales funciones del gobernador es atender a sus necesidades, por ejemplo resolviendo como mediador en todas las disputas económicas que puedan surgir entre sus integrantes. Durante ese tiempo, tejió relaciones de confianza que ahora le han sido muy útiles.

La Primavera Árabe y sus repercusiones han provocado un cierto sentimiento de urgencia en los gobernantes saudíes. El miedo a la desestabilización interna y a la respuesta de la minoría chií de la zona oriental del país a la discriminación han convalidado el ascenso de las nuevas caras. Nayef es hijo de la figura más reaccionaria de la élite saudí durante décadas al que relevó en el Ministerio de Interior. Ha continuado su misma política: dura represión contra cualquier atisbo de disidencia y mano tendida (o incluso recompensas económicas) a los yihadistas que estén dispuestos a abandonar Al Qaeda (porque no les reprochan sus ideas extremistas, sino que quieran derrocar al régimen saudí).

La legislación antiterrorista puesta en marcha por Nayef y el encarcelamiento de los disidentes dejan claro que el nuevo príncipe heredero no permitirá que nadie cuestione la forma en que se ejerce el poder.

La aparición de Mohamed bin Salmán en primera línea es más sorprendente. Además de promover a su propio hijo, el rey establece que la prioridad en los próximos años continuará siendo el enfrentamiento con Irán, y nadie mejor que el ministro de Defensa para dirigir esa guerra no declarada. En ese conflicto, al igual que en la política sobre el petróleo, Riad se ha separado de EEUU forzando a Washington a aceptar que Arabia Saudí lleve a cabo una política más agresiva contra los iraníes. Ocurre precisamente cuando la negociación sobre el programa nuclear iraní abre posibilidades para que EEUU inicie una relación diferente con Irán.

Mientras la irrupción del ISIS ha hecho que Washington se plantee las consecuencias que puede tener el derrocamiento de Asad, en Riad más bien piensan lo contrario. Además, han iniciado una campaña de bombardeos de Yemen para acabar con las milicias huzíes (chiíes) o al menos provocar la partición del país. Según Al Jazeera, este domingo fuerzas de tierra saudíes ya han entrado en el sur de Yemen, en la zona de Adén, para ampliar la invasión.

Esta es la apuesta más arriesgada de Salmán. Un fracaso de la campaña saudí en Yemen (hasta ahora los bombardeos no han hecho mella en los huzíes) mermaría el prestigio de su hijo como ministro de Defensa. Y, como han recordado algunos análisis, un futuro rey podría hacer lo mismo que Salmán y alterar la línea sucesoria.

Lo que es indudable es que Arabia Saudí continuará promoviendo las tendencias más reaccionarias dentro del Islam, no dejará de implicarse en aventuras militares contra Irán y seguirá disfrutando del apoyo y connivencia de EEUU y Europa.

Foto: Salmán (derecha), junto al emir de Qatar en febrero de 2015.

Publicado en Arabia Saudi | Etiquetado , | Deja un comentario

Cosas que hacer en sábado cuando no estás muerto

Todos los tráilers son iguales.

–Una historia oral de ‘Aterriza como puedas’.
–El universo cinematográfico de Marvel.
–Cosas que no sabías de ‘La naranja mecánica’.
–Es duro ser mujer en Hollywood.
–El perdedor William H. Macy.
‘Cowboys Vs. Dinosaurs’, la peli que estabais esperando.
–La nueva de ‘Star Wars’ podría ser peor.
–Guión de ‘The Social Network’ (vía Bloguionistas).
Antártida.
El minibar de hotel, una reliquia del pasado.
La violación de Berlín en 1945.

Publicado en Cosas del sábado | Etiquetado | Deja un comentario

Una campaña electoral es una forma de romance

‘Let’s Get It On’, que cantaba Marvin Gaye, versionado por Sky News para la campaña electoral británica. Hay que ver el plano final después de los títulos.

Una campaña para unas elecciones en las que nadie sacará mayoría absoluta es a fin de cuentas una forma de romance, primero con los votantes, luego con otros partidos. Quizá no acabe con sexo, pero al menos tiene que acabar en algo.

Publicado en Humor, Reino Unido, Television | Etiquetado , , | Deja un comentario

Si el ministro de Justicia quiere tapar las filtraciones, que vigile a sus colegas de Gobierno

soraya catala

El ministro de Justicia ya tiene una solución para intentar que no se repita el show que nos ofrecieron el Ministerio de Hacienda y la Agencia Tributaria a cuenta de la detención por horas de Rodrigo Rato. Multar a medios de comunicación sobre investigaciones judiciales en las que se haya declarado el secreto de sumario. Si no puedes impedir que la gente se entere sobre la corrupción en el PP, al menos mete miedo a los periodistas que se atreven a informar sobre la corrupción en el PP. Sería además una buena excusa para los medios que no informarían sobre eso ni aunque les torturaran con astillas ardiendo.

No se trata tanto de intimidar a aquellos que en la Administración se atreven a contar a un periodista que algo huele a pescado podrido. La ley ya castiga eso a través del delito de revelación de secretos. Su objetivo es intimidar a los medios, tanto a los que sacan esas informaciones, básicamente la prensa y los medios digitales, como a los que los rebotan (algunas cadenas de televisión).

Curiosamente, y eso no debe sorprendernos, cuando es el Gobierno el que filtra información confidencial, no hay ninguna ley que se vulnera ni es necesario introducir ningún debate. A veces, ni siquiera es necesario que se haya iniciado un proceso judicial para poner en marcha la máquina de filtrar al servicio del partido del Gobierno. Ocurrió por ejemplo cuando El Mundo anunció que el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, tenía cuentas secretas en el extranjero. El Gobierno podía haberse hecho el loco y decir que no tenía nada que ver con esa información.

Pero no, el ministro de Interior se delató en el Congreso al decir que esa denuncia se iba a judicializar en cuestión de días. Desde entonces no se ha sabido nada más. Como ya ha informado eldiario.es, hay un grupo de policías, al servicio de los intereses políticos del PP, dedicados a utilizar recursos del Estado para desprestigiar a los nacionalistas catalanes. Ya dijo un periodista conservador que eso era perfectamente lógico.

Todo resulta diferente cuando varios medios informan de que el PP ha tenido una caja B desde siempre, o de que un tesorero del PP ha amasado una fortuna gracias al hecho de que era el tesorero del PP. En ese caso, entran en escena conceptos como los límites de la libertad de expresión, el respeto a los procedimientos judiciales o la presunción de inocencia. Y cuando no es suficiente, siempre se pueden borrar los discos duros de los ordenadores. Por lo que se ha visto en los últimos meses, eso ni siquiera es delito. Es como una actualización de Windows, pero al revés.

Tampoco hay que escandalizarse ni reclamar un debate público cuando de forma mágica aparecen en los medios información confidencial de Hacienda sobre casos en los que el PP puede obtener algún tipo de beneficio. Véase los muy diferentes casos de Monedero o Rato. En otra época, nunca nos hubiéramos enterado de esas cifras. Ahora la maquinaria del Estado cuenta con filtraciones interesadas que ningún fontanero puede tapar.

Ahora parece que el ministro de Justicia se echa un poco atrás en la propuesta, pero ya ha dejado la semilla. No hay problema. Soraya Sáenz de Santamaría la regará en alguna rueda de prensa. Si podemos elegir, esperemos que no se acerque al BOE. No nos engañemos. Si alguna medida contra los medios se pone en práctica este año, no procederá del despistado presidente que nos dice que ya nadie habla del rescate a España y que se entera de todo por la prensa (y eso que el Marca no tiene sección de tribunales), sino de la pequeña y risueña vicepresidenta.

Publicado en General | Deja un comentario

La madre enfurecida y otras historias de Baltimore

Esta mujer de Baltimore se ha convertido en una de las protagonistas de los sucesos de los últimos días. Identificada como la madre del joven vestido todo de negro, le arrea varios golpes para sacarlo de la calle. Su lenguaje indica claramente que no va a admitir un no por respuesta (otras imágenes).

La alcaldesa de la ciudad había pedido a los padres que intentaran mantener a sus hijos dentro de los hogares. El senador republicano Rand Paul se había apresurado a culpar de los disturbios a los padres en una excusa que se repite con frecuencia en estos casos extremos. «Bad parenting», dicen, como si en una situación extrema los padres pudieran hacer la labor de policías. Cualquier cosa antes de fijarse en la conducta de las fuerzas de seguridad.

Si bien en las manifestaciones de protestas por la muerte de un joven negro a manos de la policía (otro caso más de un posible caso de violencia de una fuerza policial con una terrible reputación) habían participado personas de raza, edad y origen social diferentes, los que protagonizaron los enfrentamientos con la policía, los robos a tiendas y la quema de coches eran en su mayoría jóvenes. No es ninguna sorpresa que en una situación social explosiva, sean los más jóvenes los que decidan utilizar la violencia.

Lo llaman «rough ride» (un viaje duro). Consiste en dejar al detenido en la trasera de una furgoneta policial sin esposarlo ni fijarlo al banco o la pared, y conducir al vehículo a lo loco para que se golpee con las paredes. De su interior salió Freddie Gray con una lesión en la médula espinal que resultó ser mortal. El presidente del principal sindicato policial de la ciudad dice que nunca ha oído hablar de nada igual.

El jefe de la Policía de Baltimore no descarta que ese sea el motivo de las lesiones de Gray. Su departamento de policía ha tenido que pagar la increíble cantidad de 5,7 millones de dólares a más de cien personas sólo desde 2011 a causa de demandas de brutalidad policial.

La Policía hizo saber que dos bandas juveniles muy conocidas, los Bloods y los Crips, habían sellado un pacto de no agresión para centrarse en matar policías. No convocaron una rueda de prensa para desmentirlo (no es su estilo) pero sí dieron una entrevista a un reportero de un canal local para negarlo por completo.

Cuando en las imágenes se ve a jóvenes negros robando tiendas o prendiendo fuego a un edificio, las interpretaciones que se basan en circunstancias socioeconómicas tienen el problema de que quizá esos jóvenes estén robando sencillamente porque pueden hacerlo esa noche con relativa impunidad. ¿Pero entonces la explicación se limita a actos de violencia oportunistas en circunstancias favorables?

Ta-Nehisi Coates va más lejos y coloca el debate en otro nivel. Él es un observador muy agudo del frente racial en EEUU y no se suele cortar mucho. En estos casos, muchos esperan que él acepte la violencia como una respuesta legítima y otros que la condene por carecer de sentido o ser una agresión a la comunidad. Coates prefiere cambiar los términos de la discusión:

«Cuando se predica la no violencia como intento para escapar de las repercusiones de la brutalidad policial, se traiciona su sentido. Cuando la no violencia queda a mitad de camino en la guerra cuando el agresor pide un tiempo muerto, se convierte en un fraude. Cuando los representantes del Estado predican la no violencia mientras el Estado vuelca su violencia sobre los ciudadanos, se convierte en un engaño. Y nada de esto significa que los disturbios o la violencia sean «correctos» o «inteligentes», de la misma forma que un fuego en el bosque no es «correcto» o «inteligente». Esto no va de inteligencia. Esto va de falta de respeto. En este caso, falta de respecto a una ley y orden fracasados que a su vez suponen una falta de respeto a la comunidad».

Dicho de otra manera, si juegas con fuego, no te quejes si luego te quemas.

baltimore cifras

Algunas cifras de la situación económica del barrio de Baltimore donde vivía Gray.

Un reportaje de Al Jazeera America de 2012.

Publicado en EEUU | Etiquetado , , | Deja un comentario

John Oliver y esa ropa tan barata que compramos

oliver zara

Escribí en 2013 con bastante pesimismo sobre cómo hacer frente a la explotación laboral en la industria textil de Bangladesh y otros países asiáticos. En la carrera por bajar los costes, las grandes empresas han llegado a tal nivel que los clientes se han acostumbrado a adquirir productos a precios irrisorios. Y un dato: desde 1990 el precio medio de la ropa se ha incrementado en EEUU en un 10% cuando los alimentos han subido una media del 82%.

Eso no quiere decir que no se pueda hacer nada al respecto.

Ahora John Oliver cuenta esa historia con humor, y con mucha más contundencia (sólo tarda un minuto en decir «go fuck yourself»). Más datos: un habitante de EEUU compra de media 64 prendas de ropa al año. Sólo el 2% de ellas se confeccionan en el país. ¿Y qué hay de las promesas de las grandes corporaciones sobre impedir la explotación infantil o controlar a las empresas a las que contratan en el sureste asiático y a las empresas a las que se subcontrata ese trabajo? Llevan haciendo esas promesas desde los años 90.

Publicado en Asia, Economia, EEUU, Humor, Television | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

La destrucción de Alepo

Esta imagen de Alepo ha circulado este domingo, aunque es posible que sea del día 15). Son dos gigantescas explosiones en el casco histórico (aquí hay otras imágenes de las detonaciones). Los insurgentes cavaron túneles por debajo de posiciones controladas por el Ejército sirio. Las llenaron de explosivos y los hicieron detonar. No fue obviamente un ataque selectivo. La destrucción de una de las ciudades más antiguas de Siria ya es inmensa. Explosiones como esta dejan claro que no va a quedar nada de Alepo.

Hasta hace unos pocos meses, las posiciones mantenidas por ambos bandos en Alepo eran relativamente estables. Los insurgentes tenían pocas posibilidades de avanzar y desde el punto de vista militar les hubiera sido más lógico abandonarlas. Las mantuvieron, y hay que tener en cuenta que muchos de estos grupos son de fuera de Alepo, y eso contribuyó a la destrucción de zonas de la ciudad de un gran valor histórico.

La situación parece haber cambiado ahora. Varios grupos insurgentes, de los que el más importante es el Frente Al Nusra, que forma parte de Al Qaeda, han forjado una alianza parecida a la que consiguió derrotar al Ejército sirio en Idlib. Los combates de las últimas semanas han propiciado muchos rumores sobre una posible retirada del Ejército, lo que es poco probable. Antes de la guerra, Alepo era la mayor ciudad de Siria. La derrota tendría consecuencias políticas imprevisibles para el Gobierno sirio, que se encuentra a la defensiva en la provincia de Idlib.

El Ejército ha contraatacado en Alepo con el bombardeo de las zonas controladas por los insurgentes. Estas imágenes son de uno de los ataques más recientes.

Publicado en Siria | Etiquetado | Deja un comentario

Radiografía de Albert Rivera

¿Qué hace un político que salta al mercado nacional cuando no puede dar más de dos entrevistas diarias para ofrecer su mensaje? Escribir un libro. ¿Qué hace cuando no tiene tiempo para escribirlo? Dar una entrevista de varios días para que con ella se escriba un libro. Es lo que ha hecho Albert Rivera –respondiendo a las preguntas de la periodista Pilar Portero–, al que no le sobra tiempo para llegar a las elecciones generales en disposición de ganarlas.

En las europeas, Podemos apareció de improviso para anunciar que la fiesta nacional del bipartidismo se había acabado. Ciudadanos ha tenido que esperar hasta las elecciones andaluzas para poner fecha de caducidad al tripartidismo. Quedan menos meses y Rivera tiene que darse prisa. Con el libro ‘El cambio sensato’, pretende avanzar varias casillas de golpe.

Continúa en eldiario.es

Publicado en España | Etiquetado , , | Deja un comentario